Una partida emboscada en el monte de Venus, cubierto por espeso follaje, fue vigorosamente atacada por gruesa columna sostenida por dos baterías. Ha logrado penetrar la cabeza de la columna y después el resto de ella, estableciendo refriega cuerpo a cuerpo con impetuosos movimientos de avance y retroceso y con descargas que ocasionaron tremendas pérdidas de fuerzas en uno y otro bandos, hasta quedar extenuados. La columna, totalmente doblegada, tuvo que retirarse débil y abatida. Se esperan más ataques nocturnos.
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EL CORRESPONSAL
Una repentina invasión roja, no prevista en el período de hostilidades, impidió nuevas entradas del enemigo, quién intentó embates por retaguardia, pero encontró tenaz resistencia y al fin fue rechazada con gases asfixiantes.
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