Otro fraude de la Secretaría de Energía al descubierto.
Luego de decirnos que la reserva de energía eléctrica alcanzaba para 10 años, nos dijeron que siempre no, que había que hacer participar al sector privado porque habría escasés y el presupuesto "no alcanza". Nos explicaron que la solución era privatizar. Repartieron concesiones importantes en materia de Electricidad y Gas para atraer capitales privados. Hubo licitaciones y se nos dijo que los esquemas desarrollados por la Comisión Reguladora de la Energía, CRE, serían la mejor solución: que todo en fín, lo tenían todo friamente calculado.
El proyecto Mérida III fue el primer permiso importante concedido a un productor independiente de electricidad que se otorgó la administración de Salinista, y continuado por Zedillo. Según el permiso Núm. E/057/PIE/97 (http://www.cre.gob.mx/registro/permisos/electricidad/e057pie97.pdf), emitido el 19 de febrero de 1997 a favor de la empresa AES MERIDA III, S. DE R.L. DE C.V., el proyecto produciría "energía eléctrica bajo la modalidad de producción independiente, para su venta exclusiva a la Comisión Federal de Electricidad, en lo sucesivo CFE, con una capacidad total máxima de generación a instalar hasta por 531.5 Megawatts."
Este permiso, que durará "28 años y 6 meses, contados a partir de la fecha de su expedición" con opción a renovación, implica la instalación de dos turbinas de gas y una de vapor y tres generadores eléctricos integrando un ciclo combinado cuya producción estimada anual de energía será de 3,400 GWh , utilizando gas natural como combustible principal (698 millones de m3 anuales) y diesel (31,127 m3 al año) como combustible alterno, para lo cuál se concedió un permiso de transporte de acceso directo de gas (http://www.cre.gob.mx/registro/permisos/gas/g020tra97.html) desde Cd. Pemex en Tabasco, hasta Valladolid en Yucatán.
El permisionario en este caso es la empresa Energía Mayakan y se trataba también del primero en su tipo (acceso directo) en nuestro país. La construcción del gasoducto de casi 700 kilómetros comenzó en febrero de 1998, con un costo estimado en 267 millones de dólares (de los cuales el Banco Interamericano de Desarrollo, BID financia 225), y está a cargo de los ganadores de la licitación, la canadiense TransCanada Pipelines Ltd, la compañía mexicana de construcción Grupo Gutsa SA e Intergen de Estados Unidos. La capacidad de tansporte proyectada es de 68,297 Gcal. anuales para el año 2000.
La obra iniciaría según el permiso en un máximo de "270 días contados a partir del 23 de enero de 1997" y terminaría "27 meses después para la Fase I del proyecto y 33 meses después para la Fase II, ambos términos contados a partir de la fecha del inicio de las obras" Es decir, suponiendo que los trabajos comenzaran al límite del plazo, es decir 9 meses despues de concedido el permiso, o sea en noviembre de 1997, la Fase I debíó estar terminada en Febrero del 2000, mientras la Fase II a mediados del mismo año. En realidad fué hasta el 10 de julio de 1998 cuando "ante los presidentes de las empresas AES Corporation de Estados Unidos, Dennis Bakke; del Grupo Hermes de México, Carlos Rhon y de la división América de Nichimen Corporation de Japón, Hiroshi Yosihkawa, integrantes de la alianza estratégica que ganó la licitación del proyecto, el director de la CFE, Rogelio Gasca Neri colocó la primera piedra de lo que sería el complejo Mérida III". Con alrededor de dos años de retraso real, la primera fase de Mérida III se inauguró el 1o de junio de 2000 (http://www.excelsior.com.mx/0006/000601/fin17.html ) operando a la mitad de su potencia, en el entendido de que a principios del año entrante llegaría a su capacidad total.
Han pasado 2 meses, y estando al final del sexenio de Zedillo, nos enteramos éste decidió darse el lujo de inaugurar antes de irser, al menos uno de los "grandes proyectos privados" que promovió, forzando la inauguración de Mérida II "como estuviera". Pero el lujo nos salió caro: Acaban de informar que se dañó el generador "por defectos de fabricación" lo cuál paralizó la planta por espacio de al menos 30 días. El problema es que hacia afuera la noticia se había manejado indicando que la planta estaba al 100% de su capacidad y que incluso exportaba energía a Belice. (http://www.poweronline.com/read/nl20000818/206171)
Los hechos son contundentes: ni la administración de Salinas ni la de Zedillo movieron un dedo para reforzar la estructura energética de México. Pero Zedillo cerró hace unos días su participación en el sector indicando que en su gestión, las inversiones han crecido 20%. Por supuesto no dice que ello incluye el dinero proveniente de los préstamos de organismos mundiales a consorcios privados, que antes recibía directamente a CFE. También dijo que la capacidad de generación eléctrica se incrementó un tercio, porque sumó la capacidad final de los otros 9 proyectos privados que autorizó están en construcción. ¿Otros logros? ¡NO! Pero eso sí, dilapidó la reserva energética que recibió como herencia de anteriores administraciones.
En materia enrgética, México cede por todas partes: Luis Téllez, anunció en junio de 1999 que México eliminará el arancel de importación del gas natural de 4% ¿A favor de quién está? Justo cuando México requiere de gas que no explota y tiene que importar. La transportación, almacenaje y distribución del gas natural están abiertos al sector privado desde 1995, y el acceso abierto desde 1998. Como muchos de los nuevos requerimientos de energía del país están en los estados fronterizos norteños, y la generación de electricidad demanda de gas natural por las tecnologías disponibles, en el norte del país Pemex tiene cinco puntos de interconexión fronterizos con la Red de Estados Unidos, dos en Reynosa y uno en Piedras Negras, Ciudad Juárez y Naco. Por supuesto que el balance en ese intercambio es negativo para nuetro país.
Las grandes transnacionales (Sempra Energy International, KN Energy International, El Paso Energy International, TransCanada ; así como sus "socios" y prestanombres nacionales Igasamex, Corporación Frigus Therme, Sempra) absorbieron los trabajos que realizaba la unidad de gas y petroquímicos básicos de Pemex (PGPB) con una red de más de de 11,000 kilómetros. Y aún así, la CRE nos hace creer que sin aranceles, los grandes consorcios manejarán el mercado energético en nuestro país a precios de ganga y a favor de la economía nacional.
En cuestión de electricidad es tal la premura Zedillista ¿Foxista también? Por tener operando las primeras plantas privadas, que en julio pasado la Comisión Federal de Electricidad negoció una compensación económica para las empresas cuyas plantas generadoras comienzen a operar en el 2001 antes de los programado. Las empresas destinatarias de este apoyo son Electricité de France, que construye Río Bravo II y Unión Fenosa Desarrollo y Acción Exterior, que construye el proyecto Hermosillo.
PD Para estar atentos: Los 10 permisos vigentes para sostener la estrategia de Téllez son:
14/07/00 Permiso E/171/PIE/00 otorgado a Fuerza y Energia de Naco-Nogales
28/04/00 Permiso E/165/PIE/00 otorgado a Electricidad Aguila de Altamira
06/04/00 Permiso E/164/PIE/00 otorgado a TransAlta Campeche
08/10/99 Permiso E/152/PIE/99 otorgado a Iberdrola Energía Monterrey
25/06/99 Permiso E/139/PIE/99 otorgado a Electricidad Aguila de Tuxpan
02/06/99 Permiso E/135/PIE/99 otorgado a Energía Azteca VIII
18/03/99 Permiso E/133/PIE/99 otorgado a Central Saltillo
16/12/98 Permiso E/128/PIE/98 otorgado a Central Río Bravo
23/11/98 Permiso E/124/PIE/98 otorgado a Fuerza y Energía de Hermosillo
19/02/97 Permiso E/057/PIE/97 otorgado a AES Mérida III