TORNEO APERTURA 1999
DOMINGO 17/10
FECHA 11

EL PARTIDO: River 2 - 0

RESULTADO MERECIDO: River 2 - 0

LOS GOLES: Aimar y Ángel.

FORMACIÓN: Bonano; Placente; Yepes; Trotta; Lombardi; Gancedo; Astrada; Escudero; Aimar; Angel; Saviola. (Cambios: G.Pereyra; Coudet; Sarabia)

EL MEJOR: Todo el equipo, pero destacar lo de Aimar, Astrada, Yepes y Bonano. EL PEOR: Nadie, absolutamente nadie.

EXPULSADOS: --

EL MONUMENTAL FUE UN BOLICHE

Hay que avisarle a la gente de River que para fin de año, la gran fiesta del fin del mileno, faltan unos meses. No, mejor no avisemos nada. Dejemos que festejen. ¡¡Festejemos gallinas!! El monumental fue un boliche. En las tribunas, afuera, en los baños, en los puestos de patys, en las escaleras, en el tablón y también (¿alguien lo duda?) adentro de la cancha.
Adentro, no se si ponerlo como un baile, pero la superioridad de
River sobre el otro equipo fue notoria. En realidad no es una nota excluyente, porque en estos partidos, en general River juego mucho mejor que el otro equipito, pero los resultados no se nos estaban dando. El domingo en cambio, ganamos bien, jugamos bien y casi que goleamos bien.
El primer tiempo
River empezó como una locomotora, decidido a arrasar a el visitante. Al minuto los de la ribera se salvaron milagrosamente, con una pelota que sacó su arquero en la línea. River siguió empujando, dominando y el gol tenía que estar al caer. Y cayó. Y se cayó el estadio. El boliche se iba gestando y las tribunas iban creciendo en decibeles y calor. Al menos del lado del millonario, porque la tribuna visitante fue un canto al silencio, pero bueno, que se va a hacer che. Parecía muda esa hinchadita de inadaptados el domingo. Decía, Astrada mostró porque es un símbolo de este River de los 90, y Aimar porque será uno del River del 2000. Pase, toque por arriba del arquero, a cobrar.
Después vino el segundo tiempo, y para que mentirles, todo resumen que haga va a ser falso. Porque en el delirio de la tribuna no pude observar bien las acciones y seguir una "línea de analisis". La pelota iba de lado a lado, con algunas llegadas visitantes que Bonano neutralizó, en base a meritos propios y vergüenzas ofensivas de ciertos delanteros que se quedaron con las ganas. Con las ganas de ir a Europa y las ganas de hacer goles. Pero bueno... En fin, llegó el segundo de
River y el boliche ya tenía todo.
Mientras tanto esa hinchadita que se jacta de apoyar siempre al equipo, se dedicó a quemar el estadio, a tirarse butacas entre ellos y a golpear a los bomberos que intetaban parar las llamas que crecían peligrosamente. Esa hinchadita que no sabe perder. Lo cual significa que solo alientan cuando ganan. Lo cual desmitifica esa hinchadita de morondanga. Ah, se fueron antes... ¿a alguien le queda duda que son bien amargos?
Pero para que arruinar la fiesta. La tribuna local fue un baile. Valía todo: valía cantar cualquier cosa, el griterio era insuperable; valía revolear cualquier cosa; valía abrazarse con cualquiera; valía saltar, aplaudir, chiflar, gritar; valía bailar la cumbia que pusieron en los altavoces; valía festejar; valía desmayarse de alegría. Porque se lo merecía el pueblo riverplatense, Ramón, los jugadores, los hinchas, todos. Fue uno de esos momentos en los que se esta en el lugar indicado en el momento indicado. Fue uno de esos momentos por los que vale la pena estar vivo. ¡¡¡VAMOS
RIVER CARAJO!!!

 

EL CANTITO: "Yo te voy a enseñar, yo te voy a enseñar / che de mierda / quien es el hijo y quien el papa...." (simplemente por nombrar una, porque la fiesta no se calcula en palabras).

EN LA TABLA: Primeros con 24.

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