El mundo disputa
contra mí, pero yo no disputo contra nadie.
El dolor es inevitable, pero el
sufrimiento es opcional.
Sé como un muerto, inafectado tanto ante los
halagos como ante los insultos.
Del mismo modo que si alguien te quiere
entregar algo y no lo recoges,
él se queda con ello,
si alguien te insulta
y tú no recoges el insulto,
él se queda con el mismo.
Mantén la
bendita indiferencia ante la ganancia y la pérdida, la victoria y la
derrota.
Incluso del apego al Nirvana hay que liberarse.
Los seres
son dueños de sus actos,
herederos de sus actos, hijos de sus actos;
todo
acto que cometan, sea bueno, sea malo,
de aquél acto
heredarán.
Colaboración Anónima |