César
Vallejo
| | | |
Kulturföreningen
Peru
Perú: Elecciones 2000
Boletín Informativo Nro: 10
Fecha: 9-14 abril
Publicado por Asociaciones de
peruanos residentes en Europa |
|
Elecciones Perú:Resultado Maquillado
Algunas de las encuestas publicables a 15 días de los comicios habían "fotografiado"
a Toledo ya remontando el 30 % (Datum y Analistas y Consultores) y a Fujimori
bajando de 40 %.
Después, en los sondeos a menos de una semana de las elecciones (y absurdamente
impublicables por ley), Fujimori y Toledo se acercaban aún más o llegaban
a un empate técnico con alrededor de 42 %.
Finalmente, todas las encuestas en boca de urna (realizadas entre miles de
electores saliendo de votar y antes de las 2 de la tarde del 9 de abril)
encontraron más toledanos que fujimoristas (45,2% vs 43,6% según Apoyo,
46,2% vs. 42,6% según CPI y 48,5 % vs 42 % según Datum.
Todas las explicaciones dadas sobre esta disparidad coincidente (como que
los partidarios de Toledo son más militantes y/o que hay un voto fujimorista
vergonzante) no resultan del todo convincentes ya que las mismas encuestas
en boca de urna sí coincidieron con el conteo rápido cuando se trató del
Congreso.
Lo que saldó tempranamente la discusión fue el trabajo de Transparencia,
que en la noche del 9 de abril entregó a los candidatos su conteo rápido
de 739 mesas en las que había puesto sus propios personeros: 48,73 % para
Fujimori y 41,04 % para Toledo. Estos resultados coincidieron con los de
otras organizaciones:
como en este caso lo hicieron Apoyo con 3.000 mesas (47,2 %) y Datum con 1.000 (47,7 %).
En otras palabras, Fujimori no llegó al 49 % y eso de empujarlo a sobrepasar
el 50 % a lo que apuntaba el cómputo lento de la ONPE era un escándalo.
Existen varias teorías sobre cómo se estaba logrando esa distorsión matemática
-desde el cambio de actas de mesas en lugares apartados hasta con operaciones
de inducción electrónica en un sistema de cómputo imperfecto y vedado a
la observación externa como ha denunciado la misión de observadores de la
OEA.
El hecho es que el miércoles al atardecer José Portillo, el jefe de la ONPE,
anunció ese 49,84 % virtualmente final para Fujimori.Según ese cálculo,
a Fujimori le habrían faltado apenas unos 15,000 votos para librarse de
la segunda vuelta.
Sin embargo es necesario tener en cuenta tres consideraciones. La primera
es que esa cifra está inflada; la segunda es que el Jurado Nacional de Elecciones
(JNE) aún debe confirmar la segunda vuelta; y la tercera es que el cómputo
se frenó en ese filo de la navaja, como lo llamó Toledo, por la presión
interna de las grandes y fervorosas multitudes congregadas simultáneamente
en varias ciudades del país, y por la múltiple y muy real amenaza externa
de todo tipo de sanciones si el gobierno insistía en darse el lujo de no
realizar una segunda vuelta.
NO VOTAN, NO OPINAN
Mientras que en las elecciones del domingo pasado, las cifras oficiales al
97,862 % del escrutinio, el porcentaje de los votos nulos y blancos ha disminuido
en casi 10 puntos porcentuales con relación a los resultados electorales
de 1995 -esto es, ha pasado de 18 % a 8 %-, el ausentismo se ha incrementado
de manera pronunciada: casi 8 puntos. En 1995 26,15 % de electores no acudieron
a votar, y en la primera vuelta electoral la cifra se elevó a 34,4 %. La
cifra, sin embargo, puede ser engañosa: se trata de un padrón electoral
cuyas deficiencias -fallecidos y militares han sido incluidos, o que peruanos
residentes en el exterior no han sido considerados- han sido largamente
denunciadas.
En Suecia, de los cerca de 1100 peruanos con derecho a voto, lo han ejercido menos del 30%.
Los resultados dan un claro triunfo al candidato de Peru Posible (141 votos para Toledo vs 54 para Fujimori).
El apoyo militar a Fujimori
Confirmado. Las mesas ubicadas en zonas remotas con fuerte presencia militar
donde no pudieron llegar los observadores ni personeros de los movimientos
opositores registran los más desproporcionados porcentajes de votación del
país a favor del movimiento oficialista «Perú 2000».
El caso más notorio se ha dado en el distrito Río Tambo, de la provincia
de Satipo (departamento de Junín), jurisdicción en la que el candidato-presidente
Alberto Fujimori obtuvo una votación del orden del 95.01 por ciento contra
1.69 por ciento para Alejandro Toledo, que ocupó el segundo lugar.
Satipo es una provincia selvática lejana atravesada por el río Ene, con ocho
distritos y una población electoral superior a los 52 mil votantes. A nivel
provincial, la votación favoreció a «Perú 2000» por 78.83 por ciento contra
13.72 por ciento de su opositor.
Esto, de acuerdo con los resultados oficiales de la ONPE (Oficina Nacional
de Procesos Electorales), al 97.86 por ciento del total nacional, difundidos
en su página web.
Más resultados: Resultados similares reporta la ONPE en otras tres provincias
del departamento de Ayacucho óHuamanga, Huanta y La Mar que durante largos
años estuvieron bajo estado de emergencia, gobernadas por un comando político-militar
del Ejército Peruano (situación levantada recién en febrero de este año).
Unicamente en el distrito de Ayacucho, a la vez capital provincial y departamental,
los resultados son estrechos. «Perú 2000» se ha impuesto a Perú Posible
apenas por décimas de unidad (46.86 contra 46.23), en tanto que esta diferencia
es mucho mayor en los distritos. En uno de los distritos ubicados en las
alturas de la provincia de Huanta, en Ayahuanco, la votación registrada
a favor de Alberto Fujimori llega a 91.26 por ciento versus 5.03 por ciento
de Alejandro Toledo. En general, las zonas más alejadas muestran las mayores
diferencias.
En el distrito de Tambillo (provincia de Huamanga), Fujimori obtiene 78.53
puntos contra 16.45 por ciento de Toledo. En Luis Carranza (provincia de
La Mar) la diferencia a favor de «Perú 2000» es de 70.21 contra 8.51 por
ciento. Los estados de emergencia se han levantado. Pero la presencia militar
continúa preventivamente. En Ayacucho, en el cuartel Los Cabitos, otrora
sede del comando Político Militar del Frente Huamanga, sigue instalada la
Segunda División de Infantería del ejército, al mando del general de brigada
Jesús Alfredo Reyes Tavera.
En las provincias de Huánuco y Leoncio Prado del departamento de Huánuco,
al igual que en Tocache y Rioja del departamento de San Martín, zonas con
fuerte presencia militar, se observan resultados similares, conforme se
demuestra en los cuadros que se publican, basados en la información oficial
de ONPE. Como se recordará, en su edición del 27 de marzo último, La República
advirtió sobre la ausencia de personeros y de control en veintiséis provincias
con fuerte presencia militar, entre ellas las que se mencionan en esta nota.
La República 14-04
El Ciber Fraude: ¿Existe la posibilidad de un &pi0;cambiazo' informático?
La sospecha más poderosa que ha surgido en estos días sobre los comicios
ha sido la posibilidad de un fraude informático. La página web de la ONPE
está protegida por una "Pared de Fuego" (un
computador intermedio), la cual impide que alguien ingrese a ella mientras
se pone información. No está descartado que un "hacker" ingrese por allí
al sistema de la ONPE, aunque es algo remotísimo.
Hay, sin embargo, un detalle fundamental. Aparte de las computadoras conectadas
al sistema vía las ODPES, existen máquinas que la misma ONPE llama "de condición
remota", es decir, que están conectadas desde otro lugar. Los personeros
pidieron información sobre quiénes poseían estas conexiones, pero no les
fue proporcionada.
¿Quiénes son? ¿El señor Portillo? ¿El Gerente de Informática? No tendría
nada de extraño que fueran estos funcionarios. Pero mientras esta información
permanezca en la nebulosa, aumentan las sospechas que, como es obvio, empiezan
en algún programador y terminan en el propio Vladimiro Montesinos.
Para curar en salud el proceso electoral -si es que aún era posible-, los
personeros solicitaron saber eso y varias cosas más, infructuosamente. Ahora,
ante la inminente segunda vuelta, las
demandas siguen vigentes:1. Una información detallada sobre la infraestructura
de comunicaciones, lo cual incluye detallar el número de máquinas que hay
en los 56 centros de cómputo, las características de todas ellas, la manera
cómo se conectan al sistema, si hay otras máquinas de "condición remota"
y dónde están. Urge una declaración jurada de todos estos equipos. 2. Se
debe solicitar, asimismo, la lista completa de personal que interactúa en
el sistema, a qué programas tienen acceso y de qué forma. Hasta ahora, sólo
se sabe quiénes son los digitadores y encargados de cómputo. Especialmente,
debe conocerse quiénes poseen
los terminales de las computadoras "de condición remota". 3. También habría
que contar con el Activity Log, un programa que permite ver los ingresos
y salidas del sistema, desde dónde se
hicieron y qué operaciones se realizaron. Así podría aparecer algún intruso, si es que lo hubo.
4. A su vez, hay que insistir en algo que ya habían solicitado la OEA, Transparencia
y otras entidades: que los observadores y los personeros tengan acceso al
sistema durante el escrutinio. En último caso, se podría optar por poner
televisores, similares a los que hay en los aeropuertos, para ir monitoreando
los resultados.Ninguna de estas solicitudes fue atendida, antes de la tormentosa
primera vuelta. En la segunda vuelta, es indispensable que se acojan y no
sería mala idea que se forme una especie de comando técnico de expertos
en informáticaque vigilen al milímetro el proceso. Revista Caretas 14-04-2000.
Las amenazan con recorte de víveres si no van a mítines de Fujimori
Presionan a 200 mil mujeres de los comedores populares
El gobierno ejerce presión sobre más de 200 mil mujeres organizadas en comedores
populares a nivel nacional amenazándolas con recortarles el apoyo en víveres,
si no van a los mítines oficialistas, denunció ayer la dirigenta del comedor
La Unión de Campoy en San Juan de Lurigancho, Mercedes Risco.
La también ex secretaria de organización de la Federación de Mujeres Organizadas
en Comedores Autogestionarios de Lima y Callao, dijo que sólo en Lima y
el primer puerto existen 1,500 comedores que reunen a 30 mil socias, sin
contar con los beneficiarios, que son hijos y esposos de las mujeres.Risco
explicó que el Programa Nacional de Apoyo Alimentario (Pronaa) apoya a los
comedores con el 17 por ciento de la canasta de nutrientes, pero ,según
las madres, durante la campaña este porcentaje se habría incrementado en
un 45 ó 50 por ciento como premio a la presencia de las madres en los mítines.
Las madres de comedores de diversos distritos explicaron que son las presidentas
de los Centros de Acopio las que reciben hasta celulares con entrada y salida
de llamadas para hacer las coordinaciones con el Pronaa y asegurar la presencia
de mujeres en los mítines de Alberto Fujimori. Las presidentas de los Centros
de Acopio, designadas por el Pronaa, vienen a ser el enlace entre los comedores
y el gobierno, a las que amenazan con el recorte de alimentos si es que
no aseguran su presencia. A las dirigentas que no concurran les dicen que
serán sometidas a evaluación. "Ellas reciben dinero para contratar los ómnibus
de cualquier línea de transporte del lugar; por ejemplo para trasladar a
las madres de los comedores de San Martín hasta Puente Piedra, el viernes
último donde Fujimori inició su campaña de segunda vuelta, se contrató micros
de la línea 44 que tienen su paradero en San Martín", dijo una madre de
familia. Todos estos micros esperan a las madres en los centros de Acopio
de cada zona y desde allí son trasladadas al mitin, pero en muchas ocasiones
sólo las dejan pero no las recogen, lo cual genera el malestar entre todas
la mujeres. La República 14-04
Opinión: Novedades políticas no programadas
En realidad se necesita más de dos vueltas
A lo largo de la semana que termina han ocurrido algunos cambios que van
a redibujar el escenario político durante un largo tiempo, si no de manera
permanente. Los cambios tienen que ver con el match Alberto Fujimori-Alejandro
Toledo, pero van más allá. Para una mirada que apunte al mediano plazo,
la coyuntura de entrevueltas electorales palidece, y desencamina.
La novedad más dramática es la manera como vísperas y secuela de la primera
vuelta han puesto en evidencia la crisis del mecanismo electoral como reproductor
y legitimador del poder político. Se sospechaba, se intuía, se sabía, pero
no se palpaba. Ahora va a demorar un buen tiempo borrar la idea de que los
presidentes aquí son producto del fraude o de la presión democrática descarnada
y sin tapujos de potencias mundiales.
Quien recoja los pedazos del régimen que agoniza, o que agonizará más adelante
con otro nombre, se tendrá que hacer cargo de esta herencia que nos retrotrae
a tiempos preciudadanos. Pues el mensaje profundo del fraude y de las presiones
es nuestra vocación de páramo institucional, de país hipotecado a sus más
serios problemas no resueltos. Reeditamos solapadamente el caudillismo del
s.XIX en pleno s.XXI.
El proyecto Fujimori tal como lo conocemos está herido de muerte por su conflicto
con factores permanentes de la nacionalidad, y una tercera presidencia no
lo va a curar. Alejandro Toledo es fruto de una reacción saludable que ya
venía demorando demasiado: un país aferrándose a su poder de decidir, de
sorprender, de desafiar. Pero no es propiamente hablando un proyecto, sino
una bienvenida pascana previa a desenlaces más profundos.
Pero esta elección entre dos figuras poco convincentes, y ahora plagada de
estafas y de transacciones, es lo que tenemos, lo que hemos fabricado con
nuestros imaginarios políticos. No hay duda de que el cholo recién llegado
significa oxígeno político frente a la asfixia autoritaria, y algún tipo
de evolución en la serie Belaunde-García-Fujimori-Toledo. Pero más allá
de sus
calidades personales, su signo aún es la desintegración y la sorpresa.
Si los catalizadores del espacio de expectativas que se abre han sido las
masas en las calles de estos últimos días, su verdadero demiurgo ha sido
el poder del primer mundo globalizado. El gobierno viene adecuando la sociedad
peruana a ese poder desde hace un decenio, ahora está descubriendo que el
poder también tiene leyes extra-empresariales.
Un mito antiautoritario ha sido que el castigo del autoritarismo vendría
a través de los mecanismos del mercado, mediante la lección de inversionistas
disgustados que iban a ignorar o abandonar al Perú. Nadie esperaba que el
llamado de atención del exterior asumiera la forma de una andanada de amenazas
directas, sobre todo a un país tan FMI. Parece que los tiempos cambian y
el lobby de Patton Boggs no ha funcionado.
Al igual que la crisis del mecanismo electoral, las consecuencias de la presión
exterior se van a sentir mucho más allá de esta coyuntura electoral. Esto
no es la ex Yugoeslavia bombardeada, como insinúa Francisco Tudela, pero
es verdad que la decisión de no medir el golpe de una fuerza inmensa es
obvia, y eso intentará ser un factor reorganizador luego de cualquier desenlace.
Frente a la abusiva estrategia electoral de Fujimori se formó una alianza
euro-norteamericana, reforzada por un elocuente silencio latinoamericano
y japonés, que en efecto recuerda otros espacios geopolíticos. ¿Ha sido
por mero hartazgo desde 1992? ¿Hay genuina preocupación por el virus del
uso de mecanismos democráticos para hacer dictadura?
Frente a este huayco internacional el gobierno ha estrenado reflejos nacionalistas,
pero sin una política nacionalista detrás, que es de lo que fue abdicando
Alberto Fujimori desde el primer momento, en una lectura unidimensional
del Plan Verde. Hoy la oposición celebra una ayuda política internacional
caída del cielo. Pero tiene que saber que ese alivio está en función directa
de la confusión nacional causada por el régimen actual.
Pues el país no está dividido, como se empieza a decir, sino confundido.
Un encono político nacido de la prepotencia y el tecnocratismo sin rumbo
del gobierno ocupa desde hace tiempo todos los espacios públicos. Un clima
así sólo aprovecha a los intereses de fuera y algunos privilegios locales,
parroquializa a los opositores, y va haciendo del Perú una cáscara vacía.
El tercer elemento es la creciente rabia de los millones de críticos del
gobierno, quienes han sido capaces de construir un candidato en semanas
y de defenderlo sostenidamente en el espacio público. Ese estado de ánimo,
que nace de expectativas postergadas y finalmente defraudadas, no se va
a disolver antes de llegar a algún destino, que no necesariamente será un
triunfo de Toledo.
El tercer fujimorismo o el primer toledismo carecen de los elementos ideológicos,
no hablemos ya de los recursos económicos, para una nueva tregua social
suficiente por un tiempo. No es casual que voceros del régimen hablen de
restablecer el sindicalismo: el silencio orgánico de los postergados empieza
a ser disfuncional a la vida en común de los peruanos, y a la postre insoportable.
Nada anuncia la llegada del tipo de coherencia política del centro que mantiene
democráticos a los vecinos. Y los caudillos aluvionales sólo serán capaces
de producir euforias efímeras y luego autoritarismos tambaleantes. Sin partidos
no habrá más ciudadanía, y sin ella no habrá democracia capaz de trazar
y cumplir objetivos realmente nacionales.
Otra novedad nacida de la coyuntura y digna de comentario es la mayoría no
gobiernista del próximo Congreso. Algunos vaticinan una nueva migración
hacia la bancada del Ejecutivo, como en 1995-2000. Otros ven dificultades
estructurales para constituir mayorías operativas, en cualquier lado. Nadie
está expresando muchas esperanzas.
Estamos, insisto, ante el inicio de una crisis probablemente terminal del
fujimorismo como proyecto y como estilo. Pero aún no estamos ante un reemplazo
cabal, sino luchando por iniciar la transición. En lo electoral la figura
de Toledo es más que suficiente para esa tarea, si sigue entendiendo bien
por qué ha llegado donde está.
Pero desde la perspectiva de un gobierno capaz de "construir sobre los cimientos
que hay" (Toledo), es importante empezar a entender que abril del 2000 ha
abierto una crisis de vacío y viabilidad política que no va a concluir con
la segunda vuelta, no importa cuán limpia, sino más bien comenzar con ella.
Mirko Lauer. La República 15-04.
|
| |
|
Webmaster:
Sofía Martinez
Ultima actualización: 2000-04-19
|
|
Esta página se aprecia
mejor con Internet Explorer y Netscape 4.0 y una resolución de 800x600
|