Durante mi estancia en los Estados Unidos he tomado el insólito hábito de ver televisión. El hotel donde vivo contrata los servicios de Warner Cable. Recibo más o menos cincuenta canales. La oferta es en general bastante mediocre, y a veces suficientemente mediocre como para sintonizar una telenovela de manufactura chicana, más pobre aún que las hechas con la depurada técnica mexicana. Estando yo un día en el tradicional estado semi-conciente televisivo, recibí un comercial destacando las ventajas de las películas in-demand comparadas con los videoclubes. Dos de mis neuronas despertaron ante la mención de programación televisiva “in-demand.” Durante mi último semestre en la universidad tomé un curso de redes. Uno de los temas más gratos en el curso era el envío de audio y video (es decir, programas de TV) sobre demanda, a través del cable. “Sobre demanda” significaba en tal contexto que alguien desde su casa podría pedir a la compañía de cable un programa en particular, y dos minutos más tarde la compañía enviaría ese programa por el cable derechito a la TV del cliente. La caja de cable del cliente tendría que ser un destinatario de red digital. Se trataba muy apasionadamente el tema porque las dificultades técnicas de hacer algo así estaban entonces fuera del alcance del más refinado laboratorio de desarrollo. “El ancho de banda de un cable coaxial no es suficiente para enviar video y audio digital sobre demanda.” Se hablaba entonces de cómo comprimir los datos del video para que cupiesen en el cable. Ahora los sistemas de cable ya son digitales. Al oír las palabras mágicas “in-demand” mi corazón de ingeniero en electrónica comenzó a preguntarse: ¿acaso ya se ha desarrollado el algoritmo de compresión mágico? ¿Una nueva técnica de digitalización logarítmica reduce el video a una cantidad ínfima de bits?¿Algún truco electromagnético nuevo permite codificar más bits por baud en el cable?¿Algún nuevo sistema de transducción permite obtener más ancho de banda en el mismo coaxial de siempre? ¿Puedo entonces pedir que me envíen al hotel “Les infants du paradise”? Al día siguiente me enchufé al www, ansiosa de descubrir las respuestas. www.indemand.com. Esto fue lo que encontré bajo el rótulo de “Preguntas frecuentes”:
1. WHAT IS iN
DEMAND?
iN DEMAND is the TV destination for entertainment and sports
fans. You get the best movies, college and pro sports, big events and exclusive
originals. With iN DEMAND you get what you want and only what you want from the
comfort of your own home.
2. HOW WILL iN
DEMAND BE DIFFERENT FROM PAY-PER-VIEW?
iN DEMAND will bring you more of the programs you want to
see. Programming you can't get anywhere else on cable. iN DEMAND will continue
to introduce new sports packages, exclusive events and original productions.
With iN DEMAND, you get what you want and only what you want.
3. HOW DO I
ORDER iN DEMAND?
Ordering methods vary from one local
cable system to another, but most systems do have a way for you to order via
phone (either automated 800 number ordering or speaking with a customer service
representative). If you call your cable system during normal business hours
(you can find their number on any cable bill), they should be able to help you
figure out how to order in your area.
*Nótese que en las respuestas 1 y 2, a grosso modo de tres renglones cada una, dos de los tres renglones son iguales.
Tengo la sensación de que la oferta de los medios no satisface mis expectativas. Como soy una persona muy tímida e insegura temo además que esta “sensación” esté incorrectamente fundamentada, y siento angustia. La TV, la Web. Lo bueno es que tengo muchas cosas mejores qué hacer. Lo malo es que me voy a quedar con la curiosidad.
Formica bestiola est