Compañía: | Big-Bang Producciones Discográficas S.L. |
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Fecha: | 1995 |
Productor: | 091 |
Tipo: | L.P. |
Pistas: | 12 |
Aunque nunca lo haya dicho
siempre lo he pensado
sigue estando Dios de nuestro lado.
Los escaparates llenos de reliquias y rosarios
y de gafas de sol que no impiden que el día esté nublado.
Un perro con un ojo negro y con el otro blanco
me mira y me ladra sabiendo lo que yo estoy pensando.
Aunque parezca mentira
el rumor se ha confirmado
sigue estando Dios de nuestro lado.
Se hacen apuestas:
¿Las cosas pueden ir peor?
Todo da vueltas
¿O el que da vueltas soy yo?
Nos vemos el día 9 en "la cola de los milagros"
diremos adios al malfario besándole los pies al Santo
después nos echaremos al monte y nos iremos cantando
aquella canción que hablaba de un pájaro enjaulado.
Aunque nunca lo haya dicho
siempre lo he pensado
sigue estando Dios de nuestro lado.
J. Ignacio García Lapido
Echan humo los cerebros
de los jóvenes y viejos
rellenando crucigramas buscan nombre a su generación
pero nadie sabe nada
nada, nada más por hoy.
Se colapsan los caminos
de gente en busca de un destino
las pitonisas y adivinos dan consejos antes de irse en tren:
Ponedle hierbabuena al té!!!
y nada, nada más por hoy.
La fiesta acabará con tiros
en los subterráneos y en los nidos
con un estéreo enloquecido despedimos nuestra emisión
mañana habrá más de lo mismo
nada, nada más por hoy.
J. Ignacio García Lapido
La noche que la luna salió tarde.
Me tumbé en el suelo sólo para oir crecer la hierba
esperando un sueño que como un enjambre me envolviera
y que me hiciera oir las rimas de antiguos romances
pero sólo oí llorar a los que fueron amantes
un sólo instante...
La noche que la luna salió tarde
la noche que la luna salió tarde.
Me tumbé en el suelo sólo para oir crecer la hierba
y escuché más cosas, muchas más de las que yo quisiera:
El sonido de tus lágrimas al derramarse
el eco de tus pasos al alejarte
y el tiempo pararse...
La noche que la luna salió tarde
la noche que la luna salió tarde.
J. Ignacio García Lapido
Allí donde voy
hay 2000 locos que hacen cruces en la tierra.
Allí donde voy
hay 2000 locos que preparan la revuelta.
El veía al diablo en los ojos de su madre
y creía que aquella noche iría a visitarle.
En sus pesadillas vio la luna cubrirse de sangre
las pastillas quemaban pero no podían calmarle.
Allí donde voy
hay 2000 locos que hacen cruces en la tierra.
Allí donde voy
hay 2000 locos que preparan la revuelta.
Ella habla en los tejados con las mariposas
ella manda mensajes en los pétalos de rosa.
Al que amaba se lo llevó el Buen Dios con una soga
cuentos de hadas con un final que es sólo un punto y una coma.
Allí donde voy
hay 2000 locos que hacen cruces en la tierra.
Allí donde voy
hay 2000 locos que preparan la revuelta.
J. Ignacio García Lapido
Veo naufragar, entre la bruma, un barco
el futuro es su única tripulación.
Déjame pensar un poco más despacio
ya dudo si realmente sucedió
si fue en el mar o fue en un charco
si fue en el mar o fue en un charco.
Confundido por los ecos
engañado por las sombras
escribo versos a las moscas
si las luciérnagas me dan su luz.
Unos ven a Dios, otros ven marcianos
pero nadie me enseña su fotografía.
Veo que esta canción se me ha ido de las manos
es tarde y me pregunto todavía:
Qué es verdad, qué es mentira
qué es verdad, qué es mentira.
Date prisa si está oscuro
ya está gris lo que fue azul
y escribe nombres en los muros
si las luciérnagas te dan su luz.
Qué es verdad, qué es mentira
qué es verdad, qué es mentira.
Me enveneno con la brisa
¿Con qué te envenenaste tú?
Buscaremos las semillas
si las luciérnagas nos dan su luz.
J. Ignacio García Lapido
Practicaremos la esgrima o el onanismo
mientras ellos jueguen al dominó
guardaremos silencio mientras suene el himno, mi amor.
Beberemos licor de lagarto, cariño;
cuando ya no haya más munición
y sacaremos las cosas, las cosas de quicio, mi amor
y seremos fugitivos
volveremos a ser niños
ah! no! es hora, tal vez, de decir adios.
Y seremos fugitivos
volveremos a ser niños
ah! no! es hora, tal vez, de decir adios.
J. Ignacio García Lapido
Desperté en el agujero
al que un día una luz me guió
con siete amuletos que algún visionario olvidó.
Alguien viene y al momento ya me habla de amor
y después me vende la trompeta que sonó en Jericó
pensarás, pensarás que aunque parezco un perdedor
soy un hombre con suerte
un hombre con suerte.
Me verás en la misma trinchera
con los fakires y los locos de atar
perderemos la guerra y a nadie le importará.
El viento mueve los cables de la electricidad
tal vez sea éste el milagro que otros nunca verán
pensarás, pensarás que aunque parezco un perdedor
soy un hombre con suerte
un hombre con suerte.
Me verás en la esquina de siempre
esperando ver arder la ciudad
arrugando la frente mientras dejo el tiempo pasar.
"Cuando las dudas surgen las respuestas se evaporan sin más"
eso me dijo alguien que creyó que podía volar
créeme, que es verdad que aunque fue un perdedor
fue un hombre con suerte
un hombre con suerte.
J. Ignacio García Lapido
He sintonizado otro canal
he salido a la calle camuflado
he dejado de soñar con ovejas eléctricas
pero no sé si estoy preparado...
para todo lo que vendrá
para todo lo que vendrá
para todo lo que vendrá después... después.
J. Ignacio García Lapido
Me dijiste
que anunciaron los profetas que hay un tiempo de amar y de morir
que se acerca
que se acerca
y llegará con nuestras copas llenas
de licor, de licor y tristeza.
Se agitan las fieras en nuestro corazón
porque ven que se aviva ese fuego
ese fuego, que sin humo y que sin llama
nos quema
nos quema
al beber de nuestras copas que están llenas
de licor, de licor y tristeza.
J. Ignacio García Lapido
El obrero amontona ladrillos mientras mira
el rastro de humo que ha dejado el reactor
no sabe ni le importa qué fue del rey Midas
pero sabe lo profundo que es el dolor
y lo pesada que es la losa en la que escrito está con tiza:
"Que mis ojos vean pronto la revolución".
En su cielo sólo hay nubes con forma de pistola
no es raro, no es raro, no es raro...
que sólo lluevan balas
por ahora
que sólo lluevan balas
por ahora.
Los perros olfatean el tedio en las aceras
es un hueso que tal vez no puedan devorar.
Las miradas están puestas en la estela de las piernas
de la última mujer que acaba de pasar
y es que la mente vuela en órbitas concéntricas
la lluvia está al caer y nos despertará
pero sólo vemos nubes con forma de pistola
no es raro, no es raro, no es raro...
que sólo lluevan balas
por ahora
que sólo lluevan balas
por ahora.
J. Ignacio García Lapido
También conozco al que acaba de entrar
sé que es tauro y sólo bebe ginebra
es el rey de las tragaperras
es el hombre de la puerta de atrás.
Ya lo veo pidiendo papel de fumar.
La noche vuelve a empezar
la noche vuelve a empezar...
en el mismo bar de siempre.
Aunque sabe citar a Platón
el camarero se odia a sí mismo
y gopea la barra llevando el ritmo
mientras nos llena la cerveza y el ron.
Veo que va tatuado con un escorpión.
La noche vuelve a empezar
la noche vuelve a empezar...
en el mismo bar de siempre.
Todo puede ir bien, todo puede ir mal
y la noche vuelve a empezar
la noche vuelve a empezar...
en el mismo bar de siempre.
J. Ignacio García Lapido