Academia
Ophir Usted ya sabrá que se puede aprender por el lado duro o por el lado blando, pero siempre estamos aprendiendo algo. Aprendemos por el lado blando cuando nos instruimos acerca de las cosas espirituales y comenzamos a enfrentar nuestro crecimiento personal y nuestro comportamiento en la vida de acuerdo a esas enseñanzas. Y aprendemos por el lado duro cuando violamos las Leyes Universales, todas ellas derivadas de la Gran Ley Fundamental del Universo: el Amor. Todo aquello que hacemos o pensamos lo lanzamos al Universo, sea bueno o sea malo, y todo ello regresa a nosotros, por eso le llamamos el "bumerang" (Ami 3), o sea la "Ley de Causa y Efecto". En definitiva, recibimos en la vida lo que antes hemos lanzado a la vida. Y ese "bumerang" puede ser agradable, si lo hemos lanzado con cariño, para ayudar a alguien por ejemplo, y entonces, como resultado, podríamos encontrar un camino de evolución, un Guía, un amor, un gran negocio o nos sacamos la lotería; o, si lo hemos lanzado malévolamente, su retorno será desagradable, accidentes, cosas así, depende del "tamaño" de nuestra violación a la Ley del Amor. A veces estamos tan aturdidos que lanzamos mortíferas bombas hacia los demás, entonces recibiremos un bombazo que nos dará un remezón que puede que nos haga razonar y corregir el rumbo. Y a lo mejor un día se nos ocurre lanzar un bien al Universo, y así vamos aprendiendo. Lamentablemente esta gran Ley no la enseñan en ninguna religión occidental. La Conexión con la Jerarquía Se dijo que una de las condiciones que un camino Esotérico requiere es la conexión con una Jerarquía Espiritual. ¿En qué consiste esa conexión? ¿Es que de arriba hablan por un megáfono? ¿Ponen un fax, un email? ¿Es que todo el día hay una corte de Maestros inmateriales "soplando al oído"? ¿O es que se aprende a establecer la conexión cuando a uno se le de la gana, como quien marca un teléfono? ¿Puede el portero de una gran empresa dirigirse hacia el gerente y preguntarle cosas acerca de la política de inversiones de la empresa, cuando se le de la gana? No; es al revés: El gerente da instrucciones a sus subordinados de acuerdo a órdenes recibidas previamente de parte de sus superiores, la junta de accionistas por ejemplo, y esas órdenes pasan por una cadena jerárquica hasta llegar al portero. La única obligación del portero es estar ahí cuando debe estar, dispuesto a recibir órdenes o lo que venga, y a cumplirlas. Este asunto es exactamente igual, sólo que uno no está en una empresa sino libre por la vida, aunque "conectado", "con el celular encendido", y de pronto, como en un chispazo, siempre imprevisto, uno "sabe algo", y actúa inmediatamente. Nosotros hemos invertido algunos años intentando crear una fundación destinada a dar a conocer a Dios Amor y a lograr que los valores que derivan del Amor sean enseñados en las escuelas (solidaridad, honestidad, cooperación, verdad, paz, respeto, tolerancia, etc.). Y comenzamos la labor esotéricamente, desde una Escuela Esotérica, para que con el tiempo, y con Instructores ya graduados, se pudiese pasar paulatinamente al área no esotérica (la finalidad del mundo esotérico es trabajar para el mundo no esotérico). Hace poco "supimos" que esa fundación no puede nacer todavía, que Dios Amor no puede tener todavía en este mundo el apoyo que merecería y necesitaría. Entonces punto. A otra cosa, a intentar subir la montaña por otra ladera. Ensayo y error. O tal vez no fue error sino que hay etapas que son de una manera y etapas de otra manera, seguramente de acuerdo a necesidades coyunturales de "la Empresa"... Y acto seguido llegó otra claridad: lanzar perlas, incluso esotéricas, a diestra y siniestra, gratuitamente, sin "filtros", sin selección (porque en los caminos esotéricos se prueba a la gente antes de dejarla ingresar, para ver si merece o no recibir Conocimiento Esotérico). Sabemos muy bien que lo esotérico es privado y no masivo, y ahora se nos pedía abrir una "academia" (casi) esotérica ("casi" porque al no poder brindarse enseñanza personalizada ya no es realmente esotérica), de entrada libre y gratuita. Somos obedientes, aquí está. ¿Cómo sabemos que la comunicación viene de arriba y no es sólo imaginación? Todo el mundo tiene una dimensión espiritual muy superior a lo que es en su dimensión normal y cotidiana: el Yo Superior, que es un ser que está en otra dimensión; somos nosotros mismos en otra dimensión, porque el Yo Superior es más real que uno mismo, porque uno vive casi siempre en la ilusión; mientras que otra parte nuestra vive siempre en la Realidad. Si el contacto es entre la consciencia ordinaria y el Yo Superior, perfecto, basta, porque el Yo Superior de toda la gente está mucho más cerca de Dios que nuestra consciencia ordinaria. Hace poco tuve que adoptar una decisión que daba al traste con una intención que venía gestándose desde 1999: Abortar el tan acariciado proyecto de fundación. ¿Cómo sé que eso no fue una decisión precipitada de mi parte, sin respaldo superior? Porque tengo en el pecho una "caja de resonancia", y cuando algo no va bien tiende a dolerme el pecho, lo cual interpreto como señal de alarma. Hay que tratar de vivir consciente de uno mismo todo lo que se pueda, para darse cuenta de que uno está sintiendo un dolorcillo, por ejemplo, y que eso quiere decir algo. Por fortuna, lo más que se enseña en una Escuela Esotérica es a estar consciente de uno mismo. Y ante un hachazo tan grande como aquel, yo estaba plenamente tranquilo, incluso muy contento, y para mí, esa es suficiente "firma del cielo", o todavía me estaría revolcando del dolor interno. En el Camino Esotérico es imprescindible comenzar a estar atento a uno mismo, lo cual era el propósito básico de la Escuela Esotérica en la que estuve veinte años, porque sólo a partir de esa base de Atención se puede pensar en realizaciones, Misiones y Enseñanzas mayores. Esta "Escuela Libre" tendrá muchos "alumnos", y eso me pre-ocupa... y también el hecho de que haya sido creada tan de repente... No quería sacar este tema porque es feo, igual que eso de que la humanidad está loca, y por aquí llegan niños, pero no creo que alguno de ellos llegue a leer hasta aquí... Siento como si me hubiesen dicho: "Comienza a lanzar salvavidas a diestra y siniestra, para que muchos se salven, porque lo que se avecina"... Ojalá sea sólo temor infundado, y si lo fuese, igual a cada uno nos tocará vivir nuestro propio Apocalipsis personal, el momento final, y no está de más llegar más preparado a esa dimensión. Más adelante hay más pistas. Enrique Barrios |