Después
del dramático final vivido en el Francisco Sánchez Rumoroso, quedó
picando una duda. Cobreloa estrenó líbero y stoppers en el 2001,
con la idea de repetir ese esquema en La Bombonera; sin embargo,
los dos goles "Piratas" llegaron tras claras falencias defensivas.
El
que Cobreloa no se presentara con Pablo Abdala, Paolo Vivar o Rodrigo
Meléndez desde el comienzo no puede actuar como atenuante de una
derrota que nuevamente sorprende a un equipo falto de fútbol de
tres cuartos de cancha hacia arriba.
El
recurso del pelotazo fue la tónica y esta vez la precisión fue menor
que en otras ocasiones. Si no es por una pelota muerta, y quizá
una dosis de fortuna, ni siquiera habría descuento. El 2 a 1 fue
merecido, aunque engañoso, porque el balón lo tuvo generalmente
Cobreloa y fueron los aurinegros los que mostraron una férrea y
agobiante marca que no dejó pensar a los creadores mineros.
Ellos
hicieron el gasto más provechoso, marcaron todo el partido y aprovecharon
los errores defensivos para concretar, tan fácil como eso. Así ganó
en Calama Boca Juniors, por ejemplo.
Defensa
en duda
El
primer tiempo de Cobreloa fue horrible, salvo los primeros 10 minutos.
Cornejo estuvo lento y Baldivieso no hizo nunca fútbol con el balón.
De un momento a otro fue Rodrigo Pérez el conductor del equipo.
El flanco derecho de la defensa loína presentó serios problemas,
principalmente cuando por ese sector llegaba el veloz ariete y entonces
goleador del campeonato, Axel Ahumada. Y por ahí partieron los goles
del equipo que dirige el "Negro" Sulantay.
El
primero se originó de un pelotazo venido de la derecha, dos hombres
naranjas (blancos para la ocasión) dejan el balón en el área chica
después de estorbarse en el cabezazo, Díaz trata de rechazar, Corrales
tampoco puede y a cobrar Pereira. Y fue Rodrigo Corrales quien propiciaría,
en cierta forma, el segundo tanto en contra. Trata de salir jugando
desde la zona caliente, cucharea un balón y lo entrega a un rival.
Rotunno no lo pensó dos veces y pasó para el "Ñato", Marcelo Jara,
quien se despachó un tiro inatajable.
El
descuento
El
segundo tiempo fue diferente, el conjunto minero logró meter a Coquimbo
en su área, ayudado también por la salida de quien fuera la principal
preocupación en la ofensiva local -Axel Ahumada abandonó el campo
después de recibir varias "caricias" de la zaga loína- y por el
ingreso de Rodrigo Meléndez, quien tenía la misión específica de
cortar los circuitos de creación de los piratas, marcando a Marcelo
Jara.
Coquimbo
no volvió a asustar y Cobreloa tuvo el balón, pero no supo qué hacer
con él. Baldivieso se despachó un golazo de tiro libre, pero no
fue suficiente, porque de nuevo Madrid no pudo entrar al área con
un balón dominado, porque Galaz controló solo uno de los balonazos
que le enviaron y le cobraron offside, porque Tagliani, que estuvo
muy cerca, tampoco pudo concretar una media vuelta en el área chica.
No hubo atajadas sensacionales de Tejas, fue Cobreloa quien no se
arrimó.
(Texto
El Mercurio Calama)
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