El Equilibrio Financiero Empresarial
¿Cómo lograrlo?
La empresa tiene un período de vida, el cual desde la perspectiva del análisis financiero se podría definir a través de 2 consideraciones fundamentales:
1) La determinación de la situación actual, que de afianzarse o revertirse puede definir el futuro del negocio.2) La exigencia en la determinación de los factores que originaron esa situación actual.
La situación actual destaca qué tan importante será la capacidad de la empresa para autofinanciarse, estableciendo desde allí el futuro de su salud financiera, pues si ésta no es generadora de flujos de efectivo, entonces cómo pensar en la continuidad de su vida económica.De presentarse un desfase en los flujos de efectivo producto del comportamiento del ciclo operativo empresarial, se deberá utilizar recursos externos que naturalmente estarán cubiertos por la capacidad de la empresa para generar recursos internos en el futuro.
De otro lado, si la empresa no tiene la suficiente capacidad de generar recursos internos, llegará en algún momento a consumir sistemáticamente los cada vez más escasos recursos con los que cuente para operar.
Ante esta situación es hasta lógico pensar que resulta más caro aplicar fondos, que originarlos.
Acciones que acentúan la necesidad de recursos financieros:
Las inversiones cuyo retorno supera la capacidad del retorno medio que establece la naturaleza del negocio y que muchas veces se orientan al desarrollo de nuevos productos o al afianzamiento de los productos que usualmente se ofrecen al mercado.
- La no planificación del rendimiento individual de los activos corrientes y no corrientes respecto al costo que éstos representan.
- La aplicación de fondos en activos cuya rotación se encuentra por debajo de lo exigido por las fuentes que los financian.
- Estas acciones requieren por lo general de recursos financieros que principalmente tienden a ser externos.
Acciones que buscan el equilibrio financiero:
La primera reacción ante la aparición de una situación crítica por desequilibrio financiero, es reducir y hasta erradicar las operaciones que requieren recursos financieros en demasía y sin contraparte, sumando a ello la desinversión de los activos que no generan fondos o que lo hacen pero a un costo cada vez más alto. Toda medida de este tipo que incluye hasta la venta de activos inmovilizados operativos y financieros, apunta sólo a la reducción del déficit financiero presentado.
Es necesario acotar que las desinversiones a las que acudimos irán en simultáneo con una buena planificación y monitoreo de la nueva aplicación de los fondos obtenidos a través de éstas, en activos rentables. Por ello, no se dejará a la “inversión” como variable residual, sobre todo si la empresa vive una etapa de fuerte competencia.
Entonces, debe esperar que la empresa logre superar la necesidad financiera que fuera cubierta por la enajenación de los activos no productivos y adicionalmente por una porción de deuda o aporte de los accionistas, lográndose en ese momento el “equilibrio financiero”, de lo contrario se empezará a ver cómo ésta comienza a reducir su margen de maniobra deteriorando su solvencia de corto plazo, lo cual nos anunciará el incremento del riesgo financiero a ser contrarrestado de manera imprescindible por la toma de decisiones estructurales y ordenadas a cargo de la gerencia, procurando corregir el desequilibrio.