2. LA LENGUA DE LOS PRIMEROS VALENCIANOS

 

Vamos ahora a examinar los datos que conocemos sobre los distintos dialectos catalanes que se encontraron en Valencia y como confluyeron en el valenciano actual:

 

2.1 El catalán de los orientales

 

Como venimos diciendo, sobre la base de la documentación histórica que poseemos (ex: Llibre del Repartiment), el grueso de emigrantes catalanes que se dirigió al nuevo Reino de Valencia procedía de la zona conocida como Catalunya Vella, que coincidía más o menos con la antigua Marca Hispánica de los francos. Dice Sanchis Guarner que los catalanes orientales debían su peculiaridad respecto a los de occidente por su origen indoeuropeo mientras que los catalanes de poniente estaban emparentados con los antiguos pueblos de estirpe ibérica. Según han mantenido varios autores, el doble componente étnico de los catalanes originó tempranamente la dialectalización del catalán antiguo en dos bloques oriental y occidental que posteriormente se manifestó lingüísticamente en los nuevos territorios conquistados, quedando las tierras del Segre, Ebro y Valencia en la parte occidental y las Islas Baleares en la oriental.

Para Veny (Veny, 1982, p. 26), la ascendencia indoeuropea de los catalanes orientales pudo manifestarse en la tendencia a confundir el timbre de las vocales átonas y a centralizar el timbre de la /e/ tónica del latín vulgar ( ['pera] > ['p«r«]). Así mismo, el catalán occidental, más hispánico étnica y lingüísticamente, habría tendido a una mayor estabilidad del vocalismo átono, como es característico de las lenguas hispano-romances vecinas (aragonés y castellano).

Varias conjeturas podrían hacerse acerca de la tradicional división del catalán en los bloques occidental/oriental. Como veremos en el apartado sobre el catalán occidental, las notables diferencias entre el catalán occidental y el oriental se deben principalmente al carácter innovador del dialecto oriental más que por la supuesta filiación indoeuropea de los catalanes orientales (v. Giner, 1998, pp. 27-33). Al respecto de la tendencia a confundir el vocalismo átono (confusión de /e/-/a/ y /o/-/u/ inacentuadas) y su posible conexión con la estirpe indoeuropea del catalán oriental, pensamos que tal relación es discutible. Por una parte, la lengua occitana (fuertemente emparentada con el catalán oriental y con un componente étnico similar al de la Catalunya Vella) no muestra la tendencia a la confusión del vocalismo átono ni tampoco la centralización de la /e/ tónica del latín vulgar (cf. Giner, 1998, p. 28). Por otra parte, la supuesta estabilidad del sistema átono como rasgo ligado a las lenguas ibero-romances es aparente: el castellano y aragonés medieval se caracterizaban por múltiples vacilaciones de su sistema átono (intercambio de /e/ y /i/ átonas, caída de la -e final, etc. ).

En resumen: la aparición de la vocal /«/ en lugar de la /e/ y /a/ átonas, es una peculiaridad del dialecto oriental no necesariamente achacable a la estirpe indoeuropea de los catalanes orientales. De hecho, la vocal central [«] no apareció en catalán oriental hasta el siglo XIII ya que los manuscritos anteriores a esta época muestran una clara distinción de /e/ y /a/ átonas (Giner, 1998, p. 28).

Veamos seguidamente una síntesis de las características del catalán oriental que fue llevado a tierras valencianas:

El resto de rasgos que hoy asociamos al dialecto oriental no se habían desarrollado en el habla de los repobladores catalanes, así, por ejemplo, este catalán conservaba estas características afines al catalán occidental y valenciano actual:

Otros fenómenos modernos del catalán oriental que no se conocían en los catalanes orientales emigrantes eran los siguientes (v. Sanchis, 1980, pp. 137-147):

Como vemos, una característica fundamental del valenciano es la conservación de rasgos de la lengua antigua que un día fueron comunes en todo el catalán. De este modo, podemos afirmar que la actual dicotomía oriental/occidental no era tan notable en el pasado y actualmente tal división se debe al carácter innovador del dialecto oriental (cf. Veny, 1982, pp. 27-28, Giner, 1998, pp. 27-33). Exceptuando el léxico, la única característica netamente occidental del valenciano es la distinción de la /a/ y /e/ átonas y la conservación del timbre de la /e/ tónica del latín vulgar.

 

2.2 El catalán de los occidentales

 

Pese a lo anecdótico de la dicotomía catalán occidental/oriental en la lengua antigua, es innegable que el habla de los repobladores occidentales fue un pilar importantísimo en la configuración del valenciano como se evidencia en la gran similitud que éste dialecto sigue guardando con el catalán occidental moderno.

Como el valenciano, el catalán occidental es un dialecto catalán consecutivo (exportado), es decir, fue producto de la extensión lingüística de la Catalunya Vella hacia el oeste y sur (llanos de Lleida y ribera del Ebro). Cabe apuntar que el dialecto occidental se desplazó a Valencia desde un territorio vecino a las hablas aragonesas con las cuales guardaba afinidades de carácter hispánico, como la /e/ tónica cerrada del latín vulgar y la distinción de /a/ y /e/ átonas. El adstrato aragonés y las hablas mozárabes de la Catalunya Nova debieron influir en la primitiva habla occidental confirmando su hispanismo en contra del carácter más gálico del catalán oriental (v. Sanchis, 1980, pp. 69-76, 128-135).

Una vez llegados a Valencia, los occidentales volvieron a encontrarse con un componente adstratístico similar al de la Catalunya Nova con presencia del aragonés y del mozárabe levantino que era similar al de las tierras del Ebro (Sanchis, 1972, p. 114, 1980, pp. 70-76). Clara evidencia del carácter occidental del valenciano se encuentra en una originalidad léxica afín al catalán occidental: abadejo, bajoca, xic, xiquet, corder, gitar-se, espill, despús-demà, llavar, melic, oratge, panís, roig, timó, etc.

 

2.3 Los aragoneses

 

Los aragoneses fueron uno de los grandes grupos étnicos que poblaron el Reino de Valencia, en la mayoría de las ocasiones se mezclaron con los emigrantes catalanes siendo asimilados por éstos, aunque en algunas zonas del interior desde el valle alto del Mijares hasta el del Júcar debió predominar el componente aragonés (sobre todo después de la expulsión de los moriscos en el s. XVII). Este es el motivo que dio lugar a las hablas castellano-aragonesas popularmente denominadas churras (xurro), pronto castellanizadas pero muy influenciadas por el substrato y adstrato valenciano. Las hablas churras, como el aragonés antiguo, eran similares al catalán occidental con el que intercambiaron diversos rasgos fruto de la convergencia lingüística que ocurrió en el Reino de Valencia.

Pasemos ahora a concretar en que pudo haber influido el aragonés de los repobladores:

 

2.4 El mozárabe valenciano

 

La verdadera naturaleza de la lengua mozárabe valenciana permanece obscura ante los filólogos. Los escasos escritos conservados en esta lengua son las mencionadas jarchas de los mudéjares bilingües que habitaban en la España musulmana. Si bien estos escritos constituyen la primera muestra de las lenguas hispánicas en el medievo, es difícil fijar con rigor las características de aquella lengua. Por la ausencia de documentos en mozárabe, el estudio de la toponimia ha constituido la mejor guía para el conocimiento de las lenguas mozárabes de la España musulmana. Según Sanchis Guarner, estas son las principales características del mozárabe valenciano conforme a un análisis de la toponimia valenciana (Sanchis, 1972, pp. 118-123):

Como indica Sanchis Guarner, estas características marcan grandes diferencias entre el mozárabe y el valenciano antiguo y no dejan la puerta abierta a una posible filiación directa entre estas dos lenguas. Pese a todo, Sanchis Guarner afirma que el influjo del substrato mozárabe fue el principal determinant de la fesonomia que particularitzava el valencià dins el conjunt idiomàtic català (Sanchis, 1972, p. 121).

_________

Podemos resumir este apartado diciendo que el valenciano se formó en basé a los dialectos catalanes de los siglos XIII y XIV y adquirió su madurez en el siglo XV, o Segle d'Or (época de máximo esplendor de la literatura valenciana). Como hemos visto, la mezcla étnica y lingüística que se produjo en el Reino de Valencia dice mucho de la lengua que surgió en nuestras tierras; un catalán de sabor arcaizante y de base oriental pero fuertemente influido por una mayoría hispanizante de catalanes occidentales (leridanos y tortosines), aragoneses y (quizás) mozárabes.

1