He estado aquí sentado no se cuantos horas mirando el azul del cielo, he estado mirando como las estrellas aparecían una a una ahí arriba y he visto como algunas iban desapareciendo. Allá frente a mi el mar esta bastante calmo, se escucha como rompen las olas contra las rocas.. un continuo ir y venir, retroceden las olas para golpear de nuevo las rocas. Las gotas que salen después del choque ya hace buen rato que han terminado de mojarme la cara confundiéndose con las lagrimas que he derramado, saladas son también.
Llegué a la playa después de haber estado caminando por el Malecón de Miraflores, realmente no sabia a donde iba, simplemente salí a caminar, necesitaba hacerlo el cuarto en el que estaba con la computadora prendida, esperando que escribiera unas cuantas líneas para que las leyera después, pues la computadora me estaba hastiando, tenia que salir.
Cogí mis botas, me cambie el pijama que ya tenia puesto y salí. Un polo azul y una casaca. Tenia que salir de mi cuarto, de la casa. Cuando menos lo esperaba ya estaba bastante cerca al mar, siempre que necesito algo termino caminando hacia el mar, hasta ahora no termino de comprender esa extraña atracción que tiene el mar para conmigo. No hacia mucho había estado cerca a las aguas marinas, había estado jugando con unos pequeños guijarros esperando que ella llegara, ahí cogía una piedrecita y la lanzaba, como mi padre me había enseñado hace algunos años, y la piedra comenzaba a dar pequeños saltitos en el agua, hasta que finalmente terminaba por hundirse, creando algunas ondas a su alrededor, algo así como lo que era, podía estar un rato dando brincos pero al final terminaba hundiéndome con algunas ondas a mi alrededor, algo faltaba, y no quería saber que era.
El agua sigue mojándome el rostro. Cada vez mas gotas de agua recibo en el rostro, mientras que una canción que tarareaba hacia unos minutos me parece que vuelve con el viento, una canción que hablaba de tiempos pasados, recordaba Sui Generis.. una canción quizás algo vieja, pero de todas maneras que expresaba mucho de lo que esperaba de la vida en el futuro. Recuerdos... recuerdos.. cada vez mas recuerdos, ?es que acaso simplemente vivimos para luego recordar?.
Su voz también llego con la brisa, susurrando palabras extrañas, palabras que quería y no quería escuchar. Simplemente escuchaba y miraba el mar, nada a mi alrededor, nada ni nadie. Yo solo con mi alma, y su voz de ella. No quería cerrar los ojos pues sabia que terminaría encontrándome con su mirada, tarde o temprano siempre su mirada volvía.
No se en que momento fue, si cuando aquella estrella fugaz paso o cuando estuve recordando lo que había hecho la primera vez que le vía, no aun no se bien que ha pasado, solo cerré unos instantes los ojos, y ella estaba ahí, mirándome tan calma, diciendo palabras de amor en mis oídos, esperando que me durmiera en su regazo; y yo pensando en amarle, y tocar sus labios rojos con los míos, pero desperté, mis ojos se abrieron, el mar me había despertado, me había mojado.
Mi cara esta totalmente mojada, meto las manos en la casaca para buscar algo con que secarme, y he encontrado su nota, aquella nota que hace tanto tiempo me diera, unas cuantas palabras escritas rápidamente sobre un trozo de papel que encontrara entre sus cosas: "Nunca Olvides, Siempre estaré contigo". Quizás palabras huecas, !No!, eso no son, demasiadas cosas han sucedido en este tiempo para que pueda pensar que son huecas, ahora se que aquella nota era para ese momento.
No podría olvidarle, pero quizás ella tampoco pudiera hacerlo, una nueva estrella paso por delante mío, una nueva lagrima rodó por mi mejilla y unas cuantas gotas de agua salada me mojaron de nuevo, pero ahora sabia que ya no estaría solo con mi alma, ella también estaba ahí.
Coyote Gris