The Heliograph

As we have seen in the previous page, the technology for the optical telegraph had existed for centuries before it was applied. What made it possible was a theoretical development of codes and communications. This made also possible other forms of communication using flags or other visual means. One very widely used by the military was the heliograph.

This basically consisted in making signals by using a mirror to reflect the rays of the Sun. To make it easier to use the reflecting mirror, it was mounted on a tripod and pivoted slightly around a horizontal axis. This way the operator could align it and then transmit by gently tapping on it.

The advantage of the heliograph is that it can be easily set up and used. The obvious limitations are that it only works on sunny days and that it only transmits within line of sight range (well, like all other optical systems).

In this heliograph page you can see a basic explanation of how it works.

Rudyard Kipling, one of my favorite writers, wrote a short story in verse which I find amusing. He lived in India and worked as a reporter which put him in very close contact with the military. For this reason he wrote many stories and verses with military theme.

Because the English of some of my friends is limited, I will give a brief explanation of the story so it may be better understood.

Jones was an heliograph communications officer with the British army in India and Afghanistan. He was recently married when he was sent to some mountain peak to stand watch and transmit any observations. But he had taught his bride how to read heliograph transmissions so that he could communicate with her.

One day he was admonishing her to beware of other officers who may try to woo her but very especially to be vary careful with General Bangs. It so happened that General Bangs happened to be riding his horse while marching with a cavalry unit when he saw the heliograph transmitting. Fearing it may be some news of military importance, he orders halt and his assistant starts to read the message which is mostly sweet talk from officer Jones to his wife and his admonishments about General Bangs. The aide and other officers are petrified, not knowing how the general would react. But the general, with a very British reaction, casually says "we have tapped a private message" and gives the order to continue marching.

I find this story quite humorous and I find it interesting that Kipling found it necessary to make a statement in the beginning saying the story was made up and had no basis in fact. Maybe he thought it may offend the military but precisely the beauty of a story like this is that we know it probably never happened but we like to think it could have happened.

 

El Heliógrafo

Como hemos visto en la página anterior, la tecnología para el desarrollo del telégrafo óptico había existido durante siglos. Lo que lo hizo posible fue un desrrollo teórico de los códigos y comunicaciones. Esto hizo posible también otras comunicaciones por medios ópticos usando banderas u otros medios visuales. Uno muy usado por los militares fue el heliografo.

Básicamente consistía en hacer señales usando un espejo para reflejar la luz del sol. Para facilitar el manejo del espejo, éste iba montado sobre un trípode y pivotaba ligeramente sobre un eje horizontal. De esta forma el operador podía alinearlo y luego transmitir dandole ligeros toques.

La ventaja del heliógrafo es que puede instalarse y usarse con gran facilidad. Las limitaciones obvias son que solo puede ser usado en días soleados y que su radio de alcance es el de la vista (como es el caso de todos los sistemas ópticos).

En esta página sobre el heliógrafo puedes ver una breve explicación (en inglés, con ilustraciones) de como funciona.

Rudyard Kipling, uno de mis escritores favoritos, escribió en verso una corta historia con un final humorístico. Vivió en India y trabajó como reportero lo cual le puso en contacto con lo militar. Por este motivo muchos de sus cuentos y versos tienen tema militar.

Como quizá haya alguna dificultad en entenderlo doy aquí una somera explicación para facilitar su comprensión.

Jones ere un oficial de comunicaciones en el ejército británico estacionado en India y Afganistán. Estaba recién casado cuando fué destinado a alguna cumbre de la frontera para montar guardia y transmitir sus observaciones. Pero para poder mantener el contacto con su amada le había enseñado a leer las transmisiones heliográficas.

Un día le estaba amonestando para que tuviera mucho cuidado con otros oficiales que intentaran enamorarla y, sobre todo, muchísimo cuidado con el general Bangs. Pero sucedió que, por casualidad, el mismo general Bangs iba de marcha cuando vió los destellos de las transmisiones del heliógrafo. Pensando que pudieran ser noticias de importancia militar ordena a su unidad hacer alto y a su ayudante que le descifre las transmisiones. El asistente empieza a recitar la transmisión que resulta ser palabras amorosas y consejos de Jones a su amada para que se guarde del general Bangs. El ayudante y otros oficiales están mudos; no saben como reaccionará el general. Pero el general, con una reacción muy británica, dice "hemos topado con una comunicación privada" y da la orden de continuar la marcha.

Me parece esta historia bastante graciosa y me parece interesante que Kipling encontrara necesario aclarar al principio que la historia es inventada y nunca sucedió en la realidad. Quizá pensó que pudiera ofender a los militares pero me parece que la gracia del cuento es precisamente que sabemos que no sucedió pero nos gusta pensar que podría haber sucedido.


A CODE OF MORALS
by
Rudyard Kipling

    Lest you should think this story true
    I merely mention I evolved it late.
    'Tis a most unmitigated misstatement.

Now Jones had left is new-wed bride to keep his house in order,
and hied away to the Hurrum Hills above the Afghan border,
To sit on a rock with a heliograph; but ere he left he taught
His wife the working of the Code that sets the miles at naught.

And Love had made him very sage, as Nature made her fair;
So Cupid and Apollo linked, per heliograph, the pair.
At dawn, across the Hurrum Hills, he flashed her counsel wise--
At e'en, the dying sunset bore her husband's homilies.

He warned her 'gainst seductive youths in scarlet clad and gold,
As much as 'gainst the blandishments paternal of the old;
But kept his gravest warnings for (hereby the ditty hangs)
That snowy-haired Lothario, Lieutenant-General Bangs.

'Twas General Bangs, with Aide and Staff, who tittupped on the way,
When they beheld a heliograph tempestuously at play,
They thought of Border risings, and of stations sacked and burnt-
So stopped to take the message down - and this is what they learnt-

"Dash dot dot, dot, dot dash, dot dash dot" twice. The General swore.
"Was ever General Officer addressed as 'dear' before?
"'My Love,'i'faith! 'My Duck,' Gadzooks! 'My darling popsy-wop!'
"Spirit of great Lord Wolseley, who is on that mountain-top?"
 

The artless Aide-de-camp was mute, the gilded Staff was still,
As, dumb with pent-up mirth, they booked that message from the hill;
For clear as summer lightning-flare, the husband's warning ran:-
"Don't dance or ride with General Bangs - a most immoral man."

At dawn, across the Hurrum Hills, he flashed her counsel wise-
But, howsoever Love be blind, the world at large hath eyes.
With damnatory dot and dash he heliographed his wife
Some interesting details of the General's private life.

The artless Aide-de-camp was mute, the shining Staff were still,
And red and ever redder grew the General's shaven gill.
And this is what he said at last (his feelings matter not):-
"I think we've tapped a private line. Hi! Threes about there! Trot!"
 

All honour unto Bangs, for ne're did Jones thereafter know
By word or act offical who read off that helio.
But the tale is on the Frontier, and from Michni to Mooltan
They know the worthy General as "that most immoral man."

 

CÓDIGO MORAL
por
Rudyard Kipling

    No fuerais a pensar que esta historia es verdadera
    Solamente digo que la he desarrollado últimamente.
    Esto es pura mentira.

Jones había dejado a su recién casada mujer para que cuidara la casa
Y marchó a las colinas de Hurrum, sobre la frontera afgana,
para sentarse sobre un peñasco con el heliógrafo; pero antes de ir
enseñó a su amada el código que convierte las distancias en nada

Y el amor le hizo muy sabio, como a ella la naturaleza la hizo bella;
de modo que Cupido y Apolo enlazaban, por heliógrafo, la pareja.
Al amanecer, por las colinas, viajaban sus sabios consejos
e incluso los rayos moribundos del atardecer le llevaban sus homilías.

Le advertía contra jóvenes seductores vestidos de grana y oro,
así como contra los viejos paternales.
Pero guardaba sus más graves avisos para
ese Lotario de pelo cano, el teniente general Bangs.

Y era el general Bangs, con sus ayudantes, quienes iban de marcha
cuando vieron un heliógrafo transmitiendo a toda velocidad.
Imaginaron rebeliones en la frontera; puestos incendiados y saqueados
de modo que se detuvieron a tomar el mensaje, y esto es lo que oyeron

"Raya punto punto, punto, punto raya, punto raya punto" dos veces.
El General lanzó una maldición.
"Cuando se ha visto llamar a un general "Tesoro"?
"¡Mi amor, mi fe! ¡patita, mi cielo! ¡Mi querida muñeca!"
"Por el espíritu de Lord Wolsely, ¿quien está en esa cima?"

El ayudante estaba mudo, los demás inmóviles, mientras
mudos con la contenida diversión, recibían el mensaje de las montañas;
porque, claro como un rayo de verano, los avisos del marido decían:
"No bailes ni cabalgues con el General bangs, un hombre muy inmoral."

(Al amanecer, por las colinas, le enviaba sus sabios consejos
pero, aunque el amor es ciego, el resto del mundo tiene ojos.)
Con condenantes puntos y rayas heliografiaba a su esposa
algunos detalles muy interesantes sobre la vida privada del general.

El ayudante estaba mudo, los demás inmóviles
y rojas y más rojas se iban volviendo las agallas afeitadas del general.
Y esto es lo que dijo por fin (sus sentimientos no importan):
"Creo que hemos topado con una línea privada.
¡Atención! ¡En formación de a tres! ¡Trote!"

Honor a Bangs, porque nunca Jones llegó a saber
de palabra o por acto oficial, quien leyó ese mensaje.
Pero el cuento anda por la frontera, y de Michni a Mooltan
Conocen al valeroso general como "ese hombre tan inmoral".

 


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Autor: Alfonso Gonzalez Vespa
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