- 1 kilo de fresas, aproximadamente
- 2 clavos de olor
- 500 gr. de azúcar
- 1 ramita o dos de canela
- 1 botella de coñac
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Se limpian las fresas, escurriéndolas bien de agua. Se colocan en un tarro de cierre hermético de 2 litros, el coñac,
el azúcar, los clavos, la canela y se rellena el tarro con las fresas.
Se deja reposar durante 4 semanas (al menos) en sitio
oscuro, moviendo de vez en cuando hasta que el azúcar se termine de disolver.
Una vez transcurrido ese tiempo se estrujan
las fresas, se cuela con colador de tela y se embotella. |