pésimo
arbitraje de Eduardo Ponce consipiró para que el partido de ayer
en el Estadio Municipal, se volviera un encuentro monótono y sin
mayores atractivos futbolísticos. La primera fracción estuvo marcada
por el roce constante, el corte del juego sin ningún criterio de
continuidad ni aplicación de la ventaja, errores infantiles en la
aplicación del reglamento y evidentes errores que perjudicaron indistintamente
a Rangers y Cobreloa, pero que en vista de los próximos compromisos
de ambos clubes, obviamente el más perjudicado fue el equipo loíno.
Las
jugadas de riesgo en las porterias brillaron por su ausencia y el
juego trabado en el mediocampo fue la tónica de un partido que no
logró despertar a las 3 mil 500 personas que concurrieron hasta
el reducto de la Avenida Matta. Mele fue un mero espectador en la
etapa inicial, dado que el planteamiento de los rojinegros de la
Séptima Región, fue a todas luces defensivo y sólo se dedicaron
a frenar el juego naranja, que buscó con más afán que fútbol la
apertura del marcador.
Cobreloa
buscaba constantemente buscar los espacios necesarios para vulnerar
el cerco talquino, pero cuando no fueron las manos del correcto
portero Cáceres, siempre hubo una pierna piducana que impidió que
el balón ingresara. Pozo por derecha y Pérez por izquierda fueron
constantes agentes, pero sus subidas no tuvieron, en la mayoría
de los casos, buen destino.
No
se encontraban las variantes y los Zorros fueron cayendo lentamente
en el juego cancino y aletargado de los visitantes. Sólo a los 34
minutos, una jugada desde la derecha permitió que el balón cruzara
toda el área de Rangers y fuera conectada en el segundo palo por
Vivar, quien anidó el balón en el arco de Cáceres, pero el gol fue
invalidado a instancias del primer guardalínea Juan Osorio.
Al
final, lo único que hizo despertar al respetable, fue la expulsión
de Dinamarca por doble amonestación, en una decisión que mereció
muchas dudas y que hizo pensar en las manos turbias que reclaman
algunos en favor de Universidad de Chile, próximo rival de Cobreloa.
Tras
el incidente, también fue expulsado Malbernat, y ahí se acabó el
primer tiempo.
Pudo
más el pundonor
En
la etapa de complemento, Cobreloa con un hombre menos y con Merello
dirigendo desde la banca, por filosofía no podía renunciar a buscar
el partido y dispuso sus hombres de manera que no se resintiera
el ataque y tratar de vulnerar la valla de los sureños, asegurar
tres nuevos puntos en casa, y continuar con la idea de pisarle los
talones a los punteros.
Los
jugadores entendieron la responsabilidad, y salieron en busca del
gol con todo. Fuentes y Díaz, doblaron sus funciones y lo propio
hizo Abdala con Meléndez. Arriba, Cornejo trataba de juntarse con
Vivar y Taglianni y se instalaron en terrotorio Rival.
El
"Nico", tuvo la más clara cuando hizo rebotar el balón en el travesaño
en el minuto 64. Desde el banco, salñtaron Galaz y Madrid y le dieron
frescura al ataque. Encararon cada vez que tuvieron la pelota en
los pies y crearon peligro constante. El gol vino precisamente,
en una jugada del "Gato" Madrid por izquierda y que Cornejo empalmó
de gran forma al segundo palo. Era el uno a cero. De ahí en adelante,
Rangers trató de acercarse a la portería de Mele, y a pesar que
tuvo un par de oportunidades, la impericia de sus jugadores permitió
que nunca hubiera peligro real.
Cobreloa
sacó adelante la tarea, con un jugador menos, y frente a un rival
sin ambiciones, que nunca tuvo la voluntad de ganar y que indica
el fiel reflejo del actual fútbol chileno. Lo lamentable, es que
ni Baldivieso ni Dinamarca podrán estar frente a la U, y varios
están en capilla porque fueron amonestados. Un hecho que se repite
constantemente, pero ese es otro cuento.
|