DENOMINACIÓN Y EXTENSIÓN DE LA LENGUA VALENCIANA
HISTORIA DE UNA DENOMINACIÓN
El término lengua valenciana es la denominación histórica y popular de las hablas románicas que se extienden a lo largo del antiguo Reino de Valencia. Lingüísticamente la lengua valenciana es un continuum dialectal que se extiende desde Perpiñán (Francia) Guardamar del Segura (Alacant). Por compromiso científico (no por tradición popular) la lengua neolatina hablada en todos estos territorios se denomina internacionalmente lengua catalana.
Como indica Sanchis Guarner (1972, p. 28) los valencianos nunca han aceptado como propia la denominación lengua catalana. Las razones que justifican el uso del término valenciano por el de catalán se encuentran enraizadas en la personalidad valenciana contraria a un apelativo que -para el valenciano medio- connota pertenencia o subordinación a la nación catalana. Todo esto no quiere decir que los valencianos hayan rechazado históricamente la unidad lingüística con las tierras catalanas y baleares. En verdad, tal unidad no ha sido negada en el pasado, pero si se ha evitado la denominación catalán documentada en el siglo XII pero que nunca fue usada popularmente en Valencia.
En el llamado Segle d'Or (siglo de oro de la literatura valenciana, s. XV) los autores valencianos casi siempre utilizaron la denominación lengua valenciana en sus obras (también pla, romanç, vulgar, etc. ) . Durante este siglo el Reino de Valencia era el territorio más poblado y rico de la Corona de Aragón y sus nativos denominaron valenciano a su lengua al identificarla con el espacio nacional al que ellos pertenecían. No podemos pasar por alto que en esta época los hablantes de lenguas románicas desde Hispania a Rumanía no tenía una auténtica noción de hablar lenguas diferentes sino que pensaban hablar un lenguaje cristiano frente al árabe de los territorios islámicos. Cuando empezaron a surgir denominaciones como italiano, rumano, provenzal, valenciano, castellano, etc. los hablantes de estos territorios tan sólo pretendían identificarse frente a las naciones restantes. Así sucedió en el Reino de Valencia, constituido como una entidad nacional autónoma que nunca dependió de Cataluña en ningún aspecto. Fue este el motivo por el cual los escritores valencianos hicieron uso de la denominación valenciano no como algo diferente al catalán sino como identificativo de su origen.
DEL CONFLICTO LINGÜÍSTICO
La tradición del término valenciano ha continuado, evidentemente, hasta nuestros días. Aunque el término lengua valenciana no identificaba una lengua distinta de la catalana, el paso del tiempo ha fomentado la creencia en Valencia que el valenciano es una lengua diferente al catalán. Esta idea de un valenciano como lengua independiente ha sido favorecida por la progresiva dialectalización de la lengua catalana cosa que ha debilitado el sentimiento de pertenencia a la misma comunidad lingüística de sus hablantes (caso similar al de gallego y portugués).
Hoy en día, la política ha tomado partido por aquellos que se empeñan en ver al valenciano como una lengua exclusiva de los valencianos y de ahí ha surgido el conflicto lingüístico que ha divido a la sociedad valenciana en dos absurdos bandos enfrentados a favor y en contra de la unidad lingüística.
Muchos factores han contribuido a agravar el conflicto lingüístico. Hemos citado a los detractores de la unidad lingüística como los iniciadores del conflicto pero así mismo un grupo de los partidarios de la unidad lingüística ha contribuido a agitar la contienda lingüística. Este grupo son los llamados catalanistas defensores de un marco político catalán que englobe a Baleares, Cataluña y Valencia. La existencia de catalanistas políticos en Valencia ha fomentado la idea que todos aquellos que defienden la unidad de valenciano y catalán apuestan también por la existencia de unos Països Catalans, cosa del todo errónea. Es cierto que ha habido y hay defensores de la Catalunya Gran o Països Catalans pero de ningún modo son éstos un grupo mayoritario y su ideario es cada vez más opuesto a la unidad política del dominio lingüístico catalán (cf. Mira, 1998).