Buscando voy
mil laureles en el mar.
Melodías que al pasar
recordáronme mi hogar.
Aún creo ver
ese rostro de mujer,
retorciéndose al volcar
nuestro barco en la mar.
- Estribillo -
Siento alas en
mis pies,
voy volando hacia el sol.
Soy marino en el mar,
no he
encontrado mi señor,
no he encontrado mi amor.
(BIS)
Puedes ver lo que te muestro
en este cajón.
Como ves no escondo
nada,
soy como soy.
Toma lo que más te guste,
llévatelo,
y
haz conmigo
algo de valor.
- Estribillo -
Comerás de lo que ganes,
beberás
del vaso
que beba yo,
y si algo no funciona seré yo.
(BIS)
Vengo a decir
que tú podrás ser
como hoja que va
donde sopla el viento,
pero que al menos
sí sabe dónde está.
Y que yo soy
como un tronco que cae
y nunca jamás
se vuelve a levantar,
pero que al menos
sí sabe dónde va.
Quiero ver lo que me guardas
en tu cajón.
Si en el fondo hay escondido
un corazón.
Déjame limpiar el polvo
de su interior,
y haz conmigo
algo de valor.
- Estribillo -
Comerás de lo que ganes,
beberás
del vaso
que beba yo,
y si algo no funciona
seré yo.
(BIS)
Vengo a decir
que tú podrás ser
como hoja que va
donde sopla el viento,
pero que al menos
sí sabe dónde está.
Y que yo soy
un simple cajón
harto de estar
siempre bajo llave,
pero con ganas
de poder respirar.
- Estribillo -
Comerás de lo que ganes,
beberás
del vaso
que beba yo,
y si algo no funciona
seré yo.
(BIS)
Aún es muy joven
para odiar.
En su mirada
no hay maldad.
Rizos negros
que al andar
riñen con el tiempo,
Ana.
Y dime como podría
yo explicar
que en su mirada
no hay
maldad.
Si en sus ojos
se puede ver
la aurora del amanecer.
Un balanceo suave al andar
por los senderos de la oscuridad.
Un balanceo suave al andar
por los senderos de la oscuridad.
En sus ojos
se puede ver
la aurora del amanecer.
Quité una piedra,
salieron mis sueños.
Compré una promesa,
cerraron mis ojos.
Pinté un acertijo,
tacharon mi nombre.
La ley es el precio del hombre.
Cantamos canciones
que nunca
inventamos,
y nos acusaron
de terribles plagios.
Gobiernos y
leyes
atentan sus frases.
Me voy, esta noche no canto.
- Estribillo -
Si veo una estrella
habré de alcanzarla,
mi carne se enoja
y mis manos no hablan.
Si veo una puerta
habré de cruzarla.
Si veo una puerta,
abierta o cerrada.
Perdí mis canciones,
hallé mi talento.
Compré una guitarra,
firmé mi sentencia.
Gritaron mi nombre,
vendí mi persona.
La ley es el precio del hombre.
Vivimos jugando
en circos de arena,
y nos ahogamos
en mares
brumosos.
Farándulas de oro
advierten canciones.
Me voy,
esta noche no canto.
- Estribillo -
Si veo una estrella
habré de alcanzarla,
mi carne se enoja
y mis manos no hablan.
Si veo una puerta
habré de cruzarla.
Si veo una puerta,
abierta o cerrada.
(3 repeticiones)
Yo no sirvo para ser
la saeta de un reloj,
que camina
sin mirar
a su espalda.
Ni tampoco de peón,
con su corto
caminar.
Nunca avanza más de lo
que le queda por andar.
Yo no sirvo para ser
la camisa de un traidor,
que se
cambia sin cesar
de chaqueta.
Ni tampoco de botón,
condenado
a soportar
el trenzado eternal
que la oprime el corazón.
Yo sólo sirvo de piel,
para ocultar mi lamento,
que se vuelve
más adentro
y no permite que la luz
la ciegue la salud.
Crucé el río
por lo más estrecho,
y aún así me vino justo
para llegar.
Subí al monte
por el lado fácil,
y las fuerzas
me faltaron
para bajar.
Sentado en las rocas de la cumbre,
viendo la vida pasar.
- Estribillo -
Mil caminos hallaréis,
facultades mostraréis.
Si queréis cruzar
el ancho mar,
sobre
el agua
habéis de andar.
Y si queréis cruzar
el ancho mar
sobre el agua
habéis de andar.
Anduve buscando una guarida
, pero sólo hallé un nogal
donde
echarme a descansar.
Hablé con un hombre
que allí dormía.
Viendo la vida pasar,
me dijo:
- Estribillo -
Mil caminos hallaréis,
facultades mostraréis.
Si queréis cruzar
el ancho mar,
sobre
el agua
habéis de andar.
Y si queréis cruzar
el ancho mar
sobre el agua
habéis de andar.
Encontré
muchas fuentes en la vida.
Todas ellas me invitaron
a caer.
Y en alguna puse un pie
en el cebo,
no sabes que hacer,
beber o beber.
He bajado
muchos ríos por las piedras.
Y he
nadado
en muchos mares sin saber
que los ríos y los mares
son las madres de las fuentes.
¿Qué me queda?
Beber y beber.
Soñé una vez
que había perdido mi sombra.
Parte de mí
se había
ido sola.
Pensé en la suerte
de no estar encadenado.
Pero
un halcón
necesita dos alas para volar.
Quiero que me digas
cómo poder seguir viendo
sonrisas
en tu cara
reflejadas en el cielo,
que "pa" eso hemos
venido
hasta aquí desde tan lejos,
que con las manos
vacías
a mi casa yo no vuelvo.
Busqué por los rincones
de las casas de este pueblo,
cantando a voz en grito,
gritando a pecho abierto.
No
he visto a la morena
que llevo en mi pensamiento.
Sé que
llegó anoche,
y desde anoche no duermo.
- Estribillo -
Ni quiero que sueñes conmigo
ni que
sepas que yo no te olvido,
que cuando las cosas se cuentan,
se inventa la verdad.
Y en lo alto de una escala
del refugio del pueblo
hallé lo
que buscaba,
y lo que aún espero.
Aguantaré hasta el día
en que el amo del pueblo
libere las cadenas
de este sufrimiento,
libere las cadenas
de este sufrimiento.
- Estribillo -
Ni quiero que sueñes conmigo
ni que
sepas que yo no te olvido,
que cuando las cosas se cuentan,
se inventa la verdad.
¿Hay esperanza?
No lo sé,
sólo sé que hay luz.
El recuerdo
pervive
allá en el campo azul.
Frescor y recelo interno,
lánguido en la hierba.
Sueños libres en mente limpia.
Añoro los buenos tiempos.
(BIS)
Yo quiero volar al vacío
y batir las alas,
y saltar al tiempo,
y mover los brazos,
cantar y reír al tiempo,
no caer nunca.
Y seguir
viviendo,
y seguir viendo.
El mundo bajo mis pies,
ser infiel y ser yo,
y agarrarme a algo,
no perder la calma.
Ver cómo sale el sol
mientras yo vuelo a la luna.
Sentir lo que es tener
el mundo bajo mis pies.
Sí, sentir lo
que es tener
el mundo bajo mis pies.
Sí, sentir lo que es tener
el mundo
bajo mis pies.