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PUEBLO VIEJO

 

Después de las excavaciones realizadas por el Proyecto Nasca en 1982 en el sitio de San José, finalizadas al logro de datos comparativos entre la iconografía de la cerámica hallada en la homónima necrópolis y la de los geoglifos (Pampa de San José) y petroglifos de los valles cercanos (Chichitara, Pongo Grande, San Marcos y Huayurí), se consideró oportuno analizar otros sitios con características similares. Fue elegida la localidad denominada Pueblo Viejo, debido a la presencia en la superficie de la secuencia completa de las fases cerámicas de Nasca y también de numerosos tiestos del Horizonte Medio , del Periodo Intermedio Tardío y del Horizonte Tardío. La existencia de geoglifos geométricos, de extensas necrópolis y también de algunas aglomeraciones de adobes en la margen derecha del río indicaba huellas de utilización intensiva del sitio.

Pueblo Viejo se ubica aproximadamente a 4 Kms. de la actual ciudad de Nasca, en la margen izquierda del Río Nasca. El sitio fue recubierto varias veces por capas aluviales que alteraron notablemente la morfología del terreno. Los huaycos más evidentes se situaron entre el I siglo a.C.- I siglo d.C., alrededor del siglo VIII d.C. y en el siglo X y XI d.C. aproximadamente. Las alteraciones climático-ambientales fueron causadas probablemente por las variaciones de la corriente del Niño y sus implicaciones influyeron también sobre la vida de los habitantes de los valles de Nasca.

Arquitectura

 

Entre el 1983 y el 1988 se investigaron 13 sectores en una superficie linear de más que 3 kilómetros, paralela a la margen izquierda del Río Nasca, individuando tres conjuntos en forma de terraza con evidencia de viviendas. El primero, de época transicional Paracas-Nasca con tumbas intrusivas pertenecientes a Nasca Temprano; el segundo afiliable al Horizonte Medio, con huellas de utilización hasta la Época Colonial; el tercero, constituido por pequeños cuartos de adobes paralelepípedos, ubicable cronológicamente en las últimas fases de Ica, con evidente reutilización en la Época Inka. Un ulterior conjunto de agrupaciones, con probables fines habitacionales y una pequeña construcción ceremonial Nasca Temprano, se detectaron en el sector más al Oeste. En la zona central de Pueblo Viejo se registró la presencia de los restos de una pirámide escalonada perteneciente a Nasca Temprano, cuya base medía 3,5 m de altura.

Las estructuras más antiguas, que señalan la presencia de asentamientos, fueron halladas en el sector Este del área investigada. Trátase de terraplenes artificiales que siguen las curvas de los niveles de la margen izquierda del valle del Río Nasca, utilizados como base para la edificación de las estructuras habitacionales con paredes de quincha y techos de caña y paja. En las excavaciones identificamos los restos de cocina y de unidades de vivienda de notable dimensión. Es posible que las estructuras estuviesen ubicadas en proximidad de acueductos, ahora tapados (similares a los de Ocongalla y Agua Santa), considerada la distancia desde el lecho del Río Nasca. El conjunto probablemente funcionó desde las últimas dos fases de Paracas hasta las primeras tres de Nasca. Paralelamente, el conjunto piramidal en adobe cónico, ubicado en la parte central de Pueblo Viejo, se utilizó con probables fines ceremoniales. En el momento terminal de la Época Nasca Temprano, otras estructuras fueron edificadas al Oeste del conjunto piramidal. Aprovechando la pendiente natural de las colinas adyacentes al curso del río y nivelando el terreno, se construyeron edificios con grandes cuartos (6x6 m). Las estructuras, apoyadas sobre escalones inclinados en adobe paniforme alargado, contenían pasadizos de conexión entre los edificios. Los restos cerámicos hallados en el conjunto correspondían a las primeras tres fases de Nasca. La ocupación de Pueblo Viejo en la época Nasca Temprano fue evidente también en los sectores más al Oeste, pero no se hallaron estructuras completas, sino restos de muros que no fueron más reutilizados sucesivamente. En los sectores denominados X5 y X7 se registró la presencia de un conjunto de grandes dimensiones, originariamente rodeado por muros de adobe, constituyendo una plataforma surcada por una canaleta artificial en el medio y un área más elevada, probablemente destinada a funciones ceremoniales. La clase de artefactos presentes indica una intensa actividad relacionada a una clase social elevada; se cuenta con abundante material cerámico ceremonial que se inscribe, en gran parte, dentro de las últimas dos fases de Ocucaje, incluyendo también el tipo "patrón bruñido con incisión no cortante. Una evidencia similar se registró ampliamente también en Cahuachi y en los centros menores, en la estratigrafía perteneciente a Nasca Temprano, permitiéndonos relacionar el tipo de cerámica bruñida con las primeras fases de Nasca. Esta peculiaridad nos indujo a ubicar tentativamente una fase cronológica que pudiese separar los materiales que no pertenecen propiamente a la secuencia transicional Paracas-Nasca, denominándola "Nasca 0".

La relación entre Pueblo Viejo y Cahuachi fue constante en la época Nasca Temprano, considerando la cercanía del centro habitacional con el conjunto ceremonial. Es cierto que Pueblo Viejo tuvo una función de servicio respecto al centro ceremonial; lo mismo se averiguó en otros sitios como Quemado y Pacheco, que se desarrollaron ya desde las primeras fases de Nasca.

Aunque las características arquitectónicas sean diferentes de los monumentos piramidales de Cahuachi, los materiales de construcción no difieren substancialmente, y se mantiene la misma forma de disposición de los adobes cónicos y paniformes. De todas maneras, la característica que distingue a Pueblo Viejo en el valle es el sistema de mampostería utilizado en el Sector X3, o sea la construcción de terrazas en cantos rodados ligados con arcilla, utilizadas como base de las viviendas.

Pueblo Viejo es un sitio particularmente indicativo por la secuencia cultural ininterrumpida desde el Horizonte Medio y en los períodos sucesivos: los edificios en los sectores X1, X2 y X4 son el ejemplo de que la vida en el sitio siempre estuvo relacionada a la actividad agrícola. La presencia de gran cantidad de artefactos cerámicos de las primeras tres épocas del Horizonte Medio y las necrópolis intrusivas constituyen la prueba de una constante persistencia en el sitio, aún con cambios radicales de la iconografía y tipología, evidencias de la importación de los estilos, paralelamente a una variación del modelo socio-politico que se refleja en las actividades relacionadas al culto y a la religión. En el sector X4 se halló un grupo de estructuras de adobes paralelepípedos (Unidad 1) perteneciente al Período Intermedio Tardío. Este conjunto, constituido por cuartos de pequeñas dimensiones, se encontró muy cerca a las estructuras del Horizonte Medio y contenía materiales culturales hasta su última utilización durante el Horizonte Tardío.

Patrones funerarios

En los sectores X3 y X5 se hallaron más de 150 tumbas pertenecientes a la Cultura Nasca y a la expresión Wari en el área. Los patrones funerarios de Nasca Temprano indican la tendencia de inhumar los cadáveres en pozos directamente excavados en el piso arcilloso natural o acabados interiormente con adobes. La matriz tenía indiferentemente forma circular o rectangular. El techo de las tumbas era prevalentemente de palos de huarango sellados con una capa de arcilla quemada. En la estratigrafía de los pozos se identificaron pequeñas capas de ceniza y carbón, indicadores de los ritos funerarios celebrados durante la deposición y que, como se comprobó también en San José, probablemente continuaban por varios días, con el encendimiento de fogatas en la misma zona de la tumba. El patrón funerario del Horizonte Medio se diversifica y es reconocible por un elemento identificable como testigo de tumba. Los enterratorios, ya desde la Época 1, están señalados por estructuras circulares o cuadrangulares en arcilla, tal vez con un recipiente cerámico ceremonial en el centro. Desde La fase 8 de Nasca, en las tumbas se pone un palo de madera vertical en conexión con la capa arcillosa de superficie. En algunos casos hemos observado un sello ulterior constituido por una grande tela llana de algodón blanco, decorada en el borde con motivos de griegas y tapada finalmente con cantos rodados de tamaño medio . Esta costumbre aparece con mucha frecuencia también en los centros periféricos indicando la persistencia y la propagación de las tradiciones Nasca.

En síntesis, Pueblo Viejo ha constituido un modelo indicador de la secuencia cultural en la Costa Sur del Perú tanto por la presencia de sus estructuras arquitectónicas como por la posibilidad de analizar en forma exhaustiva los patrones de enterramiento presentes en las necrópolis. Paralelamente se hicieron estudios especialísticos (geológicos, botánicos, líticos, paleo-zoológicos, cerámicos, de los artefactos y principalmente antropológicos físicos) que contribuyeron en forma determinante a la definición de la secuencia cultural desde Paracas Tardío hasta el Horizonte Tardío en el Valle del Río Nasca. El Proyecto acabó su intervención en Pueblo Viejo en 1988, después de haber llevado a cabo las obras de consolidación de las estructuras y conservación del sitio, con la construcción de una casa de guardianía y el recintado con muros del yacimiento arqueológico.

 

 

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