Dos
certeros contraataques le bastaron a Cobreloa para imponerse ayer
a Santiago Morning por 2-1 y arrancar de los últimos lugares. A
la vez, el cuadro bohemio fue incapaz de frenar su caída y se hundió
todavía más en el fondo, en una situación que se visualiza muy difícil
de revertir.
Y
esto último no obedece a la falta de empeño del cuadro que dirige
el uruguayo Ricardo Ortiz. Porque si es por eso, el "Chago" tenía
que quedarse con los puntos en el Municipal de La Cisterna. Pero
la razones fueron otras, como la permeablidad de su última línea
y la falta de poder de definición.
Todo
ello jugó en favor de un Cobreloa muy conservador, que cedió el
terreno al rival, lo obligó al desgaste y que tuvo la virtud de
desequilibrar apenas se le presentó la ocasión. Así lo hizo ya a
los 12 minutos, cuando Juan Carlos Madrid encajó un derechazo inatajable
para Pinto.
Castigo
excesivo para el dominio de Santiago Morning, quizás en parte debido
a su inoperancia en los últimos metros. Los mineros, en cambio,
bien afirmados atrás con Italo Díaz y Luis Fuentes, buscaban la
salida más directa a través del boliviano Baldivieso, frecuente
alimentador de los incisivos carrerones de Madrid.
Los
minutos transcurrieron con la misma tónica. Los microbuseros, que
asumían el protagonismo (en lo que ayudó el ingreso de Cristián
Mora), pero sin cristalizarlo en el pórtico rival. Y, nuevamente,
cuando estaban más en zona adversaria, otro contraataque de Galaz
permitió que Baldivieso quedase sólo ante Pinto para poner la segunda
cifra.
La
diferencia en el marcador no mermó el espíritu de lucha de los "bohemios".
Biscayzacú puso el descuento y el duelo se centró en el área visitante.
Mele salva con los pies un remate de Martel y el juez Osorio anula
un gol de Biscayzacú por posición adelantada. Al final, Mora casi
clava un cabezazo, pero Cobreloa defendió bien esos tres valiosos
puntos que se llevó al norte .
(Texto
La Tercera)
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