VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA COMPARECENCIA DEL LIC.
FRANCISCO LABASTIDA OCHOA, ANTE EL MOVIMIENTO TERRITORIAL DEL PRI, EFECTUADA
EL DÍA DE HOY, EN EL SALON DE USOS MÚLTIPLES DEL CEN DEL
PRI.
México, D. F., a 29 de junio de 1999.
-CARLOS SOBRINO SIERRA: Muy buenas tardes, integrantes del Movimiento
Territorial, nuevamente estamos reunidos el día de hoy, para continuar
con las reuniones de trabajo, con los cuatro aspirantes a la candidatura
a la Presidencia de la República por nuestro partido; el día
de hoy le toca a Francisco Labastida, Francisco, bienvenido a tu casa del
Movimiento Territorial, están aquí contigo los Coordinadores
Estatales de cada uno de los estados de la República donde existe
nuestra estructura, son 31 estados e la República donde tenemos
esta cobertura.
Están con nosotros, de igual forma, los diputados federales,
son veinte diputados federales que tenemos en el Congreso; se encuentra
con nosotros nuestro Senador de la República, Marco, que me acordé
siempre me reclama Marco, que me dice que sólo presento a los diputados
federales y un grupo de consejeros políticos que por su tarea dentro
del partido han sido distinguidos por un espacio que representa al Movimiento
Territorial en el Consejo Político.
Estamos aquí contigo, la estructura nacional del Movimiento Territorial
y el día de hoy pretendemos escucharte, debatir contigo sobre temas
de nuestro interés y de igual forma, con los otros precandidatos,
conocer de tu proyecto político y de tu propuesta para los mexicanos.
El Movimiento Territorial tiene un esfuerzo especial que desarrolla
a través de un comportamiento apegado a las normas que el partido
ha seleccionado a través de su Consejo Político para esta
tarea y estas normas y este procedimiento fueron consensados con nuestros
distintos coordinadores estatales, en donde después de ejercicios
de reflexión se estableció la agenda que te dimos a conocer
con anterioridad, Francisco.
En ella se encuentran los asuntos que, a interés nuestro, deben
los cuatro aspirantes a la candidatura, tocar y abordar, con el único
objeto de seguir enriqueciendo lo que cada uno de ustedes hace a favor
del partido en la medida en que convence, en la medida en que dialoga y
en la medida en que toca los asuntos de interés nacional; somos
una estructura nacional que ha tomado esta tarea y esta gran oportunidad
histórica que nos da el partido, de ser los militantes simpatizantes
y ciudadanos, los que en noviembre decidamos con nuestro voto, quién
deberá representar los intereses del partido en la contienda del
próximo año.
Hemos dicho y lo hemos manifestado abiertamente, que en este seno, todos
ustedes encontrarán a una organización amiga, que está
dispuesta a brindarles su espacio nacional, en las calles, en las colonias
populares, en los ejidos, en las comunidades urbanas, en donde tengamos
un comité social de base, tendrán, ustedes cuatro, tú
Francisco, la oportunidad de expresar su oferta política y de convencer
al ciudadano.
Pretendemos mantenernos en la medida de que en la simpatía política
por alguno de ustedes nos lo permita y procuraremos siempre tener el control
de nuestra organización para que esta no de muestras de iniquidad
y de parcialidad a favor de alguno de los precandidatos.
Lo hemos dicho con el anterior aspirante y lo haremos con los otros
dos que vendrán después de ti, el Movimiento Territorial
es un espacio abierto, al diálogo, a la discusión y a las
propuestas. El Movimiento Territorial es una organización de priístas,
para priístas y para escuchar a los priístas.
El Movimiento Territorial te recibe con un gran y fraternal abrazo y
te reconoce el esfuerzo que vienes desarrollando en búsqueda de
la opinión favorable del priísmo y del ciudadano nacional.
Sabemos bien, que igual que tus otros compañeros, llenan el curriculum
de cualquier partido político quisiera para uno de sus candidatos;
sabemos bien que el tuyo, que es el que hoy nos toca platicar, está
lleno de espacios de atención hacia los ciudadanos, tanto de Sinaloa,
como a nivel nacional en los distintos encargos que has tenido.
Tomamos la decisión de un procedimiento que nos permitiera, a
esta clase política que trabaja dentro del Movimiento Territorial,
escucharles, con el mismo, método y con las mismas reglas; media
hora de exposición general, de parte tuya, francisco, cinco preguntas
que fueron seleccionadas por tu persona, producto de tu interés,
como así ocurrirá con los otros dos precandidatos, por la
selección de tus preguntas, nos parece que va a ser una rica información
que vamos a recibir de ti.
Cinco compañeros tendrán la oportunidad de preguntarte,
fueron sorteados sus espacios, de tal forma que nos representen realmente
a más de los cien dirigentes que hoy te acompañamos en esta
mesa, y que el único interés insisto es, que se siga enriqueciendo
el partido con hombres como tú y de tus compañeros que anhelan
la misma posición por la que tú luchas.
Esperamos una extraordinaria contigo y es tuyo el micrófono para
darnos tu mensaje, muchas gracias por tu visita a la casa del Movimiento
Territorial, Francisco.
-LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: Saludo al Diputado Carlos Sobrino Sierra,
Coordinador Ejecutivo Nacional del Movimiento Territorial y le agradezco
también la presentación que generosamente acaba de realizar
ante ustedes.
Quiero saludar a las compañeras y a los compañeros del
Movimiento Territorial del partido, del Partido Revolucionario Institucional,
partido en el cual milito con orgullo desde hace 35 años.
Me da mucho gusto reunirme con los cuadros dirigentes del Movimiento
Territorial, con mi amigo Carlos Sobrino y les aprecio a todos ustedes
su invitación y su decisión para dialogar en este ejercicio
que es ejemplar de fortalecimiento a la democracia que está haciendo
el Partido Revolucionario Institucional.
Yo creo, opino y afirmo, que hoy no sólo ha llegado el momento
de competir, sino el momento de competir sin dividirnos, sin causar una
fractura y una división dentro del Partido Revolucionario institucional;
estoy orgulloso de la fortaleza del partido, de su capacidad para renovarse
y quiero contribuir a las dos cosas: al fortalecimiento del partido y a
la capacidad para innovar, para evolucionar, para desarrollar.
Creo en la fuerza del partido porque creo en la energía de sus
militantes.
Quiero expresar que, con profunda convicción participo en esta
contienda, junto con ustedes, para ser parte del cambio que el partido
está desarrollando, para transformar los procesos democráticos
y fortalecer de fondo, haciendo el cambio más importante que en
toda la historia del partido se ha realizado.
Soy de los que piensan, creo que junto con ustedes, que los cambios
de fondo en el país, sólo son viables cuando participa la
ciudadanía y que por ello el partido cuenta, afortunadamente, con
el Movimiento Territorial.
El Movimiento Territorial es uno de los resultados más valiosos
del profundo proceso de reforma que el partido inició hace ya cerca
de seis años. Es una instancia para mantener a la vanguardia de
nuestro partido, para mantenerlo cercano a las necesidades de la gente,
para encabezar las demandas de la gente y también para brindarles
soluciones a las demandas que la población plantea.
Por eso el Movimiento Territorial es parte esencial de la fortaleza
de nuestro partido.
Las tareas que emprende el Movimiento Territorial, serían impensables
sin la fortaleza y la dirigencia de la dirigencia nacional, empezando por
Carlos Sobrino, pero tampoco serían viables, sino contaran con la
participación de los diputados, los consejeros locales y los legisladores
que han surgido de sus filas, incluyendo a Marco Antonio Bernal Gutiérrez,
por supuesto.
No hay duda alguna que, dentro de los cambios que se han dado en el
país y en el partido, uno de ellos muy afortunado, es la participación
social y ciudadana, como un nuevo signo de los tiempos. Con el MT, el partido
fortalece a los comités seccionales y constituye los comités
de base en las comunidades, las colonias y los barrios, con esta cercanía
y con estos comités, tiene la posibilidad de llegar a donde están
los problemas y donde el ciudadano está exigiendo soluciones.
Por ello, en síntesis, yo les diría que vengo asumir,
que asumo el compromiso de hacer mías las causas del Movimiento
Territorial, con el cual me identifico, porque como ciudadano y militante
del partido y también como es gobernador, tengo forma, tengo claro
que la mejor forma de hacer política, yo diría que la única
válida, es sirviéndole a la gente, representando sus intereses
y estando cerca de ella.
Tengo como propósito no sólo plantear a ustedes lo que
proyecto como plataforma política básica, sino expresarle
los objetivos fundamentales de lo que haría como candidato del Partido
y como Presidente de la República si logro triunfar en las dos contiendas.
Tengo como propósito que se pueda romper, y hacerlo juntos, el
cerco de la miseria, la marginación y el atraso, porque creo --y
creo que compartimos el convencimiento-- que en el país ni en ningún
país del mundo hay destinos fatales. No hay destinos fatales ni
de éxito ni de fracaso.
Sin llegar a creer que por desear algo o un cambio, éste ese
factible, sí creo que es factible que un país cuando se une
su gente logra hacer cambios profundos en la sociedad y en la realidad,
en la cual está viviendo.
Planteo cuatro campos donde propongo que hagamos un gran esfuerzo para
impulsarlos.
En primer lugar, un decidido fomento a la educación y en particular
a la calidad educativa.
En segundo término, un gran programa de empleo.
En tercer lugar, un programa de combate a la delincuencia, al crimen
y al narcotráfico, consolidando lo que se ha dado en esta materia
e iniciando nuevas medidas durante los siguientes años.
Y, en último término, un decidido apoyo al campo.
¿Por qué planteo estos cuatro grandes temas?
Primero, considero que la educación es de la mayor prioridad
para el país, porque en los años pasados nuestro país
ha hecho avances importantes en atender la demanda cuantitativa en el sistema
educativo, pero se nos quedó rezagada la calidad de la educación
y hoy, en mi opinión, si no impulsamos la calidad educativa ésta
va a dejar de ser la palanca que impulse el crecimiento económico,
la transformación nacional y le dé oportunidades de justicia
y desarrollo a toda la población del país.
Si no hacemos este proceso de transformación educativa sólo
los hijos de las familias de las clases ricas y clases medias altas, van
a tener acceso a una calidad de educación que permita su desarrollo,
su transformación y los lleve a mejores niveles de vida.
Pienso, con claridad, que la educación es primero y que primero
es la educación, y que a esta materia debemos darle un gran impulso
en los siguientes años.
Entendiendo que las transformaciones de fondo en un país a veces
no se pueden cumplir en seis años, pero tenemos que saber que el
país tiene que tener la madurez para pensar en sus metas y objetivos
de largo plazo y plantearse con realismo las transformaciones que en el
corto espacio de seis años puede realizar.
Y como creo, y estoy firmemente convencido, que estos procesos de transformación
sólo tienen sustento y durabilidad cuando nacen de la sociedad,
la sociedad los impulsa y los hace suyos, lo planteo con toda apertura
ante el MT para que sea uno de los puntos de debate y propongo que sea
una de las palancas más fuertes para impulsar el desarrollo del
país.
Mi posición es muy clara: si el desarrollo de los países
y de las naciones en los anteriores siglos se logró por la riqueza
de los recursos naturales de las naciones, después se fue agregando
la división del trabajo y el capital, ya no en el futuro, hoy, en
el presente, es fundamentalmente el conocimiento, las habilidades, la inteligencia,
los que marcan el desarrollo de las personas y de los países.
Y México no se puede ni debe quedar rezagado respecto ya no a
los cambios del futuro, sino a los cambios que se están dando en
el mundo de hoy, en el cual con profundidad y también con sentido
de urgencia tenemos que impulsar una transformación de fondo de
la calidad educativa.
Planteo, en segundo término, un fuerte impulso al programa del
empleo, porque estoy convencido que si no hay empleo no vamos a lograr
elevar el nivel de vida de la población.
Si no logramos que el empleo crezca rápidamente, del orden de
un millón de nuevos empleos por año, no elevaremos de fondo
el nivel de vida de la población, su capacidad adquisitiva ni lograremos
un desarrollo más equilibrado y justo en todo el país.
En la medida en que logremos el impulso y la transformación del
país con estas cuatro prioridades, en mi opinión, haremos
viable impulsar otras demandas y otras prioridades también urgentes
y necesarias para la sociedad mexicana.
Creo que además de esto, y me permito planteárselo al
MT, hay que trabajar para cerrar la brecha que existe en el crecimiento
de las diferentes regiones del país.
La población de la frontera norte está creciendo a una
velocidad inusitada. Se está acelerando el crecimiento de toda la
frontera norte con la apertura del Tratado de Libre Comercio. No sólo
está creciendo su economía, sino también su capacidad
de generación de empleo y la fuerza que como imán tiene para
atraer población de otras regiones, y se nos está quedando
rezagado el crecimiento económico, la generación de empleo
y la atención de las demandas sociales en el sur del país.
Este fenómeno de migración urbana interna está
cambiando el mapa demográfico de México, está modificando
su peso y está llevando rápidamente peso de la población
del sur y del centro del país hacia el norte.
De otra parte, tenemos --como ustedes lo saben muy bien-- los dos extremos
demográficos: de una parte tres grandes urbes, la ciudad de México,
las grandes metrópolis de Monterrey y Guadalajara, y de la otra
en donde se concentran cerca de 28 millones de habitantes; y de la otra
una gran dispersión en cerca de 150 mil pequeños pueblos
de menos de 100 habitantes cada uno, de hecho con un promedio de 30 habitantes
en cada uno de estos pequeños caseríos, en donde viven menos
de 5 millones de habitantes y que, en suma, toda la dispersión demográfica
indica que tenemos cerca de 11 millones de habitantes dispersos en todo
el país, a los cuales cuesta una gran cantidad de esfuerzo y trabajo
llevar los satisfactores básicos para ellos.
La migración se está asentando, no se está cerrando.
Se mantiene la migración del campo a la ciudad y de las dos hacia
otros países, particularmente Estados Unidos y Canadá.
Y ello nos lleva a la consideración de que no podemos tener un
México dividido entre opulencia y miseria, entre abundancia y marginación
y entre modernidad y atraso, y que un México partido entre un norte
pujante y un sur marginado, entre ciudades con servicios y áreas
rurales desatendidas es, para los mexicanos que pensamos en un proyecto
de nación integrada, viable y unido, una vía inaceptable,
porque tarde o temprano se nos va a presentar una fractura.
Valora, sin lugar a dudas, la riqueza pluricultural y pluriétnica
de las regiones, porque valor que la diversidad nos enriquece, pero me
niego a aceptar que esa diversidad signifique eternamente desigualdad entre
las regiones; me niego a aceptar que haya dos Méxicos, uno que se
transforma y se moderniza y otro que permanece sin cambiar y sin evolucionar
a la misma velocidad que el otro.
No podemos tener Méxicos con diversidad velocidades, mucho menos
si esto significa retraso de algunas regiones.
Por ello, les quiero plantear a los miembros del MT, como tarea y política
de gobierno, cerrar la brecha del crecimiento entre la ciudad y el campo
y entre el norte y el sur; tener una política de crecimiento regional,
de desarrollo regional deliberada, para cerrar las brechas que existen
en el crecimiento de las regiones del país.
El primer paso para hacerlo, es fortalecer la solidaridad federal, para
apoyar a las regiones con menor desarrollo, sin frenar obviamente, a las
que están avanzando y que constituyen en parte la locomotora del
crecimiento del país.
El progreso de un país, al final de cuentas, es la suma de los
progresos de cada una de las regiones y de cada uno de los grupos que lo
integramos, depende por supuesto de la capacidad y del talento de los habitantes,
pero sin lugar, en la medida en que impulsemos y propiciemos el desarrollo
de las regiones, con menor desarrollo relativo, esto será más
viable, más factible y se podrá alcanzar al menor tiempo.
Creo que el segundo paso es fortalecer a los estados, ampliar su capacidad
económica, su capacidad de decisión, su libertad tributaria,
sus funciones y las responsabilidades; un país tan diverso como
el nuestro, no puede avanzar con la misma receta ni las mismas soluciones
para circunstancias y problemáticas tan diferentes como las que
vive México y también con tan diferente potencialidad como
el país resista.
Brindarles a los gobernadores y a los presidentes municipales más
instrumentos y más capacidad de acción, va a facilitar, sin
lugar a dudas, la solución más rápida y más
eficiente de los problemas que viven hoy los estados y las micro regiones
del país.
Lo que propongo entonces, es consolidar el pacto federal y poder avanzar
dando pasos adicionales a ello, no sólo no detenerlo, sino consolidarlo
y dar pasos adicionales para que los gobiernos de los estados y lo dice
un exgobernador, que en este momento están prácticamente
sin recursos para atender las demandas de la población, fortalezcamos
su capacidad y libertad tributaria y apoyemos con transferencia de recursos
su capacidad de acción, bajo la inteligencia de que, en la medida
en que se fortalezcan las partes de la nación, se fortalece el todo.
En la medida en que fortalezcamos a cada uno de los estados del país,
fortalecemos a toda nuestra República.
Necesitamos en tercer lugar, una política de crecimiento y de
fomento, que impulse a las regiones más atrasadas. ¿Qué
propongo hacer para lograrlo? Desde luego, construcción de obras
de infraestructura que impulsan su desarrollo, más carreteras, puertos
en donde sea necesario aeropuertos, obviamente y desde luego la atención
y la corrección de los niveles en la construcción de la infraestructura.
Invertir más en educación y en calidad de educación,
fortalecer los centros tecnológicos, impulsar el uso de nuevas tecnologías,
pero agrego, de manera muy clara, crear esquemas de impulso a la inversión
privada, a la empresa privada, en las regiones de menor desarrollo, con
sistemas de apoyo y de fomento fundamentalmente fiscal y en algunos precios,
para impulsar y motivar el crecimiento económico y la generación
de empleo en estas regiones.
En ellas, tenemos que darle atención específica al empleo
rezagado, porque si no, insisto, no vamos a corregirlos problemas de pobreza,
ni vamos a corregir los problemas de desarrollo regional, al final de cuentas,
esta política tiene un objetivo elemental: debe de traducirse en
mejoría del nivel de vida de la gente, que la gente no sólo
tenga mejor educación, sino que sus ingresos le alcancen para cosas
tan elementales como para comer mejor, vestir mejor y tener una casa con
buenos materiales, sin hacinamiento, con lugares en los que poder vivir
con dignidad, eso es en simple resumen, lo que planteo.
Y para ello, obviamente hay que atender la problemática del desarrollo
regional del país, para evitar perpetuar la pobreza de una generación
a otra, perpetuando los problemas de la iniquidad en el desarrollo regional
que hoy tenemos en el país.
Compañeras y compañeros del Movimiento Territorial:
Siempre he privilegiado la política y el diálogo para
discutir los asuntos de interés nacional y para encontrar soluciones
conjuntas. La política, pienso, que queremos todos, es el ámbito
para la discusión democrática para la convivencia pacífica,
también para encontrar conjuntamente, la solución a los problemas
vía la participación ciudadana.
Aspiro a realizar y lo he practicado toda mi vida, un ejercicio de la
política ajeno a todo autoritarismo, no creo en los liderezgos iluminados,
y aspiro también a ejercer una política lejana a cualquier
pretensión del monopolio del poder.
Tengo 37 años de servicio público, perdón por comentarlo,
pero no soy improvisado en la administración pública, ni
en la política. Mi camino no es el de la crítica por conveniencia,
sino fundamentalmente la búsqueda de la propuesta constructiva.
Quiero ser candidato del Partido Revolucionario Institucional para contender
por la Presidencia de la República y desde ahí servirle a
la gente, servirle al país y buscar, junto con ustedes, construir
un México mejor, que nos identifique por un futuro que nos convenza
y que estemos convencidos de que nos va a presentar mejores oportunidades
para todos los mexicanos.
Aspiro a la Presidencia de la República para disminuir las diferencias
entre el campo y la ciudad, y desde luego entre el crecimiento entre el
sur y el norte del país.
Deseo ser Presidente de la República para fortalecer la solidaridad
federal, para construir un México unido, mas que por sus similitudes
y no dividido por sus diferencias; quiero reunir en torno a mi candidatura,
las esperanzas y las convicciones del priísmo y de la ciudadanía,
para que juntos hagamos un proyecto de país, que nos satisfaga y
que nos una a todos.
Les pido a los integrantes del Movimiento Territorial su apoyo para
llegar a registrar mi candidatura, con su decisión y su solidaridad
y contender para la Presidencia de la República, solicitando el
voto de todos los mexicanos para representarlos dignamente en la contienda
constitucional, para llevar al triunfo al partido, no sólo a la
Presidencia de la República, sino a la mayoría del Congreso,
para tener desde ahí, el poder que da la Presidencia, y el poder
que da el Congreso, para impulsar las transformaciones que México
demanda en favor de la gente, de un futuro más justo, mas satisfactorio
para todos, en donde volvamos a recuperar la esperanza de que México,
es una gran nación, tiene también un gran futuro, muchas
gracias.

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