TORNEO
APERTURA 1999 |
EL PARTIDO: River 2 - 0
RESULTADO MERECIDO: River 2 - 0
LOS GOLES: Aimar y Ángel.
FORMACIÓN: Bonano; Placente; Yepes; Trotta; Lombardi; Gancedo; Astrada; Escudero; Aimar; Angel; Saviola. (Cambios: G.Pereyra; Coudet; Sarabia)
EL MEJOR: Todo el equipo, pero destacar lo de Aimar, Astrada, Yepes y Bonano. EL PEOR: Nadie, absolutamente nadie.
EXPULSADOS: --
EL MONUMENTAL FUE UN BOLICHE
Hay que avisarle a la
gente de River que para fin de año, la gran fiesta del fin
del mileno, faltan unos meses. No, mejor no avisemos nada.
Dejemos que festejen. ¡¡Festejemos
gallinas!! El monumental fue un boliche. En las tribunas, afuera,
en los baños, en los puestos de patys, en las escaleras, en el
tablón y también (¿alguien lo duda?) adentro de la cancha.
Adentro, no se si ponerlo como un baile, pero la superioridad de River sobre el
otro equipo fue notoria. En realidad no es una nota excluyente,
porque en estos partidos, en general River juego mucho
mejor que el otro equipito, pero los resultados no se nos estaban
dando. El domingo en cambio, ganamos bien, jugamos bien y casi
que goleamos bien.
El primer tiempo River
empezó como una locomotora, decidido a arrasar a el visitante.
Al minuto los de la ribera se salvaron milagrosamente, con una
pelota que sacó su arquero en la línea. River siguió
empujando, dominando y el gol tenía que estar al caer. Y cayó.
Y se cayó el estadio. El boliche se iba gestando y las tribunas
iban creciendo en decibeles y calor. Al menos del lado del
millonario, porque la tribuna visitante fue un canto al silencio,
pero bueno, que se va a hacer che. Parecía muda esa hinchadita
de inadaptados el domingo. Decía, Astrada mostró porque es un
símbolo de este River
de los 90, y Aimar porque será uno del River del 2000.
Pase, toque por arriba del arquero, a cobrar.
Después vino el segundo tiempo, y para que mentirles, todo
resumen que haga va a ser falso. Porque en el delirio de la
tribuna no pude observar bien las acciones y seguir una
"línea de analisis". La pelota iba de lado a lado, con
algunas llegadas visitantes que Bonano neutralizó, en base a
meritos propios y vergüenzas ofensivas de ciertos delanteros que
se quedaron con las ganas. Con las ganas de ir a Europa y las
ganas de hacer goles. Pero bueno... En fin, llegó el segundo de River y el
boliche ya tenía todo.
Mientras tanto esa hinchadita que se jacta de apoyar siempre al
equipo, se dedicó a quemar el estadio, a tirarse butacas entre
ellos y a golpear a los bomberos que intetaban parar las llamas
que crecían peligrosamente. Esa hinchadita que no sabe perder.
Lo cual significa que solo alientan cuando ganan. Lo cual
desmitifica esa hinchadita de morondanga. Ah, se fueron antes...
¿a alguien le queda duda que son bien amargos?
Pero para que arruinar la fiesta. La tribuna local fue un baile.
Valía todo: valía cantar cualquier cosa, el griterio era
insuperable; valía revolear cualquier cosa; valía abrazarse con
cualquiera; valía saltar, aplaudir, chiflar, gritar; valía
bailar la cumbia que pusieron en los altavoces; valía festejar;
valía desmayarse de alegría. Porque se lo merecía el pueblo
riverplatense, Ramón, los jugadores, los hinchas, todos. Fue uno
de esos momentos en los que se esta en el lugar indicado en el
momento indicado. Fue uno de esos momentos por los que vale la
pena estar vivo. ¡¡¡VAMOS RIVER
CARAJO!!!
EL CANTITO: "Yo te voy a enseñar, yo te voy a enseñar / che de mierda / quien es el hijo y quien el papa...." (simplemente por nombrar una, porque la fiesta no se calcula en palabras).
EN LA TABLA: Primeros con 24.