Enmusguecida de sexos bastardeados
y de desacralizar el sacro sacro
y de los imbéciles adoradores del orgasmo cuantitativo
y de las babas baratas del sábado a la noche.
Podreumbría.
Esencialmente podreumbrada
me refugio en un gato
y en el hipnoerotismo medular de los espejos.