OGÚN:
IFÁ Y EL ESPÍRITU DEL HIERRO


Si Ud. lee la literatura tradicional religiosa, descubrirá que existe una muy antigua y difundida referencia cruzada con respecto al espíritu del hierro. En Yorubá, este espíritu es llamado Ogún, al norte de Nigeria, conseguirá que el espíritu del hierro se llama Ogú y otros sonidos espirituales similares. En África occidental hay una tradición , la profesión de herrero es una vocación sagrada.

Hay alguna indicación de que estas habilidades representan una interacción cultural cruzada entre el Este Medio, desde África, a través del Océano, hasta Sudamérica. Se observa claramente que esta interacción precede al viaje de Colón.

Si tomamos de Ifá el mito de la creación, Obatalá desciende por una cadena desde el cielo hasta la tierra. Esta cadena simboliza el doble espiral, cuya forma encontramos dentro de los genes que guarda el ADN. Este viaje es la referencia de la erupción de lo escondido o el potencial latente dentro de la realidad. Cuando estás dentro del útero, como niño (feto), tendrías un potencial invisible, y después de nacido ese potencial se haría manifiesto. El útero es el pasadizo entre el cielo y la tierra, es la puerta que permite la reencarnación o ATUNWA.

En el lenguaje mitológico, la manifestación de cualquier potencial latente o escondido es descrito como el viaje del cielo a la tierra. Para ser mas precisos, el viaje de IKOLE ORUN, que significa salutación a la casa del reino invisible, a IKOLE AIYE, salutación a la casa de la tierra. Cuando los Yorubá hablas de AIYE, se refieren a la envoltura de la tierra, no a la tierra en sí, la palabra para la tierra completa es ONILE. De manera que AIYE en el punto de encuentro entre la dimensión visible y la invisible.

Vamos a estar claros, el concepto de cielo está mucho más cercano a lo que en física sería la quinta dimensión. Es algo que existe alrededor de nosotros. Es más fácil de entender como una vibración diferente de luz. El espectro de luz es muy largo, como humanos, solo podemos ver una pequeña banda de luz en el medio del rango de frecuencias. Si fuera capaz de hacer algo que le permitiese ver el total del espectro de luz, entonces sería capaz de ver la dimensión invisible.

Todas las referencias de ALA o manto blanco, en Ifá, se refieren al espectro de luz entero, del que solo vemos un poco en el medio. Mientras nos hacemos espiritualmente mas iluminados, nuestra visión de luz aumenta. Aquellos que son capaces de ver la dimensión invisible, dicen que es una realidad coexistente con nosotros, Cuando se ve, puedes interactuar con ella de manera directa.

Por la dificultad en la traducción, no se ha clarificado entre los antropólogos lo que significa ORUN. Si Ud, va a África, y los ancianos comienzan a hablar de entrar a ORUN y regresar, se dará cuenta de que ellos se refieren a algo muy real y tangible. En algunos lugares de África hay puertas hacia la quinta dimensión donde las personas caminan a través de un portón y desaparecen de la vista, para después aparecer por la misma abertura. Hay puertas hacia diferentes dimensiones visuales. La cultura occidental tiende a ser miope acerca de esas posibilidades.

Regresando al Mito de la Creación, Obatalá vino del cielo a través de una cadena, con una concha de mar, una gallina de Guinea, arena y un ikin. Esparció la arena en las aguas, tiró a la gallina en la tierra, ella comenzó a escarbar la arena hasta formar la primera masa de tierra. Esta tierra fue llamada ILE IFE. Las palabras Ilé Ifé significan “Esparciendo Tierra”. Es la referencia de la primera masa de tierra y es el nombre de la ciudad sagrada de Ifá, la cual queda en el Estado de Osun en Nigeria.

Obatalá trató de tener la vida organizada pero falló porque sus herramientas eran muy débiles. Ogún vino del cielo con el misterio del hierro e hizo posible la creación de las ciudades dentro de la jungla. Pero el mito también dice que la metodología de Ogún no era completamente efectiva. Como resultado, Orunmila vino a la tierra a corregir los errores hechos por Ogún. Esto significa que él marcó las pautas basado en el comportamiento de la conducta ética y moral.

Cuando decimos que obatalá vino del cielo, hablamos de la manifestación del potencial que tiene la tierra para transformar la luz en materia y formar nuestro medio ambiente. Entonces viene el próximo paso, el de Ogún, que representa el desarrollo de la tecnología del metal. Pero esto es un desarrollo muy reciente. Para un mito, referirse a algo tan reciente, es inusual, Así que vemos la idea del hierro desde una perspectiva más temprana.

La palabra OGÚN es difícil de traducir, pero tenemos un indicio con la palabra OOGUN. La letra O en Yorubá se usa para indicar que alguien posee o es dueño de algo. La letra O es usada para sugerir que alguien o alguna fuerza espiritual ha dominado una forma particular de sabiduría. La palabra Oogún significa medicina. En un sentido literal, la palabra medicina sería “dueña de Ogún”. Quiero decir, medicina como transformación física y espiritual.

Podemos mirar la medicina como algo que ataca las enfermedad o como algo que restaura la vitalidad. En un sentido tenemos Ogún como sufijo de Oogún significando “la fuente de vitalidad o de vida”. Esto nos da una indicación de que Ogún es una referencia lingüística del deseo de sobrevivir. También se puede decir que es la supervivencia de aquello que defiende su propio deseo de crear un lugar para sí en el mundo. No existe una palabra exacta para expresar esta idea, pero es un concepto comúnmente entendido en Ifá el cual está asociado con la palabra Ogún.

También hay un elemento de competencia en la palabra Ogún. En la naturaleza hay competencia por los recursos disponibles. Para hacerse exitoso en el proceso de supervivencia son necesarias la vitalidad y la persistencia. si tomamos esa idea y vemos como se relaciona con el concepto de medicina, podemos obtener algún sentido del origen de las palabras en el principio metafísico. Tenemos en el concepto metafísico de ogún la idea de supervivencia a través de acciones constantes y agresivas que se dirigen hacia la permanencia de la misma. Para poner ésto en lenguaje contemporáneo, estamos hablando de la testosterona. La cualidad dinámica constante, agresiva, expansiva de la naturaleza, es expresada por el espíritu de Ogún. Esta idea en particular precede por muchos años la asociación de Ogún con la tecnología del moldeado del hierro.

Cuando pensamos en Ogún, pensamos en herreros y hacedores de herramienta. Esto es limitativo porque sugiere que alguna persona ha dilucidado como hacer uso de la tecnología del hierro y ahora estamos deificando ese proceso. Si hacemos ésto, estamos perdiendo las tempranas manifestaciones de Ogún como una fuerza dentro de la naturaleza. Por eso llamamos a Ogún “EL ESPÍRITU DEL HIERRO” y aún así, esta traducción es limitante, porque Ogún es el espíritu que es honrado por los hacedores de herramientas no por la técnica en si.

El génesis histórico de la relación humana hacia Ogún puede haber emergido de la tradición del hecho en el cual el hombre debe ser cazador y la mujer ama de casa. Esta separación de géneros fue probablemente establecida por razones prácticas. Las mujeres durante su ciclo, emiten un olor que es fácilmente captado por los animales. Al mismo tiempo, este ciclo se convierte en reloj. Estas dos funciones sociales se separaron por género por un asunto de conveniencia. El punto es que no hay indicación de que los hombres sean mejores que las mujeres. Es simplemente una indicación de que los recursos físicos hacen que ciertas tareas sean mas fáciles de cumplir.

Obtenemos un indicio del génesis de la comprensión de Ogún viendo la supervivencia de su simbolismo. Como vasija de Ogún tenemos un caldero de hierro de tres patas rodeado de una cadena, con clavos adentro. Usualmente hay cuchillos y otros implementos de hierro. Vemos ésto y pensamos, qué representa? El caldero simboliza la matriz. También está la idea de las tres patas. Tres es el número simbólico de la Madre Tierra. Ifá dice que donde quiera que se reúnan dos AWO, siempre tres estarán presentes, siendo la tierra la tercera. Tres simboliza la relación de la tierra en si misma. Es la matriz soportada por el símbolo de la tierra. Tenemos la cadena de la cual ya hemos hablado, como la ligazón entre el cielo y la tierra, algunas veces hay un paño rojo alrededor del caldero, además de los clavos de hierro.

Hay una indicación científica de que el óxido de hierro depositado en el fondo del mar creó una bacteria que se convirtió en la primera fuente de vida unicelular de la tierra. Esto sería el comienzo de la evolución. Podría no ser el hierro el que cause este fenómeno, pero fue algún tipo de mineral que ahora está simbolizado por los clavos de hierro. En el caldero tenemos el símbolo de la esperma en el útero. Ahora lo interesante es que el contenido femenino de Ogún ha sido obviado en el occidente. Lo que usamos para consagrar un caldero de Ogún es IROSUN, un polvo rojo del árbol de Irosun (Baphia Nitida). En Yorubá, la palabra Irosun es usada para referirse a la sangre menstrual. Si colocas polvo de Irosun en el caldero de Ogún, hablamos del impulso procreativo primario para la supervivencia. Históricamente este empuje llevó al desarrollo de la caza y la técnica de marcar el tiempo. El valor de marcar el tiempo era la habilidad de anticipar el cambio de las estaciones y de desarrollar la protección adecuada para el invierno y eventualmente llevó a la habilidad de plantar las cosechas. Estamos hablando de fuerzas primarias motivacionales en el desarrollo de la conciencia humana.

En el Mito de la Creación, el afán inicial de Ogún es salvado a través de los esfuerzos de Orunmila. Creemos que una conducta procreativa y agresiva incontrolada no es el principio óptimo para la organización social. Tenemos la idea de juicios éticos, dominando la naturaleza agresiva desbocada de Ogun como una fuerza espiritual. Lo que se quiere dar a entender, como alguien que es hijo de Ogún, es que la historia acerca de la relación de Orunmila con él no significa que Ogún es el mal, ésto no lo hace malo, tampoco lo convierte en el diablo ni en el guerrero bebedor de sangre. Esto hace a Ogún parte de un cuadro mayor, en el cual el balance es importante. Cada aspecto de los engranajes deben encajar completamente. De manera que cuando el Poder o Ase de Ogún es necesitado, debe ser expresado completamente en su esencia. Una de las formas en que esto hecho en la comunidades tradicionales Yorubá, es permitir a los Ancianos hijos de Ogún, hacer los ofrecimientos. En muchas comunidades Yorubá hay espacio para la especialización; por ejemplo, si hay una ceremonia para OYA, cuando llega el momento de ofrecer la chiva en sacrificio, un sacerdote de Ogún puede ser llamado para hacer el corte, después de ésto, él puede abandonar la ceremonia.

Para hacerlo claro, estamos hablando de lo que comúnmente llamamos “sacrificio de animales”. La palabra sacrificio es un término cristiano. La palabra en Yorubá es “EBO”. Sacrificio no puede traducirse en Ebó. No sacrificamos animales, eso sugiere que los matamos y luego los desechamos. Seamos claros, el concepto de ebó es proveer una fiesta para la familia y la comunidad. Cuando se vive en un entorno que depende de animales domesticados para comida, el matar un animal es siempre un acto sagrado, así como lo es la caza.

En las comunidades Yorubá, un hijo de Ogún inicia la matanza de animales domésticos, y la caza de los animales salvajes que son parte de la dieta. Algunas veces se especializan, de modo que no necesariamente la misma persona hace ambas cosas. Pero ambas responsabilidades están asociadas con el Ase o poder de Ogún. Cuando se pasa a través de un ritual, o una transformación personal, es de nuestra creencia, que mientras mas personas oren por tu bienestar, tus oraciones serán escuchadas. La mejor forma para que mucha gente se entere de lo que quieres hacer es alimentarlas. El día en que es anunciado que se ha hecho el compromiso de pasar de niño a adulto, se alimenta a la comunidad. Después del festín, nadie dentro de la comunidad permitirá que esa persona se comporte de manera infantil. La gente dirá -”Ya hemos pasado por ésto, Compórtate”. Sacrificamos un chivo para anunciar a la comunidad que éste es el día en que nos comprometemos con una forma particular de transformación. Se provee un festín de forma ceremonial. Pero, Por qué hacerlo? Relacionado a la idea de la reencarnación, cuando un sacerdote de Ogún corta la cabeza de un chivo, él precede ese gesto diciendo -”Que el espíritu del chivo reencarne en chivo para alimentar futuras generaciones”. Se está dando a conocer la relación interconectada entre todas las cosas de la naturaleza. Creemos que todo, animales, árboles y piedras, vienen a la tierra con un destino que fue previamente acordado. Por lo tanto, un chivo viene a la tierra con el destino de proveer comida para la fiesta que marca un pasaje ritual. Por esta razón se le agradece al chivo y se le pide que regrese para celebrar los rituales de nuestros hijos. Le hablamos a los animales para ponerlo al tanto de las cosas, para recordar que no todo es para una persona específica. Somos nosotros como comunidad, somos nosotros en relación a las fuerzas de la naturaleza. Hay algo que se está haciendo que es sagrado.

No es acerca de la sangre. La sangre es el sello del pacto. Pero hay un concepto errado en el occidente, de que mientras mas sangre uses, hay mas poder. Falso. En África, echan la sangre en la tierra o en una vasija. Cuando se echa en la tierra, tiene un valor regenerativo, como fertillizante. Luego toman una pluma, la humedecen en la sangre y tocan a lo que están alimentando. Hay variaciones con respecto a esto. Es común dentro de las personas de cultura occidental que han asumido la liturgia Yorubá, que si se sacrifica un chivo, dos son mejor. El punto es alimentar a la comunidad.

La acción de hacer un pacto con el Orisa solo requiere una pequeña cantidad de sangre. Es la sinceridad del acto ritual lo que acarrea el poder,no la cantidad de sangre. La sangre es usada a veces como una forma de medicina y es puesta en el cuerpo con tales fines.

Hay otro aspecto que quiero discutir con respecto al ofrecimiento de animales. Basado en la creencia en la reencarnación, los animales pasan al Reino de los Ancestros. Le rezamos a los animales para que nuestras oraciones sean llevadas por ellos hacia ORUN. Creemos que todo en el mundo posee conciencia y que ese espíritu se puede comunicar con todas las cosas.

Tenemos la idea de psicometría. Si toco tus zapatos, puedo saber donde has estado durante el día. La oración contra la cabeza del animal transfiere ese mensaje a los Espíritus Ancestrales. Cuando se hace un ofrecimiento, nos enfrentamos con el poder de AJALA. Esta es la palabra Yorubá para los guerreros. Ajalá se traduce literalmente como “Perro de Manto Blanco”. El perro en Ifá es el mensajero del Espíritu, como lo es Nimbus en la Cultura Egipcia. Esto no es referencia despectiva. Cuando se dice que eres un perro de luz blanca se está diciendo que eres el mensajero de una conducta ética. En el acto de hacer Ebó, te conviertes en Ajalá. Eres el vehículo en el cual la conducta está encarnada.

El manto blanco es una referencia a la luz blanca, la cual es el principio o base de la idea de que todo está conectado. Una vez que se ha experimentado esa manifestación primaria se tiene una vivencia mística que permite sentir la conexión con todas las cosas. Aquellos que han experimentado ese estado místico, tienden a comportarse de forma diferente después de ésto. Ya no es una noble idea, Se convierte en fuente de inspiración. ALA es la referencia de ésta visión mística.

Cuando se marca (se hace) el corte en el cuello del animal uno no quiere desprenderse de esa idea. Esto es un enfoque equivocado. Uno no quiere ser demasiado compasivo hacia el destino del animal, eso tampoco funciona. Si trata de comunicarse con el animal, si entiendes que es su destino, el alimentarte a ti y a tu familia, no hay razón para sentir pesar o temor. Cuando el proceso de hacer Ebó es preparado adecuadamente, éste no es emocional.

El misterio de Ogún hace que se encuentre el punto que abrirá el portal de esa verdad. Se debe traer la naturaleza divina de Ogún al proceso ritual de hacer Ebó. En Ajalá, hay una conexión importante del simbolismo del color. En África el color de Ogún es rojo. En Sangó tenemos que sus colores son blanco y rojo. El color de Obatalá es blanco. Podemos ver que hay un patrón que emerge aquí. El rojo representa virilidad, vitalidad, agresión. El rojo y el blanco representan el balance entre agresión y compasión. El blanco representa la encarnación de la unidad mística.

Si alguno se siente atormentado con la idea de que estos tres orisas son enemigos o que no se llevan bien, sepan que esto no es mas que un concepto erróneo. Estos orisas representan la continuidad de un ciclo. La diferencia entre Ogún, Sango y Obatalà es como la diferencia que existe entre el agua de lluvia, agua potable y agua de mar. Son diferentes en algún punto, pero emanan entre sí.

En algunos sitios de Nigeria, Ogún y Sangó son hermanos amados, no enemigos. Se puede ver por qué. Sangó es fuego. ¿Qué es el fuego en relación con el hierro? El fuego tiempla el hierro y lo hace mas fuerte. No hay una relación hostil. Es una relación simbiótica, mutuamente beneficiosa. Como fuerza de la naturaleza, representa una fusión importante de energía sin implicación agresiva.


Versión: Myriam Izaguirre
Marzo, 1997


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