Santa Clara 
- Dieciocho kilómetros al norte de Mar del Plata, por la ruta 11,
se encuentra Santa Clara del Mar.
- Es el más importante del Partido de Mar Chiquita, cuenta con una
moderna infraestructura turística, en la que se incluyen conforta-
- bles hoteles y confiterías.
- El lugar es ideal para la práctica de todo tipo de deportes, como
la
- pesca -desde costa o embarcado-, el windsurf, voleibol y fútbol.
El sosiego y la calma son tal vez los rasgos más conspicuos de este balneario en el que
las calles llevan los nombres de los centros turísticos más famosos del continente:
Acapulco, Viña del Mar y Río de Janeiro, entre otros.
- Precisamente por la primera se ingresa al balneario, donde a poco
de andar se descubre la rotonda del Viejo Contrabandista, denominación que recuerda a
Peter Romosson, capitán de un barco que encalló en estos parajes para realimentar, tal
vez, la larga tradición de naufragios y buques fantasmas que se inscriben en su historia.
- Según cuenta la leyenda, luego del percance, Romosson se afincó
en Santa Clara e instaló una pulpería que en realidad, más que abastecer y entretener a
los residentes, le servía de pantalla para disimular su verdadera ocupación: el
contrabando.
- La albufera de Mar Chiquita, situada a 18 kilómetros al norte de
Santa Clara, es la única del país y ha sido declarada Reserva Natu-
- ral. En sus aguas habitan bagres, pejerreyes, lisas lenguados y
las combativas corvinas rubias y negras.
- El Centro
de Artesanías Americanas La Posta del Angel
está situada en Selva Negra 549. El complejo fue fundado por uno de los pioneros de la
ciudad: José María Orensanz.
- Su idea era reunir en un mismo ámbito las expresiones artísticas
de las culturas aborígenes americanas.
- Así, y como fruto de sus innumerables viajes por el continente,
se exhiben en el lugar tapices, trajes típicos, objetos de barro, collares, pulseras,
cerámicas, instrumentos musicales y cestería proveniente de casi todas las comarcas de
América Latina.
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