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Oficina de Análisis de Políticas Agropecuarias (OAPA/MAG)

MITCH


Introducción
Diagnóstico de daños y pérdidas en el sector agropecuario
    Pérdidas de producción agropecuaria
    Daños en infraestructura de fincas y otros activos
    Identificación y caracterización de las zonas afectadas
    Estimación y caracterización de la población afectada
    Identificación de productores afectados
    Impacto macroeconómico de las pérdidas
Política de reconstrucción y prevención de desastres
     Justificación de la política
     Objetivos
     Fases, áreas de acción y medidas
         Fase de Reconstrucción
            Área de financiamiento
            Área de diagnóstico de áreas geográficas críticas
            Área de Sanidad Agropecuaria
            Secado y Almacenamiento de Granos
            Normalización del ciclo productivo agropecuario
            Área de Seguridad Alimentaria
        Fase de Prevención de Desastres
            Área de Combate a la Pobreza Rural
            Manejo de Cuencas


 
 
 
 
 
 
 

I. Introducción


Al momento de finalizar la edición de este número de Coyuntura, el país sufrió el embate del huracán Mitch y los efectos destructivos de sus vientos y lluvias. El impacto y la secuela de su paso serán visibles por un largo período de tiempo. Mientras se realizan esfuerzos por rehabilitar y reconstruir las obras afectadas, la nación ha tenido la oportunidad de evidenciar dramáticamente la situación de pobreza de muchos hogares rurales y de comprobar el grado de vulnerabilidad del país frente a embates de la naturaleza y riesgos de pérdidas humanas, económicas y físicas. Hoy el país tiene al frente un desafío crucial puesto que no sólo debe reconstruir para reponer los que se ha perdido en términos económicos y físicos pero, sobre todo, reconstruir para prevenir nuevos desastres reduciendo su vulnerabilidad y para vincular este esfuerzo con la necesidad de acelerar el desarrollo rural y reducir la pobreza.
 

El presente artículo presenta un diagnóstico preliminar y las principales acciones de corto, mediano y largo plazo, para atender la problemática causada por la tormenta tropical MITCH, en áreas de competencia del MAG. Contiene un balance preliminar de los daños ocasionados por la tormenta tropical sobre la producción agropecuaria, y no incluye los daños ocasionados sobre la infraestructura física en que se apoya el desarrollo del sector (vías de acceso, puentes, red de energía eléctrica y aprovisionamiento de agua, sistemas de riego y drenaje), ni los daños sobre el acervo de capital de las unidades productivas (maquinaria, equipo, instrumentos de labranza, cercas, tracción animal, construcciones). En concordancia con los problemas identificados, se formula una política de reconstrucción y prevención de desastres que tiene como objetivo general reducir la vulnerabilidad económica, social y ambiental del país.
 
 
 

II. Diagnóstico de daños y pérdidas en el sector agropecuario

 

A. Pérdidas de producción agropecuaria


El informe oficial preliminar de las pérdidas ocasionadas en el sector agropecuario por el fenómeno MITCH indica que éstas ascienden a 472.9 millones de colones. Esta cifra representa la pérdida física valorada a costos de producción promedio por rubros. Un desglose de esta cifra indica que las pérdidas en el rubro de granos básicos ascienden a 315 millones de colones; en café, a 57 millones; en caña de azúcar, a 56 millones; en hortalizas y frutas, a 16 millones; en pesca, a 20 millones y en ganado mayor y menor, a 8.5 millones. Estas cifras están sujetas a revisión y ajustes una vez que se cuente con los resultados del Censo Agropecuario y Pesquero que están realizando la Dirección General de Economía Agropecuaria (DGEA) y el Centro de Desarrollo Pesquero (CENDEPESCA) del MAG.
 

B. Daños en infraestructura de fincas y otros activos


El Censo Agropecuario y Pesquero que se está realizando arrojará cifras aproximadas sobre los daños causados por el huracán en la infraestructura de fincas: canales de riego y drenaje, desnivelación del terreno, silos, corrales y establos, cercas, maquinaria y equipo. El financiamiento de esta actividad constituye un proyecto inmediato.
 

C. Identificación y caracterización de las zonas afectadas


Se identificaron dos tipos de problemas que requieren atención diferenciada: (1) problemas de inundaciones, desbordamiento de ríos y cambios de cauces de ríos; y, (2) problemas de deslaves, deslizamientos de tierras y profundización de cárcavas. Debido al primer tipo de problemas, las pérdidas más cuantiosas en la producción agropecuaria se han focalizado en la zona costera, siendo el departamento más gravemente afectado el de Usulután, seguido en orden de gravedad por los de San Vicente, Ahuachapán, Sonsonate, La Paz, San Miguel, La Libertad, y La Unión.

El huracán causó también daños por deslizamiento y deslaves de tierras y profundización de problemas de cárcavas en el departamento de Chalatenango, específicamente en Las Pilas, La Palma y San Ignacio, poniendo en una situación más vulnerable a la zona. En similar situación de riesgo se encuentran zonas tales como Teconapán, El Capulín y la cárcava del parque Montecristo del Municipio de Metapán, en el Departamento de Santa Ana; Agua Sarca, en el Departamento de Morazán; y la Isla de Meanguera, en el Departamento de La Unión.
 

D. Estimación y caracterización de la población afectada


Según estimaciones del Comité de Emergencia Nacional (COEN), el número de personas fallecidas asciende a un total de 240 personas, y el número de personas damnificadas corresponde a un total de 84,005. El departamento mayormente afectado es Usulután, con 30,971 seguido por La Paz, con 11,042; Sonsonate, con 11041; San Miguel, con 9,441; San Vicente, con 5,665; La Unión, con 4,822; La Libertad, con 4,785; Ahuachapán, con 3,456; Santa Ana, con 1,497; y los restantes departamentos muestran cifras menores.
 

E. Identificación de productores afectados


Los beneficiarios del Plan serán los pobladores pobres y sus familias de las zonas afectadas, que en su mayoría son productores de granos básicos, pequeños ganaderos y pescadores artesanales. El Plan incluye algunos proyectos que van a beneficiar también a otros pobladores de las zonas afectadas y otros que contribuirán a restablecer y mejorar las condiciones ambientales existentes antes de la ocurrencia del huracán.
 

F. Impacto macroeconómico de las pérdidas


Según cifras oficiales del Banco Central de Reserva (BCR), la estimación sobre la tasa de crecimiento del producto interno bruto (PIB) para 1998 se reducirá a 3.5% de la cifra contenida en el Programa Monetario, que fue de 4%. Este porcentaje se traduce en una disminución del PIB de alrededor de 508 millones de colones, debida principalmente a una baja de la producción agropecuaria. El PIB estimado inicialmente en 104.2 miles de millones de colones, se reducirá a 103.7 miles de millones de colones.

De acuerdo con las metas de crecimiento del BCR, se esperaba que el sector agropecuario creciera en 3.9% en términos reales, pero debido a los estragos de la tormenta el crecimiento del sector se reducirá a 0.2%. El impacto de esta baja en la economía es significativo, ya que el sector agropecuario ampliado (SAA) representa aproximadamente el 24% del PIB total del país.

A pesar de que la disminución de producción agropecuaria propició el acaparamiento y especulación de algunos productos, se estima que la inflación efectiva al finalizar el año será de 4%, cifra que todavía está dentro del rango de 2.5% a 4.5% proyectado. La expectativa inicial era llegar a una inflación cercana al piso y no al techo, debido a la cosecha récord que se esperaba para el presente ciclo agrícola. A la escasez generada por los daños y pérdidas de producción agropecuaria, se añaden factores como dificultades en el transporte y especulación de precios.

Las exportaciones de El Salvador a los países de la región se estiman en 220 millones de dólares, equivalente a un 9% de las exportaciones totales. Podría haber una disminución de esta cifra como resultado de una reducción en la demanda, principalmente de Honduras y Nicaragua, sobre todo en preparaciones alimenticias diversas y en cereales, harinas y almidón.
 

III. Política de reconstrucción y prevención de desastres

 

A. Justificación de la política


La situación geográfica de El Salvador combinada con la ausencia de medidas para mitigar el riesgo de fenómenos naturales, provoca que estos se transformen fácilmente en desastres, con profundas implicaciones en términos de pérdidas de vidas humanas, pérdidas de capital (i.e. viviendas, maquinaria, equipo, ganado, obras de adecuación de las unidades productivas, sistemas de riego, escuelas, establecimientos de salud, sistemas sanitarios, red eléctrica y telefónica, puentes, caminos y carreteras), y otros costos indirectos y secundarios relacionados con la reducción del crecimiento económico, la disminución del empleo, el aumento de la inflación, el deterioro de la balanza comercial y la necesidad de un mayor endeudamiento externo. Sólo en lo que va de la década de los noventa, por ejemplo, el país se ha visto severamente afectado por dos sequías derivadas de los efectos del fenómeno de El Niño (1993-94 y 1997-98) y ahora por los estragos ocasionados por el huracán Mitch.
 

Por otra parte, una constante que se observa cada vez que aparece un fenómeno natural de esta naturaleza, es que casi siempre los más afectados son los estratos más pobres de la sociedad, precisamente debido a que la situación de vulnerabilidad en la que viven no les permite aplicar ningún tipo de medidas de mitigación y prevención. De ahí que se afirme que la pobreza incrementa la vulnerabilidad ante los desastres y que los desastres ayudan a perpetuar la pobreza (1).
 

La necesidad de poner fin a este círculo vicioso es, por consiguiente, lo que justifica la necesidad de contar con una Política de Reconstrucción y Prevención de Desastres, la cual se espera constituya uno de los principales componentes de cualquier estrategia de desarrollo agropecuario que se impulse en El Salvador de ahora en adelante.
 

B. Objetivos


Los principales objetivos perseguidos con esta política son los siguientes:
 

Fases, áreas de acción y medidas

Tal como su nombre lo indica, la Política Sectorial Agropecuaria de Reconstrucción y Prevención de Desastres consta de dos fases: la reconstrucción y la prevención de desastres.
 

  • Fase de Reconstrucción
  • En el proceso de un desastre, la reconstrucción o recuperación es la fase que sigue luego de efectuadas las actividades de emergencia, rescate y atención primaria a las personas afectadas por la catástrofe.

    En este caso, la fase de la reconstrucción incluye todas aquellas acciones y proyectos que tienen como propósito ofrecer algún tipo de apoyo a aquellos productores agropecuarios que resultaron mayormente afectados por el huracán Mitch con el objeto de que puedan volver al desarrollo normal de sus actividades productivas.
     

    Las áreas de acción y medidas relacionadas con esta fase son las siguientes:

    Área de financiamiento
  • Reasignar ¢75.5 millones del presupuesto general de la nación a favor del Ministerio de Agricultura y Ganadería, con el objeto de atender ciertas necesidades inmediatas de los productores agropecuarios afectados (i.e sanidad animal y vegetal, dotación de aperos agrícolas y pesqueros).

  •  
  • Gestionar ante la cooperación internacional el financiamiento de proyectos de apoyo a favor de los productores afectados (Responsable: Despacho, Ministerio de Relaciones Exteriores y Ministerio de Hacienda).
  • Área de diagnóstico de áreas geográficas críticas
  • Esta área es de vital importancia para establecer un adecuado sistema de prioridades que permita optimizar los recursos internos y de la cooperación internacional que se obtengan con el fin de atender a los productores afectados. Las acciones incluidas son las siguientes:

  •  
  • Evaluación del subsector pesquero. Responsables: CENDEPESCA y PRADEPESCA.

  •  
  • Realización de una encuesta de daños y potencialidades productivas en las áreas geográficas mayormente afectadas. Responsable: DGEA.
  • Área de Sanidad Agropecuaria
  • Programa de vacunación de animales con el objeto de prevenir propagación de enfermedades en el ganado localizado en las zonas afectadas. Responsable: DGSVA.
  • Secado y Almacenamiento de Granos
  • Habilitar y poner a disposición de los agricultores las facilidades de secado y centros de acopio de Santa Cruz Porrillo y Jiquilisco. Responsable: CENTA.
  • Apoyo para la adquisición de silos familiares. Responsable: OCP.
  • Introducción de tecnología apropiada de manejo postcosecha en las principales zonas afectadas. Responsable: CENTA.
  • Suministro de silos metálicos para el almacenamiento de granos básicos en zonas afectadas por la tormenta tropical MITCH. Responsable: CENTA.

  •  
    Normalización del ciclo productivo agropecuario
  • Difundir tecnologías sobre alimentación alternativa y sanidad animal a productores: Responsable: DGSVA.

  •  
  • Repoblación de lagos, estanques y reservorios con alevines. Responsable: CENDEPESCA.

  •  
  • Desagüe de áreas inundadas. Responsable: DGRNR.

  •  
  • Rehabilitación de infraestructura de avenamiento. Responsable: DGRNR

  •  
  • Habilitación de 28 pequeños sistemas de riego: DGRNR.

  •  
  • Limpieza de canaletas de sistemas de riego. Responsable: DGRNR.

  •  
  • Dotación de aperos e instrumentos de labranza a productores agrícolas afectados. Responsable: OAPA-Gobierno de Japón.

  •  
  • Campaña de manejo y conservación de los productos pesqueros. Responsable: CENDEPESCA.

  •  
  • Rehabilitación de la Infraestructura de Desembarque de la Pesca Artesanal en Zonas afectadas. Responsable: CENDEPESCA.

  •  
  • Reactivación del cultivo del camarón marino en las zonas afectadas. Responsable: CENDEPESCA.

  •  
  • Apoyo crediticio a pescadores artesanales y acuicultores afectados. Responsable: CENDEPESCA.
  • Área de Seguridad Alimentaria
  • Evaluación de la situación de los mercados nacionales, regionales y mundiales de productos básicos: Responsables: OAPA/DGEA.

  •  
  • Negociación contratos de abastecimiento (importaciones) de productos básicos. Responsable: Despacho MAG.

  •  
  • Control de la política de donaciones. Responsable: Despacho MAG/OAPA.
  • Fase de Prevención de Desastres
  • La prevención de desastres incluye todas aquellas actividades realizadas con el propósito de disminuir la vulnerabilidad de un país ante las catástrofes naturales. En el caso concreto del sector agropecuario la prevención de desastres incluye dos áreas: combate a la pobreza rural y manejo de cuencas de los principales ríos del país.
    Área de Combate a la Pobreza Rural
  • Relacionar la inversión pública destinada al desarrollo rural con el porcentaje de hogares en extrema pobreza que residen en esas zonas geográficas.

  •  
  • Cobertura universal en las zonas rurales de los servicios relacionados a las áreas de prioridad humana (atención primaria en salud, educación básica, aprovisionamiento de agua potable, saneamiento ambiental y planificación familiar.
  • Manejo de Cuencas
  • Finalización de la etapa de diseño de los megaproyectos relacionados con el manejo de la cuenca Jiboa, bajo Lempa y río Paz y negociación de financiamiento para su pronta ejecución. Responsable: Despacho/OAPA.

  •  
  • Obtención del financiamiento e inicio de la ejecución del proyecto de manejo de la cuenca del río Grande de San Miguel. Responsables: Despacho/OAPA/Ministerio de Hacienda.

  •  
  • Iniciar gestiones tendientes a lograr un intercambio de una parte de la deuda externa del país, por el financiamiento de los cuatro mega-proyectos antes señalados, aprovechando su enorme incidencia en evitar un mayor deterioro del medio ambiente y combatir la pobreza rural. Responsables: Despacho/OAPA/Ministerio de Hacienda.


  • 1. Doryan E. "Los Desastres Naturales y el Rol del Sector Público y Privado en Centroamérica", Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (CLACDS), Noviembre, 1998.


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