... las opiniones y las notas


Reconocerlos es algo más que brindarles un mero respeto de tipo museo, señala

El indígena es ya sujeto y no objeto de la historia: Ruiz

La Jornada

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18/02/99

Salvador Guerrero Chiprés

Los acuerdos de San Andrés Larráinzar, firmados hace tres años entre el gobierno y el EZLN, incumplidos hasta la fecha, representan ''de una manera hermosa'' la posibilidad de enriquecimiento de la vida nacional al reconocer la emergencia ''del indio como sujeto de la historia, ya no como objeto'', afirmó el obispo de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz García. Significan también, agregó, el convenio que podría acreditar el compromiso de la sociedad mexicana con los valores de las culturas indígenas, y que éstos tienen ''carta de ciudadanía''. Reconocerlo ''es más que brindarle un mero respeto de tipo museo, como a restos arcaicos. No. Hay que permitir que se vitalicen, que se reconozcan plenamente las costumbres, la vida, las leyes de las comunidades con sus propios conceptos de derecho'' señaló el religioso.

En una conversación con Sylvia Marcos ­que se presentará este jueves como parte del segundo número de la Revista Académica para el Estudio de las Religiones, editada por el Instituto Nacional Indigenista y por la Universidad de Ciencias y Artes del Estado de Chiapas­, Ruiz García aclara que al decir ''reconocer'' se habla de una exigencia para que se dé cauce a las manifestaciones y al desarrollo de la vida indígena.

Los acuerdos de San Andrés, planteó, pueden ser vistos como enriquecimiento para la vida política del país y para la vida religiosa de una entidad en que se demuestra que los no indígenas carecieron de una educación ''abierta a la conciencia de nuestros ancestros''. En México ­''así me pasó cuando fui niño''­ todo empezaba con la conquista, como si no hubiera existido nada anteriormente. En cambio los europeos, y particularmente los españoles, reconocen pueblos como los visigodos o los ostrogodos como sus antepasados, dijo, luego de lamentar la ausencia de reconocimiento pluricultural. ''No se trata solamente de declarar que hay indios, sino de tener conciencia de que México es pluricultural, que ellos y nosotros somos este conjunto llamado México. Por lo tanto, se trata de que existan en el mismo plano, con los mismos derechos, y que se tiene que dar cauce al desarrollo de las culturas'', añadió.

En la entrevista, de casi cuatro horas, Ruiz García contó esta anécdota: ''Un día, estaba en una capilla. A mi derecha había un niño mestizo con su mamá. Ella de pie y el niño en el suelo. Del otro lado, había una mamá indígena y su niño, también en el suelo. Mientras estoy predicando, el pequeño mestizo gatea hacia donde está el niño indígena y le da un manazo y vuelve con su madre. Esta no lo corrige, sino que sólo hace un gesto como para preguntarle por qué lo hizo. El niño indígena está llorando. Un feligrés le da un dulce, pero busca a su mamá o su hermanita para darles a probar antes de comerlo él. ''Ahí tenemos dos tipos de educación. Una educación es de rechazo al otro y agresión, y la otra comunitaria. Desde la más temprana edad el mestizo aprende a despreciar al indio, a agredirlo mientras éste aprende a compartir''.

El obispo sostiene que el pensamiento comunitario implica valores que podrían aportar enormidades a un ''mundo egoísta'' dominado por el mercado y los fenómenos de aislamiento de los individuos que se dan en las ciudades. Señaló que la pobreza del mundo actual es ilustrada por el hecho de que ''hasta los grupos sociales y las asociaciones civiles son de cuño individual''.


LOS ZAPATISTAS Y GUANAJUATO

 

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Jorge Alberto Bojalil Soto*

Por el fin de la guerra de exterminio y en pro de los derechos y la cultura indígena una gran cantidad de organizaciones guanajuatenses y brigadas de ciudadanos nos hemos sumado entusiastamente en nuestro estado a la iniciativa orientada a acallar para siempre a las armas y que busca detener la guerra en nuestro país: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Hidalgo, Veracruz, entre otros. Este 21 de marzo, fecha de renovación, equinoccio de primavera y nuevo ciclo en el calendario azteca, realizaremos en todos los municipios guanajuatenses la Consulta Nacional convocada por el EZLN a partir del exitoso diálogo de San Cristóbal de las Casas entre el Ejército Zapatista y la sociedad civil. Además, durante la semana previa, tendremos entre nosotros y en los municipios de Guanajuato a compañeros zapatistas, mexicanos con plenos derechos que vendrán con enormes sacrificios a extendernos su palabra y su profunda sabiduría india, llegarán hasta aquí para decirnos: EXISTIMOS, queremos seguir existiendo y te pedimos que nos reconozcas que existimos. En cada municipio de nuestro Bajío vendrán una mujer y un hombre zapatistas.

El exigir y demandar respeto a la firma y a la palabra empeñada por el gobierno en los Acuerdos de San Andrés representa tan sólo un inicio realista y sin demagogia para reconocer en los hechos y con compromisos concretos la existencia de más de diez millones de indígenas mexicanos. Son la paz y el diálogo lo que nos motiva a consultar democráticamente al pueblo mexicano y al guanajuatense, apoyados firmemente en nuestras propias fuerzas y bajo la sólida seguridad que sólo nuestro pueblo guanajuatense puede brindarles. Permítanos decidir, nos piden, Démonos mutuamente la mano, nos proponen.

Para la visita, ni un solo céntimo de recursos oficiales se requerirá o aceptará. Se trata entonces de un diálogo genuino entre el pueblo y para el pueblo. Los acuerdos en los que el gobierno de Zedillo se comprometió, aun regateándoles y escamoteándoles mejores posibilidades y condiciones de vida a los indígenas mexicanos, representan tan sólo el comienzo de la impostergable necesidad de asentar constitucionalmente los derechos indios como muestra de la voluntad política, social y jurídica del gobierno para sentar desde ahora y para siempre las bases que impidan el exterminio de estos compatriotas nuestros y que posibiliten un desarrollo respetuoso e incluyente de estas comunidades que hasta la fecha y después de 507 años han sido ignoradas jurídica, económica y socialmente. Lo pactado en San Andrés Larrainzar no contiene nada más allá de lo aprobado por México en los tratados internacionales que, conscientes del exterminio y abandono indígenas a nivel mundial, buscan impedir a toda costa que seres humanos como nosotros se extingan como consecuencia del abandono y falta de solidaridad humana.

Concebida como una gran jornada nacional de movilización y lucha por los derechos de los habitantes originales de nuestro país y por nuestros propios derechos como mexicanos, la consulta ocurre en un momento sumamente grave por las condiciones sociales, económicas, políticas, laborales, de pérdida de soberanía y de amenaza a las propiedades estratégicas de los mexicanos. La miseria imperante en el país y en Guanajuato han ayudado a madurar tanto a las organizaciones democráticas estatales como a la población. Se trata de defender principios de igualdad, democracia, tolerancia, inclusión y de proponernos salidas más justas para la mayoría nacional y de evitar el exterminio de las comunidades indígenas campesinas a lo largo y ancho del territorio.

En Guanajuato las condiciones desastrosas de las comunidades indígenas chichimecas, sobre todo en el norte del estado, junto con otomíes y purépechas, en donde en todas ellas sobresalen miseria y las lacera un alcoholismo creciente al que las orilla la desesperación y falta de esperanza junto con las condiciones de comunidades indígenas migrantes, como las guerrerenses que se pueden observar en Guanajuato capital, Irapuato y León sometidas al abandono y a la explotación, son sólo una muestra del profundo desprecio que proyectan los “desprogramas” oficiales federales y estatales hacia aquellos mexicanos a los que se les niega cotidianamente el derecho a su propia patria.

En nuestra tierra del Bajío y en este recorrido de encuentro entre los guanajuatenses solidarios nos hemos percatado de que las luchas y necesidades que dan vida a nuestras organizaciones incluyen y reproducen aquí también, al igual que en Chiapas y el resto del país, las condiciones de pobreza, migración, injusticia laboral, abandono en el campo, inseguridad, desempleo, miseria, analfabetismo, vivienda infrahumana, desesperanza en jóvenes, mujeres y hombres, carestía, inseguridad en el empleo, impuestos excesivos, decisiones verticales a espaldas del pueblo, desigualdad y abismos entre gobernantes y gobernados. Ahora compartimos más nuestras luchas y nos apoyamos mutuamente, estamos más unidos estatalmente, decidimos entre todos, estos ya son logros de la iniciativa zapatista y de la sociedad civil.

El 14 de marzo llegan a Celaya los compañeros zapatistas y de allí a todo Guanajuato, estarán en comunidades, con trabajadores, se solidarizaran con los huelguistas de Hilsa de León, discutiremos los perjuicios de la privatización, visitaran a los indígenas locales, reflexionaremos sobre los beneficios de la autonomía indígena para el campo, para el medio ambiente y para la apropiación de los recursos genéticos, compartirán su palabra con los artistas e intelectuales, con trabajadores y los colonos. Para las mujeres y los jóvenes les dejarán sus experiencias y visiones, nos solidarizaremos entre todos en pro de demandas justas y haremos vivir la democracia desde su raíz y la dignidad de los seres humanos. Serán principios de igualdad y justicia los que nos guíen y no los de intereses de acumulación y egoísmo. Para ver detalles del programa de su visita al estado ver en internet la página de la consulta en Guanajuato:

www.webtelmex.net.mx/arcen/default.htm

A propósito de Guanajuato, el refrán popular de que el pez por su propia boca muere, aplica para Fox, el gobernador, habla y vocifera de que en 15 minutos resolvería el conflicto en Chiapas y no ha sido capaz de responder, como es su obligación, a una audiencia pública solicitada por la Coordinadora Estatal para exigirle garantías para nuestros visitantes. No importa, de todos modos la responsabilidad de cuidar a nuestros hermanos indígenas sólo la garantiza el pueblo de Guanajuato que hospedará y realizará día y noche los cordones de seguridad y les ofrecerá su hospitalidad.

Pero ante las inconsciencias oficiales, federales y estatales, cientos de declaraciones esperanzadoras de los pueblos originales retumban en los vientos desde todos los rincones en el horizonte de los tiempos:

“... Ahora, venidos de los cuatro vientos de la tierra, protestamos ante el concierto de las naciones que, somos el pueblo indio, somos una personalidad con conciencia de raza, (etnia) al margen de nuestra ciudadanía en cada estado... y acatando el consejo de nuestros aukis y amaut´as: JURAMOS REFORMAR NUESTRO DESTINO Y REIVINDICAR NUESTRA PERSONALIDAD Y ORGULLO DE SER PUEBLO INDIO.”

Manifiesto indio, XIII congreso americanista, Kalasasaya, julio de 1975.

*Miembro de la Coordinadora Estatal para la Consulta


¿Porqué participar en la Consulta Nacional?

 

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Mario Arce Montoya

El próximo 21 de marzo, se realizará en todo el país la Consulta Nacional que ha sido convocada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, quienes de esta manera se han dirigido a la sociedad civil, para conocer su opinión sobre los acuerdos de San Andrés. Resulta importante difundir y analizar las preguntas que se harán durante la Consulta Nacional; sin embargo, en esta ocasión me parece adecuado para empezar, proponerles algunas preguntas que considero básicas.

¿Porqué asistir a votar en la Consulta Nacional, el 21 de marzo?

Esta pregunta es necesaria porque seguramente usted también habrá escuchado, con demasiada frecuencia, la opinión de muchos ciudadanos en el sentido de que no tiene caso opinar si de cualquier manera "ellos (el gobierno) hacen lo que quieren". Y seguramente no ha faltado que también escuche: "ésa es una decisión de los diputados y senadores... para eso los elegimos". Sin olvidar tampoco los esfuerzos que hacen funcionarios y medios de comunicación al servicio de nuestra clase política en el poder, por minimizar la importancia de estas consultas ciudadanas, argumentando la baja proporción de ciudadanos que participan en ellas, en relación con el padrón de votantes.

Tal vez resulta importante preguntarnos: ¿queremos opinar en los asuntos de importancia nacional?. Cierto, necesitamos primero definir esto y aquí también hay muchas respuestas posibles, pero sin entrar en ellas, tan sólo recordemos los recientes casos sobre el anatocismo (es decir, el pago de intereses sobre intereses); sobre el FOBAPROA (reconocer una deuda privada como pública; o en otras palabras, unos gastan... todos pagamos); el aumento a los impuestos o a los servicios públicos; la privatización de Telmex, Ferrocarriles Nacionales; la venta de los aeropuertos; de los puertos; la actual propuesta para privatizar la generación, transmisión y distribución de la energía eléctrica; o tal vez, el posible intento de privatizar PEMEX, como aseguran que lo anda ofreciendo el gobernador de Guanajuato en el extranjero, en el supuesto caso de que alcance la Presidencia.

Después de esta breve lista de casos, ¿no cree Ud. que tales decisiones son muy importantes y nos afectan tanto, a nuestra generación, a nuestros hijos y nietos, como para que las dejemos en manos de unos cuántos representantes que jamás nos preguntan qué pensamos?, o que en el mejor de los casos se limitan a escucharnos, pero de cualquier manera votan como les conviene y muchas veces por intereses partidistas.

Si coincidimos en que es importante opinar sobre estos asuntos y todos los que afectan nuestro futuro, como individuos y como nación; entonces retornemos a la primera pregunta y sus posibles respuestas. Y que le parece empezar por reconocer que, efectivamente, en nuestra Constitución no se considera la posibilidad de que los ciudadanos opinemos más allá de elegir a quienes lo harán por nosotros, bajo el supuesto de que lo harán conforme nuestra opinión (y ya sabemos que no es así, pues nunca nos consultan).

Pero también debemos dejar claro que esta situación NO ES ETERNA, es decir, la Constitución y las leyes se modifican, recordemos lo ocurrido con el Artículo 27º y los actuales intentos por alterar el Artículo 3º sobre la educación y el Artículo 123º, sobre el trabajo.

Por lo tanto, podemos modificar la Constitución para introducir y garantizar el derecho de todos nosotros para opinar. ¿Cómo?, podría ser votando por quienes nos garanticen hacer ese cambio o, en el camino extremo, haciendo una revolución armada como en 1910, de donde proviene la actual Constitución o bien , y mucho mejor aún, exigiendo nosotros mismos por la vía civil y pacífica que se realicen estos cambios.

Esta última alternativa es la que se podemos lograr participando en las consultas ciudadanas; en otras palabras, comencemos a exigir demostrando nuestra disposición e interés en manifestar nuestra opinión y nuestra decisión a través de figuras legales como el plebiscito, el referéndum, la consulta ciudadana; y aún más, hagamos posible que los ciudadanos podamos impulsar iniciativas de ley

. Sin olvidar la importancia de la temática contenida en la próxima Consulta Nacional sobre derechos y cultura indígena, materia de próximas colaboraciones en este espacio. Debe ser claro que uno de sus propósitos es precisamente impulsar la organización y participación ciudadana para tomar parte en las decisiones que nos afectan.

Por eso se habla de recuperar nuestra soberanía, de ejercer la democracia; porque entonces, las decisiones de gobierno tendrán su origen en la decisión de todos los ciudadanos.

¿No le parece a Ud. lo suficientemente importante, como para planear nuestras actividades del domingo 21 de marzo, y asistir a las mesas de votación que se instalarán en todo el estado y en todo el país?.


DAVOS, PRIMERA LLAMADA

 

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Álvaro Vázquez Sabino*

Todos los intentos de los hombres más ricos y de sus expertos en la pasada reunión de Davos, giraron en torno no de reducir el desempleo, el hambre y las enfermedades que azotan a pueblos enteros, sino de superar el dramático bajón asiático del capitalismo globalizado. Atrás de estos esfuerzos se encuentra – aparte de querer disipar los temores de los inversionistas y sus capitales “nómadas” – la angustia de que la actual etapa de “maduración” devenga en contagio universal, y consecuentemente en las explosiones sociales que traería aparejadas. Es conveniente considerar que las autoridades de Tokio han gastado infructuosamente 575 mil millones de dólares (mmdd) para reparar la maquinaria económica desde 1990. En cuanto a los malos créditos bancarios, las estimaciones más conservadoras los ubican en la descomunal suma de un billón de dólares (International Herald Tribune, Julio de 98).

Acorde con esta situación, dicha “maduración” estaría caracterizada por la devaloración y volatilidad de los patrimonios y bienes que habían sido inflados de manera artificial por la especulación; por una drástica limitación de los créditos – con el consabido lanzamiento a la quiebra de decenas de miles de pequeños y medianos empresarios – y por la precipitación de una espiral deflacionaria y recesiva, en parte causada por los propios japoneses que, ante un futuro incierto, ahorran como nunca y no consumen. Lo anterior explica perfectamente el “espíritu” de cautela e incertidumbre que privó entre la mayoría de los asistentes. Y no podría ser de otra manera, pues todo indica que la grieta producida en la corteza del modelo paradigmático japonés es de gran tamaño. No por nada, esto se reflejó cuando, a la hora de tomar medidas para sortear la actual recesión, salieron a flote las posturas ambiguas y hasta contradictorias. Con esto surge a la luz una dimensión adicional, el posible inicio de una crisis de dirección burguesa.

Nada dice Robert Rubin, Secretario del Tesoro estadounidense -y ante la evidente incapacidad del sistema de emerger, a corto plazo, con relativo éxito de su actual estado de postración -, cuando afirma que “cada país debe encarar sus propios problemas”. Pues claro, si algo fundamental distingue al capitalismo –hoy con su disfraz neoliberal más bien premoderno - es su unidad contradictoria: las diferentes economías forman parte de un todo, pero al mismo tiempo y bajo una fuerte jerarquización –marcada por una nueva división internacional del trabajo, etcétera- desarrollan una feroz competencia por los mercados. En la cúspide de la pirámide está el Grupo de los Siete países más industrializados (G-7), beneficiado por el desigual intercambio con los demás países. Por eso no será una casualidad de que éstos paguen las consecuencias cuando la parálisis toque al corazón de las metrópolis.

Cualesquiera que sean las preocupaciones en Washington, es evidente que no van a dar marcha atrás en el tratamiento de la enfermedad. Se utilizarán los mismos postulados que hoy están puestos en tela de juicio, mayores dosis de la misma medicina neoliberal, a saber, eliminar barreras al libre flujo de capital y de productos en los mercados, reformas que impulsen la movilidad laboral, supresión de subsidios indirectos a la industria y directos a la gasolina y a los productos básicos, acelerar la implantación de reformas fiscales de clara factura estadounidense y, de última hora, un as sacado de la manga de los prestidigitadores liberales que, a falta de un nombre más original, llaman “nueva arquitectura financiera global”. Sólo que ésta todavía deberá ser descifrada en la cumbre a realizarse en Colonia, Alemania, por el G-7, a mitad del año. Lo que sí será más que imposible de desentrañar es que la economía estadounidense pueda rescatar a la economía mundial. De hecho, es más factible de que el inmenso déficit comercial de más de 200 mmdd que registra ese país se incremente. Por cierto, se incuba ya una creciente “burbuja” de sus activos en la bolsa existente, con todas las implicaciones que esto significa.

Salta a la vista que no quieren aprender la lección. Es temerario calcar y profundizar reformas cuyos frutos amargos nos han obligado a tragar. Bombear al sistema desde arriba no es nuevo. En todos los países ricos el Estado ha apoyado al sistema bancario creando reservas, sea directamente o no. Lo que sí es cierto es que, en estos momentos, no hay razones para ser optimistas y que estamos en el centro de una situación que amerita un análisis más atento. No deja de ser conmovedora la defensa que levantó el viceministro de finanzas de Japón, Enkye Sakakiraba, cuando afirmó que su país no había provocado la crisis, sino que “fue el flujo de capitales en la región. Y fue más a fondo al subrayar que no estamos viviendo específicamente una crisis asiática, “sino una crisis global del capitalismo”. De manera inevitable se bordean los límites concretos de lo que el discurso dominante llama la “utopía” del mercado libre autorregulador.

Los hechos son incuestionables. El dirigismo estatista japonés en caída libre, igual que el producto interno bruto (PIB) de Tailandia, Malasia y Corea del Sur, sobrepasando el tres por ciento en promedio, mientras el gran enigma de China –de inmunidad aparente a fuertes vulnerabilidades estructurales- creció por debajo del siete por ciento y el porcentaje de los préstamos dudosos escalan ya un 35 por ciento del PIB, varias monedas en los países “emergentes” apuntaladas artificialmente, entre ellas la nuestra. Y aquí no queremos dejar de mencionar que la bomba de la privatización de la industria eléctrica, lanzada por el viejo régimen priísta, será aprovechada por alguna oposición con registro, para lograr una “transición” a la democracia, vía pactos de civilidad, en el marco de una reforma de Estado desde arriba. Sólo que falta por ver qué dicen los trabajadores. Es casi seguro el apoyo panista a esta nuevo monstruo estratégico y desnacionalizador. Obviamente que buena parte de los recursos obtenidos por dicha privatización se utilizarían como un tanque de oxígeno para cuando el aire de la deuda externa se torne irrespirable.

Para terminar sobre la cuestión del foro de Davos, diremos que algunos pretenden volver hacia políticas de los años treinta, ubicándose, sin querer, en el escenario del golpe de la crisis de 1929, insistiendo en la falta de maniobras monetarias. La idea es sencilla, se trata en lo fundamental de imponer una purga más salvaje a países ya desangrados, vía crédito y endeudamiento. Rechazan posturas tipo Hans Lufter, Presidente del Reichbank alemán, cuando sintetizó la política de restricción del crédito y deflacionista del canciller Bruening en una frase, “no hay otra solución”. Pero mirarían con cierto agrado la visión del economista Jeffrey Sachs –tan caro para muchos de nuestros ultraliberales mexicanos- donde Asia Oriental se reactivará y convertirá, en el próximo siglo, en el motor de la economía mundial. Interesante, pero en el terreno de las hipótesis es sólo eso. Así se decía de aquella hipótesis –sacada de los manuales clásicos liberales- que centraban en la devaluación de las monedas una capacidad automática de incrementar la competitividad de los productos en el mercado, y ya ven lo que pasó.

Lo dicho, en Davos ha quedado una constatación: el pensamiento dominante, que alguna vez pretendió demostrar el fin de la historia, está vacío.

* Militante de la Liga de Unidad Socialista, LUS


HILSA, LEÓN: PARO TÉCNICO NEOLIBERAL

 El Correo de Hoy

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Álvaro Vázquez Sabino

Convertida en factor importante de la política salinista-zedillista de “reforma de estado” la privatización de toda la propiedad estatal adquiere hoy dimensiones graves. Pero no es sólo eso, dicha política busca privatizar la sociedad, destruir solidaridades y, sobre todo, pretende desbaratar la conciencia de los mexicanos por la tierra y por las conquistas sociales surgidas de la revolución mexicana. Incluso, llega a subordinar abiertamente la política internacional del régimen mexicano a la de Washington.

Evidentemente que los cambios profundos en le mundo laboral se inscriben en este proceso. Estos, se perfilan como verdaderos mecanismos desreguladores de la organización del trabajo y de la conciencia obrera. Para no ir tan lejos tomemos un ejemplo en la ciudad de León.

El industrial Jorge Luis Legorreta tomó muy a pecho aquello de “tierra de oportunidades” e inmediatamente decretó un “paro técnico” patronal en la empresa de su propiedad “Hulera Industrial Leonesa, S.A. “ (HILSA). Como siempre, se argumenta la falta de materia prima, que se tienen más perdidas que ganancias, las “desorbitantes” pretensiones salariales de los obreros, etcétera. Sin embargo, con esta acción – por demás ilegal y anticonstitucional – iniciada el pasado 8 de febrero, se pretende eliminar al sindicato independiente que lo constituyen 120 trabajadores desde hace cerca de 30 años.

Desde luego que esta situación es el efecto negativo de la amalgama de la reestructuración capitalista universal con la desestructuración de las defensas organizativas políticas y sindicales de los trabajadores. De seguro, no faltarán aquellos que les recomienden “sabiamente” bajarle a sus peticiones, comprensión, casi docilidad; mientras que se guardará silencio entre la prepotencia y negativa del patrón a dialogar. Por supuesto que será interesante estar atentos a las decisiones de las autoridades laborales, las cuales ya han citado al señor Legorreta a la Junta de Conciliación y Arbitraje.

Tradicionalmente, el régimen político mexicano ha suplantado a las funciones políticas de la sociedad, tratándola siempre como menor de edad. Ese poder político unipartidista y antidemocrático – aunque hoy legitimado por esa oposición enamorada de la transición pactada desde arriba - es el mismo que aprobó el megafraude del FOBAPROA, que se niega a reconocer su firma en los Acuerdos de San Andrés y que hoy desde lo alto de su soberbia tiene en la mira a la industria eléctrica nacional, sin tomar en cuenta la opinión de los trabajadores implicados. Sí esta es la actitud en la mismísima cúspide del poder presidencial, qué esperar de los patrones como el dueño de HILSA, que pertenece al grupo Neolite.

Pero, para mala fortuna de nuestros neoliberales, la sociedad mexicana ha madurado sustancialmente y participa cada vez con mayor conciencia en la solución de los problemas que sólo ella puede resolver. Prueba de ello son los trabajadores de la Universidad Iberoamericana, del Sindicato Mexicano de Electricistas, los maestros de la Sección 9, los deudores del Barzón, los indígenas chiapanecos, los obreros de HILSA con su sindicato Ricardo Flores Magón, etcétera. Este último se ha destacado por toda una historia de lucha en la defensa de sus prestaciones y fuente de trabajo. El problema es que parece ser una mala costumbre el que cada fin de año algunos patrones se niegan a pagar aguinaldos, vacaciones, incluso salarios ya devengados. A la fecha son ya cinco semanas las que se les quiere escamotear, aparte del incremento salarial del 18 por ciento que se acordó en la revisión total del Contrato Ley de la Industria de la Transformación del Hule, entre otras, a partir del 12 de febrero de 1999.

Se avizora, pues, una disposición a emplear inevitablemente el derecho constitucional de huelga en caso de que la empresa mantenga su postura. Seguramente la lucha será muy difícil y larga. Pero es el único camino que les están dejando. Por ello, es urgente que otros sectores de la población trabajadora les brinden su plena solidaridad para lograr lo más pronto posible la reapertura de la fuente de trabajo y el pago inmediato de las cinco semanas que les adeudan, además de un día de aguinaldo que ganaron.

El año apenas comienza y ya empieza a dar señales de lo que vendrá. Por ejemplo, la respuesta de los trabajadores electricistas ante el anuncio de la privatización de la industria eléctrica es por demás impresionante. Su reunión el pasado 11 de febrero contó con la asistencia de más de diez mil trabajadores.

Serán verdaderos malabarismos los que deberán realizar estos tecnócratas para mantener el equilibrio social. La agenda la han sobrecargado: deuda, tasas de interés, desinversión, desempleo, subempleo, inflación, caída de los precios del petróleo, especulación, recortes presupuestales, violaciones a los contratos ley, caída del producto interno bruto, caída salarial de más del 70 por ciento en diez años, y así sigue. La nueva forma de dominación social y política encarnada en el neoliberalismo ha sembrado nubarrones, y quizás estamos ya en los inicios de la cosecha.

Por lo pronto, los trabajadores de HILSA en León cuentan con el apoyo en todo Guanajuato de más de cien organizaciones sociales, laborales, ciudadanas, estudiantiles, de mujeres y de jóvenes, de artistas, políticas y de las brigadas que conformamos la Coordinadora Estatal para la Consulta del 21 de marzo por los Derechos y Cultura Indígena, apoyo que les refrendamos el domingo pasado en nuestra reunión estatal en León. Un sindicato independiente leones, ejemplo estatal de lucha y de verdadero compromiso con los trabajadores saldrá vencedor con el apoyo de todos.


 

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