Versión Estenográfica del Diálogo con el Sector Agrario del licenciado Francisco Labastida Ochoa, Precandidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República, celebrado en la sede de la Casa del Agrarista, en esta ciudad. 

México, D.F., 29 de junio de 1999. 

- SENADOR HELADIO RAMÍREZ LOPEZ, Coordinador Nacional del Sector Agrario del PRI y Secretario General de la Confederación Nacional Campesina: Compañeras y compañeros dirigentes; señor licenciado Francisco Labastida Ochoa: 

La Casa del Agrarista es símbolo de las luchas campesinas que dieron base y fundamento a lo que hoy es esta gran nación mexicana. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA, Precandidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República: Compañero y amigo Heladio Ramírez López, Secretario General de la Confederación Nacional Campesina; Compañeros y amigos José Luis González Aguilera, Secretario General de la UGOCEM; Guadalupe Martínez Cruz, Secretario del Consejo Nacional de Sociedades y Unidades de Campesinos y Colonos; Humberto Serrano Pérez, Secretario General de la Confederación Agrarista Mexicana; Aquiles Córdoba Morón, Secretario General del Movimiento Antorcha Campesina; Juan Cristóbal Céspedes, Secretario General de la Central Campesina Independiente; Amigas y amigos dirigentes, Compañeras y compañeros campesinos: 

Hoy regreso con emoción a la que es mi casa: regreso con gusto, con emoción al sector en donde me identifico por sus ideales, por sus luchas y por sus anhelos. 

Regreso para comparecer e informar a ustedes cómo veo la problemática del campo, sus soluciones y competir con tres dignos contendientes por la Presidencia de la República en la candidatura que entre los cuatro disputamos. 

Lo hago en un contexto de franca renovación de la democracia en el Partido Revolucionario Institucional, al cual orgullosamente pertenezco desde hace 35 años; lo hago convencido de que al lado de la democracia y del voto está el poder para quien lo ejerce, está el poder para los campesinos. Por eso, con gusto y con emoción participo en este proceso que le da poder a las bases campesinas de México. 

Quiero saludar fraternalmente a los dirigentes, a los ex-secretarios generales de la Liga que hoy aquí nos acompaña; saludar -desde luego- fraternalmente a Heladio Ramírez por su vocación de servicio, por su emoción social, por la honestidad que pone en el desempeño de las obligaciones de representar a los campesinos de México. 

He planteado cuatro prioridades fundamentales para trabajar en los siguientes años: un impulso muy fuerte a la calidad de la educación, porque primero es la educación y la educación es primero; un programa de promoción e impulso a la generación de empleos en todo el país. En tercer lugar, un fuerte combate a la delincuencia, al crimen y al narcotráfico. Y en cuarto lugar, el apoyo al campo. 

Quiero explicarles por qué estas cuatro prioridades. 

Las tres primeras porque abarcan a todo el país: son para el campo y la ciudad, porque en ellas obviamente está incluido el campo. El único sector que está incluido específicamente como tal, la única región es el campo, porque quiero refrendar con ello el compromiso de fondo indestructible que tengo con las campesinas y los campesinos de México. 

El impulso a la educación debe enfatizar el cambio cualitativo en el sistema educativo mexicano: más recursos a la educación y más calidad. Más recursos y más calidad porque la educación debe ser la llave del progreso, de la transformación y del impulso del país. Pero también debe volver a convertirse en la palanca de la justicia social, del progreso personal, de la capilaridad social y de la justicia en todos los rincones del país. 

Por eso, en el campo particular énfasis a la educación y a la calidad de la educación, para impulsar la transformación de todo el campo de México. 

El empleo, al cual me voy a referir posteriormente, lo considero vital, fundamental por varias razones: primero, porque es la forma esencial y fundamental para que la justicia llegue a todos los mexicanos; porque con el gasto social, con las obras de agua potable, con los caminos, con la energía eléctrica, con la salud, con la educación corregimos en parte los problemas de pobreza que en el país existen. 

Pero de fondo, el desarrollo tenemos que buscarlo por el aumento en la producción y por el aumento en el empleo. Y por eso quiero plantearles un programa de impulso a la generación de empleo, vía la industrialización, la comercialización, la distribución vía otras actividades que diversifiquen la actividad económica en el campo; que entiendan que el desarrollo rural es agricultura y ganadería, pero son muchas cosas más para impulsar el nivel de vida en todo el campo mexicano. 

Por último, en tercer lugar, un programa de seguridad porque es cierto que no está concentrada en el campo la inseguridad pública, pero también es cierto que ahí nos lastima, nos hiere, nos duele y lo tenemos que combatir a fondo con decisión, con energía, dentro de la ley; con toda la decisión y la energía que necesitan y demandan las familias para vivir tranquilos, para salir durante el día o la noche, sin el riesgo de ser asaltado, robado o incluso asesinado. 

¿Por qué incluí al campo como una prioridad especial, como el único sector? Creo que por razones que todos compartimos; porque la pobreza extrema si en algún lugar del país está concentrada es en el campo, porque no podemos hablar de los problemas de pobreza como un problema teórico, éstos tienen región y lugar en donde se concentran, tienen municipios y estados en donde están localizados y éstos son fundamentalmente campesinos y rurales las zonas en donde está concentrada la pobreza, en donde se siguen muriendo los niños por falta de servicios médicos, en donde tenemos los más bajos índices de atención en servicios básicos, como es el agua potable, y en donde no podemos darle educación completa, primaria completa a muchas comunidades por las limitantes que hasta el momento hemos tenido. 

Por eso, de fondo, para acabar la pobreza hay que darle apoyo al campo; pero también hay que dárselo, porque también hay que reconocerlo, en el campo también han surgido brotes de violencia que están ligados a la marginación y a la pobreza. Y si nuestro país quiere tener viabilidad de largo plazo como nación unida, estable y sin problemas tiene que atacar de fondo las causas que están originando los problemas sociales que son la marginación y la pobreza. 

Como dice el Himno Agrarista: no queremos más lucha entre hermanos. 

No solucionemos por la vía de la violencia los conflictos, hagámoslo atacando las causas que los originaron, y esas están de la mano, de la marginación y de la pobreza. 

Nuestro enemigo, el enemigo de los mexicanos, el enemigo de la seguridad, el enemigo de la estabilidad está ahí, en la pobreza, en la miseria y en la marginación. A ese es al enemigo al cual tenemos que atacar con toda la fuerza de los mexicanas y de las mexicanos y del Gobierno de la República. 

También por otra razón le he dado, le doy una gran prioridad al campo, igual que ustedes, porque no soy de los que ven con pesimismo el futuro, ni quieren darse por vencidos, porque creo del lado del pesimismo, del lado de ver imposible la solución para el futuro está que nos quedemos cruzados de brazos, y no les quiero proponer ni lo aceptarían ustedes un futuro de marginación, de hambre o de pobreza. 

Les quiero proponer que luchemos en contra de ésta, que todos sabemos que existe, pero que trabajemos unidos sabiendo que se puede vencer, y que debemos hacer un firme compromiso para luchar contra ella. 

Por eso, porque creo que el campo tiene solución, quiero proponerles a ustedes que luchemos juntos por el campo y, sobre todo por quienes viven en él, por las mujeres, los jóvenes y los hombres que hay ahí. 

Se funden en mi propuesta, se funden en mi propuesta razones de la razón, razones de pensamiento y razones del corazón. Razones de la razón, porque no identifico que el progreso de México sea viable ni el futuro de desarrollo y de justicia en nuestro país si no le entramos de fondo a los problemas del campo y los atacamos de raíz. Y razones del corazón, porque en la sensibilidad y en la emoción de cualquier hombre o mujer que tenga la capacidad de emocionarse e indignarse con la pobreza del campo de México. 

¡Duro! ¡Duro! ¡Duro! ¡Duro! ¡Duro! ¡Duro! ¡Duro! ¡Duro! ¡Duro! ¡Duro! 

Avala mi compromiso la actitud, decisión y hechos que como funcionario público he tomado a lo largo de mi vida. Como Gobernador de Sinaloa, y aquí están mis paisanos que no me dejaran mentir, impulsé con una -perdónenme que se los diga- con una contienda que me parece fue ejemplar la democratización en la Liga de Comunidades Agrarias. Todos los Comisariados Ejidales fueron elegidos mediante voto secreto y directo, fortaleciendo la democracia desde la base de la organización campesina. 

Los dirigentes municipales fueron elegidos por igual camino, y contendieron con la fortaleza que el proceso democrático les dio en una contienda abierta para elegir a los candidatos del PRI a las presidencias municipales, y ocuparon de las 18 presidencias municipales 11 de ellas por el proceso democrático que fortaleció a nuestros líderes. Hecho nunca presentado, nunca observado en el estado de Sinaloa. 

Lo avalan también mi paso por la Secretaría de Agricultura, en donde defendí la necesidad de apoyar al campo, a sus mujeres y a sus hombres con apoyos y subsidios directos vía un nuevo programa de la Alianza para el Campo, porque los recursos presupuestales deben de manejarse con reglas claras, no incurrir en déficit que no se puedan manejar en el país, pero tienen una justificación, la justificación social de atender a los sectores marginados y atender a los sectores estratégicos, y en el campo se dan las dos características, porque es estratégico que produzcamos más alimentos en el país y dependamos menos de la importación de alimentos que hacemos del extranjero, y porque es prioritario atender a la región en donde está concentrada la mayor parte de la pobreza y de la miseria de México. 

Me tocó impulsar corresponsablemente con mis compañeros la ampliación de las obras de riego. Ampliamos la frontera agrícola, el área sembrada con riego en cerca de 80 mil hectáreas. Impulsamos la construcción de la presa más grande que existe en el estado de Sinaloa, que es la Huites, la Luis Donaldo Colosio, y defendimos, a veces con problemas que tuvimos, precios justos para los productos agropecuarios. 

Quiero compartir con ustedes una apreciación de algunos avances que se tuvieron al lado de los grandes rezagos, sólo para tratar de comentar que el campo sí tiene caminos de solución. 

Durante estos años, durante estos cinco años ha crecido al doble la producción de alimentos en México que el crecimiento demográfico. Durante estos cinco años ha crecido casi al doble las exportaciones de productos agropecuarios que las importaciones y alimentos. Y hoy el país produce ya el 98 por ciento de los alimentos, del valor de los alimentos que se consumen en el país. 

En estos años se inició, apenas se inició un proceso de capitalización fuerte, a fondo que abarcó a cerca de cuatro millones de campesinos en todo el país, vía el apoyo de la Alianza para el Campo. 

Como es obvio, no quiero decir que esto es la solución, pero es un avance sobre el cual tenemos que profundizar y avanzar, consolidar en los siguientes años. 

Mis compromisos son muy claros: 

Les propongo impulsar la capitalización del campo mexicano para elevar la productividad, obtener más producción, más ingresos y mejor nivel de vida, con apoyo del Gobierno Federal. 

Les propongo impulsar la generación de empleos en el campo mexicano, impulsando la diversificación de las actividades agrícolas y ganaderas y la industrialización de los productos que ahí se elaboran para beneficio de las familias mexicanas. 

Les propongo que con esta política logremos que coman mejor los mexicanos, las mujeres y los hombres del campo, pero también las mujeres y los hombres de la ciudad. 

Les propongo -en síntesis- que hagamos cambios para que la gente viva mejor, que las campesinas y los campesinos vivan mejor. Así de sencillo es mi propuesta. 

Como hay que poner atrás de los compromisos las decisiones, les ofrezco respaldar lo que convengamos con las dirigencias campesinas, que son auténticos y legítimos representantes de ustedes, para designarles más recursos presupuestales todos los años, de forma creciente a la atención del campo, al impulso de la protección de la producción rural y agropecuaria, a la industrialización de sus productos y a la atención de sus demandas sociales: de educación, de salud, de caminos y de todo aquello que se relaciona con lo que las mujeres y hombres del campo en el corazón lo están demandando. 

Para eso les propongo trabajar juntos, trabajar analizando y discutiendo las cosas, trabajar para hacer planes nacionales y planes regionales; planes que nos recobren la esperanza porque se van a ejecutar, planes que nos recobren la seguridad de que el campo mexicano tiene salida y que tiene salida si trabajamos juntos. 

Para eso, en síntesis, les propongo una alianza, que ustedes y yo sellemos una alianza, un pacto: el pacto de llegar juntos a la Presidencia de México; el pacto de que luchen ustedes porque el Presidente de México los represente y los sienta, que lleve en el corazón sus necesidades, sus demandas y sus angustias y tengan así, desde la Presidencia de la República, un aliado firme, comprometido con las campesinas y los campesinos de México. 

Con ustedes está mi voluntad y está mi compromiso. Ustedes son los que tienen la fuerza. Unamos la voluntad y la fuerza para hacer el cambio en el campo mexicano. 

- LIC. HELADIO RAMIREZ LOPEZ: Compañeros quiero agradecer la exposición que esta mañana nos ha ofrecido el señor licenciado Francisco Labastida Ochoa. 

El formato de la siguiente etapa de preguntas y respuestas, la diseñamos de esta manera para que haya más cercanía y frescura con las preguntas. Vamos a dividirla en tres bloques, de tal manera que voy a empezar a otorgar la palabra a quienes van a hacer las preguntas a nombre de las dirigencias nacionales. 

Le pido al señor Rodolfo Fierro Márquez, dirigente de la Liga de Baja California haga su respectiva pregunta. 

- SEÑOR RODOLFO FIERRO MARQUEZ: Nos encontramos en la casa de los campesinos de México, soy campesino de Baja California y dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias. 

Queremos decirle, licenciado, usted es un hombre de campo, porque su familia es del campo, nos consta y aquí está en la casa de usted. 

Queremos decirle qué va a ser usted de Presidente con los campesinos, con los problemas que tenemos de crédito. Está el crédito agotado en el 80 por ciento de los productores del país que tienen problemas de crédito, problemas de cartera vencida y que no han sido resueltos, y que se requiera que vuelvan a ser sujetos los campesinos de crédito, y volvamos a cultivar los campesinos la tierra, porque el 80 ciento en los estados más productores está rentado, porque no tienen los campesinos con qué pagar los adeudos que tenemos los campesinos de México. 

Sabemos que eres un hombre, te hablamos de tú, porque te conocemos, y sabemos que tú puedes hacer con nosotros. Ayúdanos, somos tus hermanos campesinos. 

- LIC. HELADIO RAMIREZ LOPEZ: Tiene la palabra César Duarte, de Chihuahua. 

- SEÑOR CESAR DUARTE: Licenciado Labastida, la ganadería ejidal es un muy importante rubro que con la nueva Ley de Organizaciones Ganaderas se da el marco para impulsarlas. El mercado de los Estados Unidos y de Europa es la oportunidad para que ganadería del sector social del país sea un detonante económico en el campo de México. ¿Qué haría usted para consolidarla? 

- LIC. HELADIO RAMIREZ LOPEZ: Tiene la palabra Gerardo Canales Valdez, de Hidalgo. 

- SEÑOR GERARDO CANALES VALDEZ: Con permiso de mi líder. Licenciado Labastida Ochoa, siendo México un país pluriétnico, pluricultural y en las regiones indígenas se presentan los indicadores de pobreza extrema ¿cuáles son las propuesta para apoyar las comunidades indígenas para que se tenga la certidumbre en la planeación de nuestros cultivos y en la globalización mundial no quedarnos a la zaga, porque los indígenas, los campesinos queremos ser parte del desarrollo, parte de la solución y no parte del problema? 

- LIC. HELADIO RAMIREZ LOPEZ: Tiene la palabra Homobono Rosas Rodríguez, de Sinaloa 

- SEÑOR HOMOBONO ROSAS RODRIGUEZ: Estimado paisano, compañero y amigo, Francisco Labastida Ochoa. Hemos escuchado con suma atención sus análisis, sus reflexiones y propuesta a los campesinos de México aquí representados por nuestros compañeros. 

Quiero decirle, licenciado Labastida, que sus propuestas son congruentes con la realidad que vive nuestro país, nuestro sector campesino. 

Quiero decirle también que no las consideramos, sus propuestas, producto del azar, de la casualidad, son producto de su empeño, de su esfuerzo, de sus experiencias vividas a través de muchos años al servicio del Sector Agropecuario nacional. Por eso están plenamente justificadas. 

Compañeros y amigos, después de haber hecho este análisis nos alienta, licenciado Labastida, el pensar que como usted lo dijo, habremos de tener en usted un extraordinario aliado del Sector Campesino. 

Quiero que nos precise, licenciado Labastida, algo que nos preocupa del campo. ¿Qué va a hacer su Gobierno, porque no me cabe la menor duda que será usted nuestro futuro Presidente, qué va a hacer su Gobierno para atacar el problema a los jornaleros agrícolas? 

Hay muchos niños y niñas, menores de edad, licenciado Labastida, que prestan sus servicios en el campo, en el interior y en el norte del país en situaciones muy desiguales y desventajosas. ¿Qué va a hacer su gobierno para detener la migración de nuestros compañeros que dejan sus tierras por ir a buscar el oro verde, para buscar mejores niveles de vida? 

- LIC. HELADIO RAMIREZ LOPEZ: Licenciado Labastida, le pido nos dé sus reflexiones en torno a este primer bloque de preguntas. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: Por lo que se refiere a crédito hay que trabajar en él con políticas nacionales y con políticas dirigidas al sector. ¿Cuáles son las políticas nacionales? Bajas la inflación y la carestía para que las tasas de interés sean más bajas, si seguimos con altas tasas de inflación los créditos van a estar siendo altos permanentemente. 

Segundo, por lo que toca a los créditos para el Sector Agropecuario, simplemente ampliar el número de ellos, la disponibilidad de recursos para este propósito; créditos oportunos para la agricultura y la ganadería, y créditos en condiciones más adecuadas a lo que dan los proyectos, para que los mismos puedan ser pagados. 

Esta es la una de las materias, señores dirigentes, que quiero conversar con ustedes. Algunos de los programas que se están impulsando, por ejemplo, todos los programas de siembras tecnificadas intensivas, requieren mayor disponibilidad de crédito. Si no los procesos que estamos iniciando no van a cuajar bien por la falta de apoyo de crédito. 

En suma, darle más apoyo al crédito es indispensable para cumplir con todos los objetivos que nos hemos planteado. Con políticas nacionales para bajar la tasa de interés y con apoyo específico al campo para que haya más créditos, más oportunos suficientes y más de largo plazo. 

La ganadería ejidal es algo que tiene mucha más fuerza de lo que la mayor parte de las gentes cree. Usualmente la asocian siempre a los grandes ganaderos y no es cierto, yo conozco y conozco muy bien a muchos ejidatarios que tienen mejor nivel de vida gracias a la ganadería que están desarrollando en sus predios. 

Las fórmulas y la solución, ustedes las conocen, desde mejoramiento genético, inseminación artificial, apoyo para créditos para ampliar los hatos ganaderos, praderas; y si quieren nos echamos media hora platicando sobre asuntos técnicos en este campo. Pero creo que no es el propósito de la reunión. 

Las líneas de trabajo técnicas se las dejamos a los expertos, lo que nos corresponde a nosotros son las decisiones de políticas, y la decisión de política del precandidato es apoyar la ganadería. Los caminos los verán, ustedes son los expertos, pero es obvio que ese camino lo tenemos que apoyar. 

La parte o una de las partes más angustiantes y más dolorosas de la pobreza está obviamente al lado, no al lado, sino dentro de los indígenas del país. Si en el país tenemos 10 por ciento de analfabetas en las zonas indígenas hay regiones en donde hay 40 ó 60 por ciento de analfabetas. Se privan de lo elemental, de saber hacer números, nos quejamos de que llegan los especuladores, los coyotes y hacen negocios con ellos, pero cómo vamos a superar ese problema si no les hemos enseñado las más elementales operaciones de la aritmética. 

No tienen capacidad ni siquiera para leer un libro técnico, ni nada de lo que aportan las mujeres y los hombres del mundo con su creación, porque son analfabetos, y tienen problemas tan fuertes que en tanto que en el café, que buena parte de los indígenas cultivan café, están teniendo producción de tres y de cuatro quintales por hectárea. Hay regiones que en otras partes del país están en 50 y 60 quintales de café por hectárea. 

Está ligado al atraso tecnológico, a la falta de conocimiento, a la falta de educación, a la falta de capacitación, al analfabetismo, a la falta de dinero y de crédito el problema de pobreza. 

Tiene raíces muy claras y no tenemos que darles cafiaspirinas para un problema de fondo que tiene la población indígena del país. No quiero decir que podamos o que debamos invadir su derecho a ser como ellos desean ser, pero al país nos identifican muchas cosas, entre otras un idioma común, nuestra lengua materna y es indispensable, prioritario y urgente que concentremos la atención para que el analfabetismo lo erradiquemos de esas zonas y para que capitalicemos y transfiramos tecnología, elevamos la productividad y elevamos los satisfactores hacia ellos. 

Con esto que he planteado, atrás de ello, encerrado en ello mi compromiso más fuerte para atacar el problema de la pobreza y marginación en las zonas indígenas del país. 

En Sinaloa se inició, lo digo con satisfacción, el problema de jornaleros agrícolas que luego se desarrolló en todo el país. Aquí está Carlos Rojas, que junto con él lo iniciamos. Yo creo que hay que extender el programa y hacer acciones adicionales. 

El más grave de los problemas está ligado para los jornaleros agrícolas a la educación, porque empiezan a trabajar en Sinaloa, se siguen en Sonora, continúan en Baja California y en ese arrastre de la familia, los niños, los muchachos no tienen posibilidad de terminar la primaria y acaban siendo analfabetos y acaban sin tener los conocimientos necesarios para ellos. Hay que fortalecer los programas indispensables para este propósito. 

Bebían agua de los canales; hoy beben agua potabilizada -me refiero a Sinaloa- pero ese problema existe de manera dolorosa en muchas regiones del país. Ha provocado movimientos de inconformidad absolutamente justificados en algunas regiones como en Baja California y obviamente llegan a vivir junto con la familia en cuartos de tres por tres, hacinados, sin tener los apoyos necesarios para ello y en condiciones infrahumanas. Ahí están yo diría, los pobres de los pobres de los que trabajan en el campo. 

Y a ese grupo y a ese sector creo que ya sabemos el camino, hay que continuarlo, consolidarlo y desde luego hacer más grande los programas que en esta materia se han desarrollado. Atrás de ello no sólo con conocimiento, con experiencia, sino con emoción quiero trabajar junto con ustedes. 

- JOSE MANUEL DIAZ MEDINA, Durango: Licenciado Labastida, compañeros voy a procurar ser breve para que no me chiflen, pero creo que es importante que le mencionemos y que usted nos haga una propuesta, señor, en relación a esa gran manifestación que usted manifestaba de la acumulación de la riqueza pero también ahora de la tierra. 

Las reformas al 27 nos crearon problemas, sobre todo en el sector social; la tierra se ha ido vendiendo gradualmente y los programas de apoyo de Alianza para el Campo no llegan. Eso nos ocasiona una extrema pobreza en el campo.

Queremos preguntarle ¿de qué manera, en su condición de iniciador de leyes como Presidente de la República -que seguramente será- nos ayudará para poner candados y que esa circunstancia de afectación social tremenda al ejido se siga dando? Muchas gracias. 

- ALEJANDRO GONZALEZ SANCHEZ, Nayarit: Licenciado Labastida, ¿qué política implementaría usted para fortalecer la organización de los campesinos, la capacitación y la comercialización en las diferentes ramas de producción que son básicas en el proceso agroindustrial de la República? 

- TIMOTEO MARTINEZ PEREZ, Querétaro: Señor licenciado Francisco Labastida Ochoa, las principales dependencias y organismos del gobierno federal y las instituciones de crédito, de apoyo tecnológico y comercial se han estado retirando del campo, lo cual ha causado un desequilibrio en la producción y en los ingresos de los campesinos de menos recursos. 

Señor precandidato, ¿tiene usted pensada una mayor presencia gubernamental que enfrente esta nueva situación a efecto de reestablecer el equilibrio en la producción agropecuaria o cree usted que esta situación es definitivamente irreversible? 

- LIBRADO GUTIERREZ TREVIÑO, Tamaulipas: Licenciado Labastida, como es de su conocimiento y bien que sabe, en el país se ha incrementado en números absolutos el valor de las exportaciones, pero ¿a quién ha beneficiado esto? A pequeños pero muy poderosos enclaves geográficos y económicos en una larga y tortuosa transición a la globalización, donde recibimos más los embates de las inercias que los beneficios tan prometidos y muy acariciados por nosotros los campesinos. 

La creciente y exponencial dependencia de las importaciones repercuten en la pérdida de la soberanía y seguridad alimentaria y causan problemas recurrentes que afectan a las finanzas públicas, incubando las crisis financieras. 

Licenciado Labastida, ¿cuál es su postura ante el problema de la dependencia alimentaria, ante la excesiva y escandalosa importación de granos, carnes, lácteos, fructuosa, así como los cultivos transgénicos? 

Licenciado, tenemos los campesinos de México una lucha contra el tiempo y no la vamos a perder. Los cenecistas vamos por el futuro. Tenemos ideales porque pensamos que sí se pueden resolver. Tenemos muchas cosas que resolver en conjunto, licenciado Labastida. Muchas gracias. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: La primer pregunta se relaciona, si le comprendí bien -falló el sonido en algún momento- con las medidas necesarias para que los apoyos de la Alianza lleguen a los que menos tienen. 

Un comentario muy breve, un análisis y luego una propuesta. Los programas de la Alianza están llegando a cerca de cuatro millones de campesinos, tres millones 900 mil. Hay algunos programas cien por ciento gratuitos, el Kilo por Kilo, el apoyo para el café y otros. 

Pero los programas de inversión son los que están encontrando las dificultades para que los campesinos inviertan en ellos: adquisición de tractores, sistemas de riego, etcétera. 

¿Qué tenemos que hacer? Hay que flexibilizar las normas y trabajarlas junto con la dirigencia para hacer que estos programas específicos, que son los de mayor inversión puedan llegar a los campesinos, porque son los que provocan la transformación productiva de fondo en la agricultura y en la ganadería del país. 

Ligado a ello está el impulso a la organización, a la capacitación y a la comercialización, a la cual ya me referí, que planteó nuestro compañero de Nayarit. Creo que la organización es la vía más efectiva para llegar y transferir todo lo que nos estamos planteando. 

En un universo tan grande de millones de campesinos si no impulsamos de forma decidida la organización y a las dirigencias es muy difícil poder llegar con programas realmente efectivos a la base de millones de campesinos. Por eso mi convencimiento más absoluto es que por este camino hay que trabajar, luchar y tener resultados concretos entre todos. 

Me preguntaban si creo conveniente que continúe el retiro de las dependencias del campo y si una mayor o menor presencia gubernamental sería lo que desearía. 

Les quiero decir con mucha claridad, primero, que creo que se necesitan -y comprometo- más recursos presupuestales para el campo. No más burocracia, ¿eh?, sino más recursos presupuestales para el campo; más apoyos efectivos que le lleguen a los campesinos, no que se nos queden en el camino por burocracia o por corrupción. Programas efectivos bien creados, bien diseñados, más apoyo para las mujeres y los hombres del campo. 

Dentro de ello creo que vale la pena preguntarnos: ¿en dónde queremos más gobierno o si se necesita más gobierno? 

Ante esa discusión de si se necesitaba más gobierno o no, que fue un tanto cuanto estéril, ha quedado muy claro que en el país necesitamos un gobierno fuerte, que proteja a los sectores marginados e impulse el desarrollo de las regiones desfavorecidas. 

Creo que está claro que necesitamos empresas fuertes, pujantes y crecientes, con capacidad de inversión y de generación de empleo; y creo que necesitamos una sociedad civil actuante, fuerte, con mucho vigor, que es la que le da vida a la nación y dentro de la cual está en forma destacada los campesinos de México. 

Entonces, esa pregunta que está -creo- muy superada, propongo que la sustituyamos por otra pregunta: ¿en dónde queremos menos y en dónde queremos más gobierno? 

Y yo digo: necesitamos menos gobierno en la burocracia porque hay que abrirle las puertas a la sociedad, a la gente, para que la burocracia no ahogue las actividades. Hay que abrirle las puertas a las empresas para que la inversión se de, pero necesitamos más presencia del sector público, más sector público en la atención de las regiones marginadas, en la atención de las demandas sociales y -desde luego- en la justicia y en la procuración de seguridad pública en todo el país. 

Por último, me refiero al tema que me planteó Librado, nuestro amigo de Tamaulipas. 

Obviamente la única forma en la cual puede uno hacer que la balanza comercial sea favorable, depender menos de las importaciones de alimentos, hacer que en el país se consuman los alimentos que se producen en el campo mexicano, es elevando la producción de alimentos en México porque no vamos a impedir que los mexicanos coman porque no estamos produciendo lo suficiente en el país. 

Hay que darle, por ello, un muy fuerte y decidido impulso a la producción de alimentos en México: producción diversificada pero con énfasis también en la producción de granos, porque la geografía de nuestro país es fundamentalmente la geografía del maíz, del frijol, del trigo y de los granos. Y de estos productos tenemos que ocuparnos prioritariamente. 

Hacerlo implica apoyos técnicos, capitalización, transferencia tecnológica, pero implica también algo muy sencillo: que el campo sea negocio, que quien siembra la tierra pueda vivir de la actividad agrícola; que quien se dedique a la ganadería, con ello tenga un nivel digno de vida y que le alcance a la gente -como dije antes- aquí, en el bolsillo, para vivir bien. 

Es por esto que lo que les planteo es un conjunto de acciones y de programas que entre todos vamos a hacer, a reflexionar y a perfeccionar. Pero lo que no debe hoy ni nunca quedar duda en ustedes es que del lado de los campesinos, como aliado, como su amigo, siempre va a estar Francisco Labastida. 

- MARIA GUADALUPE MARTINEZ CRUZ, de CONSUC: Con el permiso de todos ustedes. 

Don Francisco Labastida Ochoa: 

CONSUC considera que a pesar de que los productores campesinos reciben diferentes apoyos del gobierno, en la actualidad estos han sido insuficientes para lograr la anhelada reactivación que haga del ejido y la comunidad un ente productivo y capaz económicamente. 

Para nadie es desconocido que a partir de 1992, cuando se reformó el Artículo 27 constitucional, una de las perspectivas del Estado era la de aterrizar la inversión privada en el campo para la reactivación del sector rural; inversión que nunca llegó, a pesar de los muchos esfuerzos del Gobierno Mexicano para dar la certidumbre en la tenencia de la tierra, en donde a pesar de haberse implementado acciones, mecanismos y programas como el PROCEDE, para dar la certidumbre reclamada por el sector privado, sin embargo insistimos: ni la inversión ni el financiamiento público o privado han llegado a los campesinos en la medida de sus necesidades y proyectos. 

Al respecto, quisiera preguntarle: ¿cuál es su propuesta concreta para propiciar la inversión privada y multiplicar el financiamiento para el campo mexicano.? 

Quiero decirle también, Don Francisco, que las mujeres y los jóvenes somos cada vez un factor determinante que inclina balanzas en los ámbitos políticos y sociales. Sin embargo, no hemos encontrado la justa equidad que nuestras aspiraciones reclaman en el campo. 

Particularmente esta situación se recrudece y cada vez son más las mujeres que tienen que quedarse al frente no sólo de sus familias, sino también de los ejidos y comunidades, debido a que los hombres -principalmente los jóvenes- se ven obligados a emigrar en busca de sustento familiar y de nuevas y mejorres oportunidades. 

Al respecto, quisiera preguntarle: ¿cuál es la propuesta concreta de Francisco Labastida para las mujeres y los jóvenes, particularmente para las mujeres y los jóvenes campesinos? 

Quisiera expresarle también, como ciudadana, mi gran preocupación debido a las estadísticas alarmantes que manifiestan un incremento en la violencia, secuestro y asesinato, tanto en las ciudades como en los ejidos y en las comunidades. 

Mi pregunta concreta es: ¿cuáles serían las medidas que tomaría Francisco Labastida para terminar con la delincuencia? 

Sabemos que la grandeza y el desarrollo de los pueblos del mundo están basados en la educación, en México se han logrado avances significativos en este ramo. Sin embargo, consideramos que debe seguirse mejorando la educación de nuestra nación, sobre todo la dirigida a las zonas rurales y que esta debe ser propiciada en equidad, con las niñas, las jóvenes y las indígenas de nuestro país. 

Mi pregunta sería: ¿cuál es su propuesta para mejorar la educación en el campo? 

Compañeros: 

Yo lamento que no tengan respeto a una organización hermana de la Confederación Nacional Campesina. 

- SR. JOSE LUIS GONZALEZ AGUILERA, de la UGOCEM: Seré muy breve. 

Señor Licenciado Labastida: 

Las modificaciones que se hicieron en el año de 1992 al Artículo 27 constitucional, crearon expectativas pero no ha tenido aplicación exitosa, tanto para que fluyera la inversión privada como la capitalización del sector rural. 

En tal sentido, desde su punto de vista, ¿qué elementos y acciones deben considerarse para encontrar y aplicar las bondades y beneficios para los campesinos que dieron origen a esta reforma constitucional? 

Muchas gracias. 

- LIC. HELADIO RAMÍREZ LOPEZ: Señor Licenciado Labastida: esta fue la última pregunta de este evento. Le pedimos nos haga sus reflexiones finales sobre las mismas y lo que usted quiere decirle a la organización campesina. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: Muy brevemente haré uso de la palabra, para no alargar esta reunión que creo ha sido un poco larga. Gracias por la tolerancia de todos mis amigos que hoy aquí están presentes. 

Siento que la razón principal de por qué no ha funcionado lo que estaba planteando Guadalupe Martínez, por qué no ha habido la inversión privada en el campo y por qué no se han obtenido los resultados de la reforma al 27 constitucional, se debe -creo que la respuesta es muy sencilla y ambas situaciones están englobadas- a que hoy hay seguridad jurídica, pero no hay rentabilidad económica. 

No es negocio, en muchas de las actividades del campo, invertir en él y es por ello que este proceso de inversión, que suponíamos se iba a dar, no se ha dado. 

Y como lo más importante para provocar las transformaciones es que eso se dé, tenemos que inducir algo muy sencillo: hacer que el campo sea negocio para las mujeres y para los hombres del campo. Si esto no se da, no se va a dar todo el proceso de transformación productiva que estamos buscando. 

Lo principal es que la actividad económica agropecuaria sea una buena actividad, que dé un buen nivel de vida y que la gente esté con ansias, con ánimos y con la decisión de entrar en el campo. Y eso no sólo se hace con la seguridad jurídica pues necesitamos transformar, de fondo, lo que hace que el campo sea o no sea negocio. Esa es la razón muy sencilla respecto a las dos preguntas que me han formulado y en eso tenemos que trabajar. 

Por último, siendo estas las dos útlimas preguntas, quisiera hacerles un sólo comentario: 

Quiero pedirles -se los digo a todos ustedes, mirándoles a la cara- su ayuda, su apoyo, su decisión y que establezcamos una alianza; que sepan ustedes que les estoy pidiendo de frente su apoyo, primero para registrarme como Candidato a la Presidencia de la República. 

Quiero llegar con el apoyo del sector campesino para comprometerme con ustedes y luchar por ustedes. Y quiero llegar a la Presidencia de la República con el apoyo mayoritario de los campesinos de México, para refrendar mi alianza con ustedes, para refrendar mi compromiso indestructible y para que sepan ustedes -y yo también- que esta alianza que estamos ratificando y refrendando es una alianza que nos va a acompañar durante la contienda política y después, durante el gobierno. 

Llevaremos las demandas de los campesinos a sus solución, porque van a tener no sólo un amigo, sino un aliado; un hombre que cree con la razón y con el corazón que la solución del país y de fondo está en la solución de los problemas del campo mexicano. 

Muchas gracias. 

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