NOTICIA ESCÁNDALO 'Advert.dll': el gran hermano que la firma Aureate ha incluido en 300 programas
Entre los múltiples programas que un usuario normal instala en su ordenador, suelen "infiltrarse" otros muchos cuya existencia desconoce y de los cuales algunos ni siquiera sospecha. Cada vez es más habitual que algunos programas se instalen sin permiso del usuario, incluso sin avisarle, y lo que es peor: sin que nadie sepa realmente para qué sirven. El último de estos casos está protagonizado por la compañía Auretate Media, que al parecer fabrica un software rastreador que se encarga de recolectar información sobre el ordenador en el que está instalado y datos acerca de las preferencias del dueño del mismo. Estos datos pueden ser luego enviados a los servidores de la misma Aureate, o bien a equipos de otras compañías. Más información en el web: Y sobre todo en inglés: donde el descubridor explica que todavía no hay nada confirmado, aunquie incluso gigantes como Symantec se están dedicando a eliminar este tipo de agujeros de seguridad. Ya veremos en que queda, pero la posibilidad está allí...
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El Papa beatifica mañana a un cardenal croata
condenado por ayudar a los nazis Stepenac es un héroe entre los católicos de Croacia y un criminal entre los serbios LOLA GALÁN, Roma Esa dualidad, ese nacionalismo patriótico vivido con una intensidad casi fanática, llevó a Stepenac (convertido en 1941 en arzobispo de la principal ciudad croata, Zagreb) a cohabitar sin demasiados problemas con el régimen fascista, pero furiosamente nacionalista croata, de Ante Pavelic. Un régimen apoyado por Mussolini y Hitler que colaboró con aterrador entusiasmo en la política de limpieza étnica (genocidio) desarrollada por los nazis. Pavelic puso en marcha en Jasenovac un campo de exterminio en el que murieron decenas de miles de serbios, gitanos y judíos. El responsable de Jasenovac era un fraile franciscano que colgaría después los hábitos. En 1943, cuando las noticias de la existencia de este campo -el Auschwitz de los Balcanes- se hicieron más que evidentes en Zagreb, el arzobispo Stepinac se limitó a enviar una dura carta de condena a Pavelic denunciando "la vergüenza que se abate sobre la nación croata". Bien poco para el primado de la Iglesia de Roma en Croacia, le reprochan sus detractores. Los fieles croatas sostienen en cambio que Stepinac mantuvo una actitud muy crítica con el régimen de Pavelic, y que logró salvar de las garras nazis a serbios ortodoxos y a varias decenas de judíos por la vía de la conversión al catolicismo. Esta diligencia a la hora de conquistar almas le ha valido al cardenal Stepinac, sin embargo, críticas del centro Simon Wiesenthal, dedicado a la captura de criminales de guerra nazis, que no ve con buenos ojos la decisión de Roma. Uno de sus miembros, Mark Weitzman, ha declarado recientemente que "el apoyo de Stepinac al régimen ustaschi y su débil oposición a las matanzas deberían ser un impedimento a su beatificación". Stepinac fue llevado ante los tribunales apenas instaurado en Yugoslavia el régimen comunista de Tito. La acusación: colaboracionismo con el régimen nazi a través del apoyo explícito a Ante Pavelic. El arzobispo fue condenado a 16 años de trabajos forzados en 1946, pero sólo cumplió seis, porque su mala salud obligó a mantenerlo durante los últimos años de su vida en arresto domiciliario en su ciudad natal de Krasic, donde falleció en 1960. No sin haber sido elevado en 1953 por Pío XII al rango de príncipe de la Iglesia, una decisión que provocó la ruptura de relaciones diplomáticas del régimen de Tito con la Santa Sede. Paradójicamente, el peso de esta condena por colaboración con los nazis ha sido esencial en el camino hacia la santidad del cardenal croata. A juicio de sus devotos seguidores, la verdadera causa de su encarcelamiento no fue otra que la negativa de Stepinac a romper los lazos con el Vaticano, lo que Tito le exigía. Y no sólo eso, la reacción del régimen comunista contra el arzobispo de Zagreb se produjo, explican, como respuesta a la durísima carta redactada en 1945 por el primado croata y leída en todas las iglesias, que criticaba la política represiva de los comunistas hacia el clero católico. Entre las dos versiones que evidencian el abismo de odio y de recelo que existe aún en los Balcanes entre ortodoxos y católicos (por no hablar de los musulmanes), que es tanto como decir entre serbios y croatas, no resulta complicado intuir el verdadero perfil de Stepinac. En su homilía de defensa en el proceso que habría de condenarlo en 1946, el arzobispo señaló: "Se me acusa de haber aceptado el Estado independiente croata. Pero habría sido un bellaco si no hubiera seguido a mi pueblo. Todas las naciones tienen derecho a la independencia, ¿por qué no es extensible este derecho a los croatas?". En nombre de la patria croata se aceptaba la colaboración con un régimen despiadado que habría de contribuir a levantar una muralla de odio entre los pueblos de los Balcanes. El País, 2.10.1998 |
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Normas de mantenimiento de disquettes. 1.
Jamás dejes disquettes en la unidad lectora. Pueden derramarse y corroer la mecánica
interna. Los disquettes deben enrollarse y guardar en la nevera. De un grupo de noticias. |
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::::::::: | Al fin justicia para un valiente en un supuesto Estado Laico.
El Min. de Defensa español deberá indemnizar al sargento arrestado (¡dos meses!)
por negarse a rendir honores a la "Virgen de los Desamparados". En su día, y
junto con 24 suboficiales presentó un escrito de solicitud de relevo de la ceremonia,
pero fue desestimado. Durante el servicio, Fernando Esteban H.S. abandonó el lugar al ser
llamado a participar en el ridículo acto. El País. 27.4.98 |
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::::::::: | Humor. En el Registro Civil. Un hombre llega al Registro
Civil con el motivo de cambiar su nombre, pues no le gusta el que tiene. Al llegar allí,
le preguntan: - ¿Qué desea? - Venía a ver si me podría cambiar el nombre... - A ver, ¿cómo se llama usted? - Expósito Franco. - Ah, desde luego, le entiendo... ¿Y qué nombre desea ponerse? - Bueno, pues Expósito Martínez. |
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::::::::: | Juicio Oral. Reproducimos una maravilla de la
jurisprudencia, del caso Lewinisky-Clinton: Juez O'Connor: ¿Dice Vd. que no fue sexo? ¿A pesar de que la testigo atestigua que ella hizo... que hizo lo que atestigua? Abogado Bennet: Señoría, estamos proponiendo que no todo lo que parece sexo es sexo y que algunas cosas que no parecen sexo son sexo. Así, jugar de cierta forma con los dedos de los pies de una persona no parece sexo, pero tengo informes de que puede ser sexo. Por otra parte, si Vd. visita a su médico y éste le repasa su anatomía en busca de alguna lesión, no es sexo. Juez Kennedy: Perdone, Sr. Bennet, ¿está sugiriendo que su cliente estaba siendo examinado por si tuviere cancer testicular? Abogado: No exactamente, señoría. Decimos que un acto que meramente parece sexo, no es prima facie sexo. A veces es otra cosa. Mi cliente consintió en ser atendido de una forma muy particular, pero fue para bien de su salud. Juez Thomas: He experimentado esa operación, y funciona. Abogado: Sí señoría. Hubiera sido sexo si fuera de otra naturaleza, digamos, reproductiva. Todas las grandes religiones categorizan ese tipo como sexo, y se oponen a ello salvo en circunstancias particulares. Pero el tipo de acto en que se implicó mi cliente, no. De otro modo, todas las mujeres que van al ginecólogo estarían teniendo una 'aventura' con él. Juez Scalia: Creo que las mujeres no disfrutan mucho con la visita al ginecólogo. Existe una diferencia por lo tanto. Abogado: Sostenemos que nuestro cliente tampoco disfrutó a raíz de las operaciones particulares en las cuales la joven le asistió. Juez Scalia: ¿La joven le asistió...? Abogado: Bueno, es que no lo podía hacer por sí mismo. Juez Thomas: ¡Algunos sí pueden! Juez Scalia: Si esto fue necesario por motivos de salud y bienestar, ¿por qué no fue a su médico de cabecera? Abogado: Le comprendo, ¿pero ha visto Vd. a su médico de cabecera? Juez Scalia: No, pero creí que él necesitaba 'asistencia', no un objeto sexual. Pero si necesitaba un objeto sexual, entonces sí fue sexo. Abogado: Propongo que se entienda que necesitaba un objeto sexual para ayudarle en un acto parecido pero no igual a un acto sexual. Está en la naturaleza de esta operación particular el necesitar la asistencia de una persona, digamos, físicamente cualificada. Juez Rehnquist: ¿Así que no le pudo haber servido un hombre de mediana edad, digamos? Abogado: No, señoría, yo entiendo que no. Juez Breyer: ¿Y un hombre más joven? Digamos un becario de 21 años, ¿eso hubiera funcionado? Abogado: Señoría, existe el peligro de que perdamos de vista de que incluso si tal persona le hubiera asistido en esa particular operación, y hubiera tenido éxito, aún así no hubiera sido sexo. Juez Stevens: Mire, ¿no le podría haber ayudado su esposa? Abogado: Señoría, ella de hecho lo hace, pero no se trata de sexo. No se trataba de un acto sexuial procreativo, y el acto sexual procreativo es lo que define las relaciones sexuales dentro del contexto matrimonial. Y esto, de todos modos no lo han practicado últimamente. Juez Scalia: Así que lo que él estaba haciendo con la joven, esos 'tratamientos', ¿constituirían relaciones adúlteras no-sexuales? Juez O'Connor: Francamente, jamás he oído un argumento más sorprendente. Seguramente, Vd. no será capaz de sostener que su intención de solucionar cierta necesidad sanitaria, como Vd. lo llama, y que es tan placentera, es comparable a hacerse una diálisis o un enema? Abogado: Señoría, sostengo que él no obtuvo placer con ello. Sabemos de muchas declaraciones juradas que eso es así. No fue placentero para él, salvo en el sentido del alivio físico. Para él, se trataba de un tratamiento. Por supuesto, el alivio de cualquier presión física siempre es placentero en cierta forma, como cuando la llamada de la naturaleza es contestada tras un largo tiempo, pero el motivo no era el placer. Juez Souter: ¿Y en el caso de que ella lo hiciera a otra persona? ¿Sería sexo desde el punto de vista gubernamental, o esta regla sólo se aplica a él? Quiero decir ¿y si ella hubiera 'tratado' al vicepresidente? Abogado: Dependería de la necesidad de la persona. Yo entiendo que el vicepresidente no lo necesita ni lo hace, pero que si lo hiciera sería sexo, porque él puede prescindir perfectamente de ello. Juez Kennedy: ¿entonces, cómo podemos asegurarnos de que su cliente tiene esta intensa necesidad médica, distinta de la necesidad sexual ordinaria? Abogado: Señoría, si esto hubiese sido algo distinto de una necesidad esencialmente médica, ¿cree Vd. que él hubiera sido tan imprudente como para arriesgar su carrera y su lugar en la historia sólo por sexo? Juez Kennedy: No, eso no es muy plausible. |
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::::::::: | El Vaticano sigue violando Derechos Humanos.
Después de 40 años [...] no he conseguido lo que en una sociedad democrática se concede
por descontado a todos los criminales acusados ante los tribunales: la vista de los autos.
Hasta que no se conceda éste y otros derechos fundamentales, el Vaticano no podrá firmar
la Declaración de Derechos Humanos del Consejo de Europa. ¿De qué sirve abrir los archivos de la Inquisición de los siglos XVI al XIX si se mantiene cerrado el archivo de la Inquisición del siglo XX -que ya no culmina en la quema «física», sino en la «psíquica» y «moral»- para continuar ejerciéndola diariamente a escala global en el siglo XXI? Hans Küng, 16.2.1998, El País. |
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::::::::: | Dudosa moral de Ansón. Si Europa nos impone la memez de
los partidos políticos, de las elecciones y de la democracia vamos a inventarnos un
tinglado que tenga la apariencia que Europa exige y que controlemos absolutamente. L.M. Ansón, durante el regimen franquista, de El País. |
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::::::::: | Comandos puritanos arrancan páginas de libros de arte en EE UU. La cadena de librerías más importante de Estados Unidos, Barnes & Noble, junto a otras, se niegan a retirar de sus estanterías dos libros de fotografía artística (Radiant identities, de Jock Sturges, y La edad de la inocencia, de David Hamilton) que para algunos grupos conservadores constituyen pornografía infantil. Líderes antiabortistas y fiscales interesados en promocionar su carrera política han iniciado una campaña para que sean retirados, lo que la librería considera un atentado contra la libertad de expresión. Randall Terry, agitador radiofónico de la derecha ha animado a más de 40 manifestaciones de puritanos contra la cadena y alentó a las personas que han arrancado las páginas polémicas de esas obras en varias librerías del país. | |||||
::::::::: | La derecha consiente a secta neonazi. El Partido Popular y el Partido Aragonista votaron a favor del alta de la secta Nueva Acrópolis como asociación ciudadana en Zaragoza. El PSOE e IU se abstuvieron y la Chunta Aragonesista se opuso. |