MI HIJA...

Como tierna mariposa,
flotando entre las nubes,
saliste al escenario,
sin temor, sin inquietudes.

Mi corazón latió con ternura,
al verte comenzar tu vuelo,
con el cariño que perdura,
te quise abrazar primero.

Te transformas ante mis ojos,
dejándome ver tu belleza,
eres libre en cuerpo y alma,
eres fuente de riquezas.

Tus trastornos me aflijen,
pues tú guías mi visión,
eres la niña de mis ojos,
un pedazo de mi corazón.

Me envuelvo entre tus alas,
y se cierra mi corazón,
pues es mayor cada día tu vuelo,
y mayor es mi preocupación.

Jamás serás presa,
del amor que por ti siento,
tu vida será sorpresa,
que velaré con todo mi aliento.

Al pasar de los años,
mi amor por ti crece y cambia,
pues la vida que nos une,
nos separará con nostalgia.

Cuando te miro entre suspiros,
no de amores si no de pena,
pues quisiera cortar tus alas,
para no cumplir mi condena.

Jamás perderé tu vuelo,
más allá de mi horizonte,
y veré siempre tu rostro,
hasta en la más oscura noche.

Eres de mí, carne y cuerpo,
visión de alegría y llanto,
estarás siempre en mi memoria,
en mi poesía, y en mi canto...





NEXT

HOME


1