Hace algunos años su servilleta tuvo cierto momento de iluminación y descubrió un bicho masivo y asqueroso, aún mayor, más difícil de combatir que los dos anteriores juntos, más difícil de diagnosticar; en resumen, el papá del papá del Coco, listado como la tercera amenaza global según yo. A continuación, una descripción detallada de
enfermedad, síndrome o estado de aquella persona que sabiendo leer y leyendo cotidianamente, carece sin embargo de la capacidad para identificar, generar, combinar, yuxtaponer, extrapolar, analizar o sintetizar ideas, así como de juzgar la trascendencia y valor estético de lo que lee.
Quien sufre de esta enfermedad se encuentra en una especie de paraíso literario, ya que, mal juez, a menudo es capaz de disfrutar prácticamente cualquier texto.
Este tipo de enfermos son potencialmente peligrosos en primer lugar porque pueden confundirse fácilmente con personas bien leídas. Pueden gustar mucho de los libros y tener bibliotecas extensas, si bien no selectas. Cuidadosa conversación y análisis de libreros son necesarias para descubrir al alfabetismo disfuncional. En segundo lugar, los alfabetas disfuncionales tienen poder económico, y pueden por consecuencia favorecer con su dinero a la literatura basura, preparando así un escenario Fahranheitesco involutariamente.
De modo que, advertidos andamos. Cuidado con el alfabetismo disfuncional. Próximamente: test para identificar a un alfabeta disfuncional, remedios caseros para curar esta enfermedad, y club de apoyo a los padres, amigos, hijos y cónyuges de los alfabetas disfuncionales.