El favorito
mordió el polvo, mientras un Cobreloa renacido consiguió
prácticamente lo imposible: Vencer a Universidad de Chile
en un estadio Nacional que celebró a todo pulmón ese
segundo aire que los llevó al alargue.
Un resultado
de 2 a 1 conseguido por gol de oro, no habla tan claramente del
partido planteado por los naranjas en Santiago, jugado estratégicamente
muy bien, ante las bajas de dos defensas señeros como Italo
Díaz y Luis Fuentes. Pero la fe en los medios propios estaba,
tal es así que viajaron con sus compañeros para celebrar,
incluso César Bravo, ausente de este torneo por una infinidad
de lesiones.
Gran parte
del plantel estuvo a la altura de las circunstancias, incluso cuando
parecía que las piernas ya no daban más y caía
del cielo el zapatazo de Cornejo.
De esta manera,
Cobreloa se instaló en el tercer cupo nacional para disputar
la Copa Libertadores, con un plantel que sufrió bajas importantes
por despidos y sanciones disciplinarias, que de la mano de Víctor
Merello logró uno de los objetivos más importantes
trazados a comienzo de año.
Los noventa
El primer
tiempo Cobreloa marcó muchas veces su superioridad futbolística
en Ñuñoa, plasmada en claras ocasiones de gol de Galaz,
Madrid y Dinamarca; los locales también mostraban lo suyo,
en similares instancias se la perdieron Arilson y Rivarola.
Era un encuentro
parejo que sólo a los 46 desniveló un estoico Juan
Carlos Madrid -que jugó lesionado-, mediante un cabezazo
a la derecha de Vargas después de un servicio de esquina.
El segundo
tiempo parecía que la "U" pasaba por encima, y
cuando se había defendido muy bien -considerando la salida
de Jaime Ortiz por lesión, y la acertada inclusión
de Rodrigo Pérez como un stopper más-, una desconcentración
en la marca por el sector derecho de la defensa loína permitió
que John Balladares enviara un centro impecable al peruano Flavio
Maestri, éste venció a Adán Vergara y derrotó
a Mele con certero cabezazo.
Alargue
El empate
a uno obligaba al alargue y al gol de oro, y el cansancio y las
lesiones se hacían sentir en los naranjas, a diferencia de
Universidad de Chile, que tenía un banco más experimentado
al cual recurrir.
Los cabezazos
entre Pablo Abdala y el "Monitor" peruano hicieron ver
a ambos la tarjeta roja y el partido se complicó aún
más. El resto físico faltaba y cuando ingresó
Rafael Celedón, Cobreloa sacó un toque espectacular
para combinar dos paredes que terminaron en los pies de un inspirado
Duncan Olivares. Foul a la entrada del área grande. Recostado
hacia la derecha. Cornejo de ahí.
Se acercó
Celedón y el "Feña" lo mandó a celebrar,
acto seguido, imparable remate sobre la barrera, "Súperman"
Vargas que llega a medias y a celebrar.
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