Energia Limpia. Menos petróleo
El petróleo no sólo está contaminando suelos y aguas en todo el planeta, está también destruyendo el clima. No tenemos mucho tiempo por delante si queremos evitar que el cambio climático llegue a niveles tales que ponga en situación de alto riesgo a ecosistemas y sociedades en cada región del mundo.
Para frenar el calentamiento global y disminuir los impactos de la industria del petróleo es preciso producir una urgente modificación de la actividad energética a escala global. Las energías limpias (como la eólica y solar) y las tecnologías de eficiencia energeticas son claves para iniciar ese cambio.
Quemar más de un cuarto de las actuales reservas de gas, petróleo y carbón liberará a la atmósfera una cantidad suficiente de CO2, como para producir cambios climáticos irreversibles y devastadores. Al actual ritmo de consumo de combustibles fósiles, habremos emitido esa cantidad en 40 años, o menos aún.
Las empresas líderes del petróleo poseen los medios económicos para hacer que las nuevas tecnologías limpias alcancen un alto nivel de masividad y desarrollo. Los enormes recursos económicos que se gastan explotando y desarrollando nuevas áreas de explotación petrolera significan más inversiones en la destrucción climática. En tanto el desarrollo eólico es un paso decisivo en la introducción de las energías renovables a gran escala en la región.