TORNEO
APERTURA 1999 |
EL PARTIDO: Talleres 1 - River 4
RESULTADO MERECIDO: Talleres 1 - 3 River
LOS GOLES: Aimar, Saviola y Pereyra dos veces.
FORMACIÓN: Bonano; Lombardi; Yepes; Trotta; Placente; Sorín; Astrada; Coudet; Aimar; Angel; Saviola. (Cambios: Sarabia; G.Pereyra)
EL MEJOR: Aimar y Placente. Los dos pibes la rompieron, uno arriba y otro abajo. EL PEOR: Angel. Fue el menos enchufado de todos en esta gran victoria.
EXPULSADOS: --
CON 10´ NOS SOBRA
Los pibes son de River. Y el campeonato esta muy cerca de serlo
también. Porque los pibes desparramaron jugadores, habilidad,
alegría y goles. Porque lo que tiene River no es la suerte del campeón, sino el buen
juego del campeón.
Como si tuviera todo bajo control, River eligió el momento que quizo para definirlo y
en diez minutos liquidó el partido como quien pasea por su casa.
Luego de algunos errores defensivos y un partido excelente en
emoción e intensidad, luego de sufrir y pelear, luego de tener
un penal en contra el equipo de Ramón se levantó y goleó. Como
no decirlo: River ganó, goleó y, al menos para mi, gustó.
La primera etapa fue un ida y vuelta de emociones, de jugadas de
peligro. Tanto es así que ya a los dos minutos de juego River estaba arriba con un soberbio tiro libre de
Aimar. Se sucedían las jugadas de riesgo en uno y otro lado de
la cancha. Las de Talleres, sin quitarle mérito, eran fruto
muchas veces de errores defensivos de River. Pero el equipo de Córdoba no podía llegar a
la igualdad porque en el arco de River hay una persona que se llama Tito Bonano. Y River tampoco pudo aumentar, pero las oportunidades
no le faltaron. Es decir que River no se tiró atrás como hacen muchos equipos,
sino que fue a buscar el segundo gol. Se sabe, los goles errados
después se sufren. Así llego el empate tallarín en los pies de
Gigena, y fue un golazo. Parece que la única manera de vencer al
Tito es con golazos. Porque ni siquiera con un penal pudieron los
cordobeses. El arquero de River
atajó el remate del mismo Gigena, luego de un error defensivo de
Yepes. Y así se fue el primero, lleno de emotividad y con dos
equipos que no se sacaban diferencias: los dos estaban para
ganarlo.
River empezó un poco dormido la segunda etapa y
Talleres no supo aprovechar para marcar el gol. Entonces llegaron
los diez minutos mágicos. Los pibes son de River, decía antes, y estos pibes empezaron a tocar,
a jugar, a desparramar defensores y cayeron los tres goles que
coronaron un triunfo espectacular del equipo millonario. Todo lo
demás se jugó por puro formalismo, porque no había nada ni
nadie en el mundo que pudiera robarle a River semejante victoria. Nada más queda por decir,
simplemente esperar que pasen los partidos para poder demostrar
que en la Argentina: TRICAMPEÓN HAY UNO SOLO.
VAMOS RIVER
CARAJO!!!
EL CANTITO: "Dale campeón, dale campeón..."
EN LA TABLA: Primeros con 36.