4. RASGOS INNOVADORES DEL VALENCIANO

 

Como cualquier lengua viva, el valenciano que surgió durante los siglos XIV-XV evolucionó substancialmente hasta configurar la lengua moderna que hoy conocemos. A pesar del notable arcaísmo de nuestra lengua, ciertos rasgos han surgido fruto de la evolución peculiar del catalán exportado por los repobladores. Sinteticemos estas innovaciones:

 

4.1 La caída de la /d/ intervocálica

 

El catalán antiguo manifestaba una tendencia notable al debilitamiento de la /d/ intervocálica como lo atestiguan las palabras suar, obeir, juí... Podría afirmarse que el catalán traído a tierras valencianas desarrolló esta tendencia a la elisión de /d/ frente a la fuerte conservación de dicho fonema en Cataluña y Baleares.

El caso de elisión más antiguo y extendido es el que ocurrió durante los siglos XVIII-XIX (Alegre, 1991, pp. 208-209) y que eliminó paulatinamente la /d/ procedente del sufijo latino -ATA; puja(d)a, parla(d)a, vega(d)a, etc. El origen de esta primera elisión parece ser el valenciano meridional ya que en esta zona la elisión de la /d/ intervocálica ha sido más aguda que en cualquier otro dialecto valenciano y por el hecho que las villas más septentrionales de Castellón aún conservan, del todo o parcialmente, la articulación de /d/ en este contexto.

A la caída de /d/ en -ATA le siguió la del sufijo -ATORE (llaura(d)or, moca(d)or, canta(d)or...). Esta segunda elisión de /d/ es bastante más moderna ya que al norte del río Júcar hay vacilación entre la conservación y la elisión que progresa entre adultos y jóvenes. Al norte de la Plana de Castellón, la caída de /d/ procedente de -ATORE es mucho más limitada y al norte del Pla de l'Arc (centro de Castellón) es casi inaudita.

Fuera de los sufijos -ATA y -ATORE la /d/ intervocálica sigue su proceso de elisión progresiva en zonas del valenciano alicantino alcanzando plenamente al sufijo -UTA (grenyu(d)a, sabu(d)a, fotu(d)a...). Este proceso de elisión es particularmente notorio en el área de Elx (Elche) y Crevillent donde la /d/ intervocálica se elide en casi cualquier contexto, incluso por fonética sintáctica: na(d)al, na(d)ar, po(d)er, la (d)ona, etc.

Ya hemos comentado que el debilitamiento y caída de la /d/ intervocálica en valenciano es un proceso autóctono ya que se observaba incipientemente en la lengua antigua. Respecto a la posible filiación castellana del fenómeno cabría recordar lo siguiente:

 

4.2 La pronunciación de las grafías g, j, tg y tj

 

En otro tiempo se creía que en la lengua antigua las grafías g y j tenían un sonido fricativo ([Z]) que las distinguía del sonido africado de tg y tj intervocálicas ([dZ]). El valenciano, que actualmente no distingue g / j de tg / tj parecía haber eliminado aquella distinción al africar el sonido fricativo de g y j (g, j: [Z]=[dZ]) mientras que el catalán general habría conservado la distinción etimológica ((g, j)=[Z] vs. (tg, tj)=[dZ]). Sin embargo, ni el valenciano ni el catalán central han conservado la situación originaria respecto a los sonidos palatales representados por g, j, tg, tj. Veamos por qué.

En la lengua antigua las grafías g y j en posición inicial o intervocálica se pronunciaban con un sonido palatal africado sonoro [dZ], tal y como sucede en valenciano actual mientras que tg y tj (que son siempre intervocálicas) tenían un sonido análogo pero geminado [ddZ]. Esta distinción entre africada simple / africada geminada permitía la distinción de estas grafías, ahora bien, ¿qué ha sucedido en la actualidad? El valenciano mantiene la antigua pronunciación africada de las grafías j y g pero ha simplificado el sonido geminado [ddZ] perdiendo la distinción simple / geminada. El catalán oriental también ha simplificado el sonido geminado de las grafías tg, tj pero ha mantenido la distinción etimológica porque ha desafricado el sonido [dZ] convirtiéndolo en [Z]. Veamos un esquema de estos cambios:

 

Grafías Cat. del s. XV Val. actual Cat. central actual

g, j...........dZ .........dZ..........Z

tg, tj.........ddZ....... dZ.......... dZ

Como vemos, el valenciano y el catalán iniciaron una divergencia del paradigma clásico que alteró el sistema de las africadas antiguas. La mayoría de las villas valencianas desarrollaron la innovación surgida en nuestra tierra y un tanto sucedió en tierras catalanas. No obstante, una área muy extensa entre las provincias de Castellón y Tarragona siguieron una solución híbrida entre la innovación catalana y valenciana general. Este área de la que hablamos es la ocupada por el dialecto tortosí (de Tortosa). Parece ser que este dialecto siguió, originariamente, la tendencia del valenciano en pronunciar africada palatal simple las grafías g, j y tg, tj pero al mismo tiempo inició la desafricación de [dZ] provocando que no sólo g y j se pudieran articular [Z] (gent, boja como en cat. central) sino también tg y tj (fetge [féZe], metge [méZe]) que se articulan con [dZ] en cat. general. Cabe decir, que lo expuesto sobre el dialecto tortosí muestra la tendencia general de sus diversos subdialectos, la realidad es más compleja, con conservación vacilante de la africada (especialmente en posición inicial) y con la aparición de una [j] intervocálica fruto de la vocalización temprana del elemento oclusivo de la africada. La sucesión de cambios parece ser esta:

      1. Fase primaria: féjZe. La desafricación de [dZ] provoca la vocalización de [d] y el surgimiento de [j].
      2. Fase final: feZe. La [j] es absorbida por la palatal.

Para un estudio detenido sobre esta cuestión vean Gimeno, 1994, pp. 25-34.

 

4.3 El surgimiento del apitxat

 

Otro de los grandes cambios que ocurrieron en parte del valenciano (entre los ríos Palància i Xúquer (Júcar)) fue el ensordecimiento de los fonemas sonoros /z/, /dz/ y /dZ/. El ensordecimiento de las sibilantes sonoras ha afectado a buena parte de lenguas ibero-romances puesto que el castellano, el gallego, el aragonés y valenciano central muestran este fenómeno.

Hasta el siglo XV, todos los dialectos valencianos poseían el mismo sistema de fonemas sibilantes sonoros, es decir: la alveolar /z/ (casa), la africada alveolar /dz/ (setze) y la africada palatal /dZ/ (gent). Durante el mismo siglo XV y, especialmente en el siglo XVI, las sibilantes sonoras empiezan a ensordecerse. Cuando se produce este ensordecimiento la oposición entre las sibilantes sordas y las sonoras desaparece en favor del correlato sordo:

Esta importante serie de fusiones fonemáticas se originó en la misma ciudad de Valencia y fue contemporánea al ensordecimiento de las sibilantes sonoras del castellano. Según lo propuesto por varios autores (Sanchis, Giner) la enorme emigración de castellanos y aragoneses y su posterior incorporación a la comunidad valenciano-hablante derivó en la adopción de ciertos rasgos fonéticos castellanos, en particular el ensordecimiento de las sibilantes, característico de la lengua española. Varias evidencias vendrían a avalar esta teoría:

 

Actualmente, las tesis castellanistas sobre el origen del apitxat han sido puestas en duda. La cuestión que se plantea es: ¿pudo el apitxat haber surgido por un proceso interno del valenciano central? Esta tesis afirma que la mayoría de localidades fronterizas con el apitxat y aquellas que apitxan fuera del dialecto apitxat sufren en realidad un ensordecimiento parcial de las sibilantes sonoras, en concreto se ensordece /dZ/ pero no /z/ (Onda, Betxí, Forcall, etc. ). A tenor de lo dicho, podría decirse que si el apitxat fuera una interferencia fonética del castellano esta lengua ensordecería todas las sibilantes sonoras ya que carece de todas ellas. En cambio, si /z/ se mantiene sonora allí donde se ensordece /dZ/, ¿no podríamos pensar que el ensordecimiento de /dZ/ es un fenómeno autóctono?

Daniel Recasens, máxima autoridad fonética de la lengua catalana, da una explicación que plantea dudas sobre el origen foráneo del apitxat. Según Recasens, el fenómeno fonético apitxat se debe a la especial energía con la que algunos dialectos (en especial el valenciano) emiten las consonantes oclusivas. Como /dZ/ y /dz/ se emiten con un primer elemento oclusivo, la fuerza articulatoria de estas consonantes causa una dificultad en el mantenimiento de la sonoridad del elemento fricativo palatal que acaba ensordeciéndose: dZ = tZ = tS. Esta tesis, naturalmente, no aplica a /z/ que tiene una articulación fricativa y explica el hecho que se mantenga sonora en zonas que ensordecen /dZ/.

Dicho esto, podríamos teorizar si en valenciano central /z/ se mantuvo sonora después que se ensordecieran /dZ/ y /dz/ (como en los casos relatados). De ser así tendríamos evidencias razonables para afirmar la autoctonía del valenciano apitxat.

 

4.4 El siglo XX y la castellanización fonética

 

El siglo XX pasará a la historia del valenciano como un siglo de innovaciones fonéticas, en su mayoría potenciadas por la lengua española.

Las principales innovaciones fonéticas que afectan al valenciano actual son el betacismo, el yeísmo y la pérdida del fonema /S/.

 

4.4.1 El betacismo, antecedentes

 

Concepto: las lenguas betacistas son aquellas que carecen de un fonema distintivo para las grafía etimológicas b y v. El término betacismo da a entender un primitivo estadio de distinción de las grafías b y v que se ha perdido por la absorción de v por b.

Extensión: el betacismo es una característica de las lenguas ibero-romances pues afecta al gallego-portugués del norte, al castellano, al aragonés y a gran parte del catalán. Fuera de la península, el betacismo también es característico de gran parte de los dialectos occitanos (v. mapa), sardos y del sur de Italia. El vasco, lengua no indoeuropea, también es betacista.

Origen del betacismo: el órigen de este fenómeno no está del todo claro. El substrato vasco que debió existir en las lenguas castellana, aragonesa y occitana pudo haber dado origen a la indistinción de las grafías b y v en fecha temprana. Existe otra explicación del betacismo hispánico que lo relacionaría con la inexistencia de un sonido propiamente labiodental /v/ (V=[B] (?)) en el latín vulgar de la península y la consiguiente tendencia a la confusión de las grafías b y v.

 

4.4.1.1 El betacismo del catalán y valenciano

 

Está fuera de toda duda que todo el catalán distinguía los sonidos de las grafías b y v, correspondiendo la grafía v al fonema labiodental fricativo sonoro, análogo a la /v/ del portugués o del italiano. Según parece, la indistinción de /b/ y /v/ se originó a partir del siglo XV y debió afectar a las regiones catalanas limítrofes con las lenguas vasca, aragonesa y occitana, todas estas lenguas betacistas. Enraizada la indistinción en la región pirinaica, ésta se extendió lentamente hacía el sur. Suponemos que durante el siglo pasado toda la actual provincia de Tarragona distinguió /b/ y /v/ ya que aún hoy la distinción es típica de las villas cercanas a la ciudad de Tarragona (Valls, Vila-Seca...) y, parcialmente, de algunas de la ribera del Ebro (Móra d'Ebre, Paüls, etc. ).

En el Reino de Valencia, el betacismo es más reciente que en Cataluña. La indistinción debió surgir en la zona central a finales del siglo XVIII ya que según Josep Giner la misma ciudad de Valencia distinguía a principios del siglo XIX. A principios de este siglo la indistinción estaba ya establecida desde Sagunto a Alzira, o sea en el área del valenciano apitxat y ya se oía en las villas de Els Ports (Morella) y algunas del Maestrat (Peníscola). Durante el presente siglo, el betacismo ha ganado terreno, especialmente en el norte, afectando a la mayoría de las villas castellonenses al norte de la comarca de La Plana (v. mapa). Por el sur, las villas que no ensordecen las sibilantes mantienen la distinción /b/-/v/, esto es, al sur del río Júcar.

Actualmente la indistinción aumenta de un modo espectacular entre los jóvenes valencianos especialmente los más expuestos al uso del castellano.

A pesar que el castellano ha favorecido el fenómeno betacista, la indistinción moderna de /b/ y /v/ se produce del mismo modo que se produjo en buena parte de Cataluña desde el siglo XV. Dicho esto, veamos el por qué se produce la igualación de /b/ y /v/:

Nuestra lengua, como las otras lenguas hispánicas y parte del occitano, muestra una tendencia histórica hacia la relajación de las oclusivas sonoras; /b, d, g/. Este fenómeno de relajación se denomina espirantización. La espirantización conlleva las realizaciones espirantes (o relajadas) [B, D, Ä] de /b, d, g/ en contexto intervocálico y tras /s/, /r/ y /l/. ¿Qué tiene que ver esto con la pérdida del fonema labiodental /v/? Desde el momento que /b/ pasa a ser espirante ([B]) esta realización invade notablemente el campo de dispersión del fonema /v/. Si la labiodental no se articula con fricción perceptible, el oído apenas distingue el alófono espirante de /b/=[B] y /v/ dándose lugar a su confusión.

Esta explicación fonética explica la razón por la cual los dialectos donde /b/ se mantiene siempre oclusiva (balear, valenciano meridional) hay una resistencia más grande a la fusión de /b/ y /v/.

 

4. 4. 2 El yeísmo

 

Concepto: el yeísmo, como en castellano, se produce por la relajación articulatoria del fonema /´/ cosa que lleva a la pérdida de su articulación lateral y su confusión con /j/. En castellano, el yeísmo da lugar a las pronunciaciones yave, yover, caya por llave, llover, calla y en catalán iop, iet i vai por llop, llet, i vall.

 

4.4.2.1 El yeísmo etimológico

 

Es necesario distinguir el yeísmo moderno del yeísmo llamado etimológico. Este yeísmo etimológico se remonta al siglo XIII y afectó a la [´] proveniente de los grupos etimológicos intervocálicos C'L, G'L, L'Y y T'L que pasaron a articularse [j]. En castellano se produjo un fenómeno similar que evolucionó la [´] originaria hacía el sonido velar fricativo sordo, [x], (llamado jota):

[´]=[j]=[Z]=[S]= [x]

Esta innovación, pero, no afectó a todo el catalán sino sólo a parte de la zona oriental mientras que los dialectos occidentales (incluido el valenciano) mantuvieron la /´/ de los grupos señalados. Veamos unos ejemplos:

 

____Cat. occ___Cat. or.____Castellano

C'L feno[´]........ feno[j]...........hino[x]o

G'L re[´]a...........re[j]a.............re[x]a

L'Y pa[´]a..........pa[j]a............pa[x]a

T'L ve[´]a..........ve[j]a............vie[x]a

 

4.4.2.2 El yeísmo no etimológico

 

Como decíamos, es necesario distinguir el yeísmo etimológico antiguo del que se ha producido modernamente en las lenguas hispánicas y que elimina del todo la articulación palatal lateral de /´/ en favor la semiconsonante [j].

El yeísmo moderno está mucho más arraigado en castellano que en catalán ya que extensas áreas de España y América son yeístas. Durante el pasado y presente siglo, el yeísmo se ha ido generalizando en la lengua española y la distinción se relega cada vez más a hablantes de edad de las zonas rurales, preferentemente de la mitad norte de la península y ciertas zonas del sur (Albacete, Murcia, etc.). Precisamente esta fuerte extensión del yeísmo en castellano puede haber favorecido su propagación en valenciano y en otras lenguas del estado.

Como decíamos, el yeísmo no etimológico es mucho más moderno en catalán que en castellano y por esto no encontramos ninguna mención a esta innovación en los autores de principios de siglo (Alcover, Sanchis, etc. ) ni tampoco en actuales (Alegre, Veny, etc. ). A pesar de la ausencia de bibliografía sobre el fenómeno, puede afirmarse lo siguiente:

 

 4.4.3 La pérdida del fonema /S/

 

El fonema /S/ tiene una articulación prepalatal fricativa sorda, como sh en inglés (she) o ch en francés (champagne). El valenciano, y todo el catalán occidental, el sonido [S] se articula precedido por un apéndice semivocálico [j]; caixa [kájSa], peix [péjS]. Sólo en posición inicial, y en vocablos no latinos, puede aparecer el sonido [S] sin el apéndice [j]: Xàtiva, Xàbia, xarop, etc.

Ya el siglo pasado, el lingüista valenciano Josep Nebot Pérez , mencionó que la lengua hablada en Valencia había eliminado el sonido [S] al identificarlo con el sonido de [s] y que por tanto las palabras reixa y faixa se pronunciaban reissa [réjsa] y caissa [kájsa] mientras que Xàtiva y Xàbia habían adoptado el sonido de ch (grafiado tx en valenciano) o antepuesto el diptongo ei dando Txàtiva, Txàbia o Eisativa, Eisàbia.

Estas afirmaciones de Nebot eran sin duda exageradas y Sanchis Guarner las desautorizó oportunamente (Sanchis, 1972, pp. 47-52). A pesar de lo erróneo de su tesis, Nebot describió una innovación lingüística que es típica de muchas villas castellonenses y que actualmente está en proceso de expansión debido a la influencia del castellano.

¿Cuál es el origen de la pérdida de /S/? La explicación es un tanto incierta. Pasemos revista a algunas teorías a este respecto:

1. Podríamos pensar que la articulación no palatal [js] en vez de [jS] es en realidad un residuo arcaico de la antigua pronunciación de los grupos etimológicos SC y CS que más tarde dio lugar al sonido palatal: js = jS. Este supuesto arcaísmo habría sido conservado en zonas de la actual provincia de Castellón, posiblemente en la zona central entre Albocàsser y Castellón, donde la ausencia de [S] parece más arraigada (v. mapa). Pudiera añadirse, que ambas soluciones [js] y [jS] convivieron en el pasado y que modernamente [js] está ganando terreno a la variante palatal [jS]. Esta teoría tendría un caso análogo en la lengua occitana (v. mapa).

2. Dicho esto, la mayoría de los lingüistas coinciden en señalar la modernidad de la pérdida de /S/ puesto que la realización no palatal [js] avanza en zonas que antes poseían la realización palatal [jS]. Salvador Guinot Vilar, escritor nacido en Castellón (ciudad que hoy no tiene /S/) escribió sus obras a principios de siglo y su ortografía dialectal (reflejando el hablar popular de los castellonenses) no deja lugar a dudas sobre la clara distinción de los fonemas /s/ y /S/, así leemos en sus obras dixe, ixen, eixos en vez de disse*, issen* , eissos* que hubieran dado a pensar en la pronunciación no palatal [js] (v. Espín, 1988, p. 310). Esta teoría se ve reforzada por el hecho que muchas poblaciones castellonenses presentan /S/ entre mayores y adultos mientras que la articulación despalatalizada [js] sólo se oye entre los jóvenes (Almassora, Burriana, Onda, Vila-real, etc. ).

Sea cual sea el origen de la articulación no palatal [js], parece claro que la confusión /s/-/S/ se extiende favorecida por el castellano ya que la pérdida del fonema /S/ se da entre los jóvenes o bien en hablantes expuestos al castellano, como ocurre con el betacismo y el yeísmo.

1