Versión Estenográfica del Diálogo del Sector Popular (CNOP) del PRI con el licenciado Francisco Labastida Ochoa, Precandidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República, efectuada hoy en el Polyforum Cultural Siqueiros de esta ciudad. 

México, D. F., junio 23 de 1999. 

- SENADORA ELBA ESTHER GORDILLO MORALES, Secretaria General de la CNOP: Señor licenciado Francisco Labastida Ochoa, sea usted bienvenido a este diálogo con su sector, el Sector Popular. 

La CNOP es una organización de organizaciones. En el que actúan seis movimientos: el Foro Político Nacional de Profesionales y Técnicos, la Coalición Nacional de Agrupaciones Productivas y Servicios, el Movimiento Nacional Sindical, el Movimiento Nacional de Vinculación Ciudadana, los Movimientos Nacionales de Jóvenes y Mujeres. 

Está aquí la estructura nacional de nuestra CNOP. Los miembros del Pleno del Consejo Político Nacional, los legisladores federales y estatales, presidentes municipales, ex dirigentes de nuestra organización y miembros distinguidos de nuestra organización. 

Asisten también y damos las gracias por ello, ciudadanos que sin militar en nuestro Partido están interesados en participar del método democrático en el que estamos siendo pioneros. 

Como mecánica para el desarrollo de esta reunión, este diálogo que para nosotros es importante, le rogaríamos si estaría usted de acuerdo en la propuesta que le haré. 

Primero su participación por el tiempo que juzgue necesario y previamente acordado al interior del Comité Electoral de nuestro Partido. 

Enseguida, de acuerdo a una discusión amplia, profunda y muy puntual de los miembros de nuestro Sector, hay una agenda nacional que nos preocupa y en la cual se ha nombrado a 7 distinguidos cenopistas, para que le hagan las preguntas a usted. 

Pregunto respetuosamente si estaría de acuerdo en contestar una a una o bien al terminar las siete. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA, Precandidato del PRI a la Presidencia de la República: Prefiero una a una las preguntas. 

- SENADORA ELBA ESTHER GORDILLO: Nuestra agenda tiene que ver y son siete puntos para nosotros importante: soberanía y democracia, equidad, justicia y seguridad pública, empleo, productividad y modelo económico, salud y calidad de vida, educación, cultura y globalidad, medio ambiente y desarrollo sustentable, sociedad y Estado. 

Después de cada pregunta y una vez acordado que usted nos hará el favor de contestarla, le rogaría que si no tiene inconveniente procedamos a la mecánica. 

Nuevamente reitero a usted la bienvenida, estamos orgullosos de que sea usted miembro de nuestro Sector y le deseamos el mayor de los éxitos, por favor. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: Compañeras y compañeros de Partido: Ha llegado el momento de competir, no de dividirnos. Hoy, de cara al Sector Popular de mi Partido, vengo a decirles que estoy orgulloso de participar en una verdadera contienda interna para la candidatura del PRI a la Presidencia de la República. 

Creo en las ideas, creo en la fuerza de las ideas, porque con ellas se hacen las grandes transformaciones en los países y en las naciones. Hagamos con estas ideas que el cambio del Siglo nos permita transformar al país para construir un rostro de México nuevo, que nos satisfaga a todos, que nos una y que nos identifique. 

Estoy aquí porque creo firme y apasionadamente que entre todos haremos del Siglo XXI que el Siglo XXI sea el siglo de México. Considero un honor que mi primera comparecencia sea ante la CNOP, ante mi sector, en donde mi militancia partidista hace ya 35 años. 

Quiero saludar afectuosamente a mis compañeros de Partido y de Sector, a Elba Esther Gordillo, destacada luchadora social, mujer de convicciones y dirigente siempre comprometida. Hoy le refrendo mi amistad y aprecio. 

De este diálogo quiero obtener propuestas para el programa con el que habremos de ganar las elecciones presidenciales de julio del año 2000. Hay una primera pregunta que debemos responder: ¿qué debemos hacer para que el PRI gane en el año 2000 la Presidencia de la República? 

Para vencer en el 2000, lo primero que tenemos que hacer es asegurar la unidad en el Partido, divide y vencerás, así nos quieren ver nuestros adversarios, no lo lograrán. 

Yo digo que la unión hace la fuerza y así quiero ver al PRI en el año 2000 y así lo vamos a hacer. 

Quiero un PRI fuerte, unido, seguro, triunfante y ese es el PRI que tendremos en las elecciones del año 2000, nada contra nuestro Partido, todo a favor de su unidad para obtener el triunfo en las elecciones del año 2000. 

Para lograr la victoria que todos los priístas anhelamos, tenemos que iniciar desde hoy nuestras tareas. La primera es que en nuestro proceso interno participen millones y millones de ciudadanos, pues así tendremos el compromiso de esas mexicanas y mexicanos a favor de nuestra propuesta y favor de mi candidatura. 

La segunda es que en este proceso interno todas las fuerzas y capacidades del PRI se movilicen en favor del triunfo y yo aspiro también en favor de mi propia causa. 

Hoy, más que nunca, la consigna de Luis Donaldo Colosio está vigente: todo el partido, todo el tiempo, en todas partes. 

La tercera es que tengamos un ideario común, una visión compartida de lo que hemos logrado y sobre todo de lo que le proponemos a la nación hacia adelante. 

Quiero, en función de estas normas, competir para ganar y para que triunfe el Partido. Creo también que es la hora de recuperar el nivel de vida que merecen nuestras familias y es la hora de recuperar la esperanza. 

Creo en la fuerza de nuestro partido, creo en la energía de sus mujeres y de sus hombres, en la fuerza que proviene de su experiencia y de su capacidad de renovación. 

El PRI es el Partido del cambio y de la renovación, sabe competir y ganar en la democracia, pero sobre todo sabe gobernar. El PRI es un Partido que no le tiene miedo a los cambios. Por el contrario, los promueve y encabeza. 

Así lo demuestra la decisión de elegir, mediante el voto directo y secreto, esos militantes y de los simpatizantes, al candidato a la Presidencia de la República. 

Con este hecho, con este simple y contundente hecho nuestro Partido confirma su voluntad de cambiar y renovarse, y da una lección histórica a los opositores que consolida, desde luego, nuestro orgullo de ser priístas. 

Hoy todas las mexicanas y los mexicanos están invitados a participar activamente en un proceso de cambio que hace unos meses nadie hubiera creído, nadie lo hubiera creído posible. 

Esta gran transformación que sólo nuestro Partido ha realizado, servirá para que los gobernante provenientes PRI no tengan otro compromiso que servir a la gente que los eligió. 

Hoy, en este tiempo de cambio, el Partido exige que su candidato tenga congruencia entre su decir y su hacer; entre lo que postula y lo que realiza, porque el Partido, hoy más que nunca no quiere demagogia. 

Los priístas demandamos un financiamiento transparente de las precampañas, y que éste se haga del conocimiento público. El Partido exige que no se mezclen los negocios con la política; que ningún aspirante comprometa al PRI con intereses espurios, y que el candidato represente al pueblo y no a intereses de grupo. 

El financiamiento de mi campaña estará basado en la más amplia participación social, y va a cumplir, por supuesto, con las normas y será transparente, así lo piden ustedes, así lo piden los priístas y así lo haremos. 

No tengo, compañeros de sector, compañeras de sector, nada de qué avergonzarme. Tengo las manos limpias y la frente en alto, así lo acreditan 37 años de servicio público. 

Soy orgullosamente priísta, soy militante del PRI por convicción propia. Soy hombre de ideales, que tiene como meta servirle a la nación, servirle a todas y a todos los mexicanos. 

Planteo para hacerlo, trabajar sobre cuatro grandes prioridades. Primero, la primera prioridad la educación, lograr una educación de mucho mayor calidad de la que hoy tenemos. 

Segundo, generar más empleos y empleos mejor pagados, para que le alcancen a la gente a vivir realmente mejor. 

Tercero, hacer un combate a fondo a la delincuencia, al crimen y al narcotráfico. 

Cuarto, mayor producción y bienestar en el campo, para abatir la marginación y la pobreza extrema que en este sector dolorosamente existe. 

La atención de estas prioridades, el cumplimiento nos permitirá hacer viable trabajar y avanzar en las otras prioridades del país. 

La gente está demandando más y mejores empleos, pero sobre todo empleos mejor pagados, que lo que se obtenga de un trabajo realmente nos alcance para que se refleje en la mesa en mejores alimentos, en mejores zapatos, en mejor ropa, para que todos tengamos nuestra propia casa bien construida y con buenos materiales. 

Propongo apoyar al campo para elevar la producción de alimentos; pero también para hacer que la actividad agrícola y ganadera sea negocio y reditúe a las mujeres y a los hombres lo suficiente para vivir bien. 

Ahora bien, de qué sirve un buen empleo y una buena condición económica si no hay seguridad pública. Jóvenes, adultos, ancianos, mujeres, niños, buena parte de los mexicanos viven, vivimos atemorizados por los delincuentes. 

Esta situación no puede seguir, estoy consciente de que este problema no se soluciona de la noche a la mañana. Sin embargo, también estoy convencido de que entre todos podemos vencer a la delincuencia. Tienen que saber los delincuentes que en donde estén, donde se escondan, la mano de la justicia lo va a alcanzar. 

Soy hombre de convicciones serenas, pero firmes, de tolerancia cero para la criminalidad y la delincuencia, cien por ciento tolerante en la política. 

En este tema tan importante quiero establecer un compromiso con ustedes con todas las mexicanas y mexicanos. Quiero que entre todos logremos y hagamos un compromiso para que los caminos y las calles vuelvan a ser nuestros; que recuperemos la tranquilidad de nuestros hogares y en nuestros centros de trabajo. Que se sepa que las mujeres y los hombres de bien tenemos la libertad de transitar por nuestro país sin vivir, sin tener el temor de ser asaltados, robados o incluso asesinados. 

Para atacar la miseria, para que nos alcance el dinero, para impulsar el desarrollo del país, para impulsar el desarrollo de la gente, para que podamos vivir mejor la respuesta de fondo es la educación. 

En el siglo pasado el desarrollo de las naciones se basó fundamentalmente en los recursos naturales y en el capital, después básicamente en el capital y en la tecnología. Hoy lo que decide el desarrollo de las naciones, en la inteligencia la educación, son estos elementos los que determinan junto con el conocimiento el desarrollo de las personas y de los países. 

Sin educación, la propuesta de hacer del siglo XXI, el siglo de México sería una ilusión, incluso una mentira. Educar significa progresar, significa más oportunidades, tener la posibilidad de entender y transformar lo que nos ha tocado vivir, conseguir un mejor trabajo, en suma mejorar. 

La educación es primero, y primero es la educación. 

La pregunta que debemos plantearnos es porqué es viable que hoy impulsemos una transformación profunda en la calidad educativa. Creo que por varias razones, porque ya hay escuelas en todo el país, y los maestros de manera ejemplar llevan a cabo su misión para todos mexicanos en edad escolar. 

Porque el crecimiento económico va a permitir destinarle más recursos a las prioridades sociales y particularmente a la educación, y porque el déficit público ya no ahoga las finanzas del gobierno. 

Porque nuestro índice de crecimiento demográfico bajó a la mitad de lo que teníamos en décadas pasadas. 

Propongo, por ello, que para impulsar la calidad educativa reforcemos las áreas básicas del conocimiento, como el Español y las Matemáticas y el conocimiento de nuestra historia. 

Propongo que ampliemos la currícula para el desarrollo personal, integrando a los estudios también el estudio de los idiomas y de la computación. 

Propongo que dotemos de muchos más auxiliares pedagógicos a los maestros, construir bibliotecas, dotarlas de libros y destinar tiempo a la lectura. 

Y propongo que incorporemos y fortalezcamos materias que o no se imparten o se dan simbólicamente como Cultura, Artes y Deportes. 

Y por último hacer algo fundamental: fortalecer los valores que nos identifican y que nos permiten el desarrollo de seres humanos. 

Hay que fortalecer los valores y amor a la patria, de defensa de nuestro país, de apreciación al esfuerzo y al trabajo, de respeto a la vida y a la propiedad ajena. Debemos privilegiar el ser sobre el tener y revalorar todo lo que nos permite progresar como personas, promover las actitudes que nos van a permitir desarrollarnos: la búsqueda de la verdad, el hábito del estudio y la investigación, el amor a la cultura y al conocimiento. 

Quiero invitarlos por ello, compañeras y compañeros de la CNOP, a todas las mexicanas y mexicanos, especialmente a los maestros, a los padres de familia, a discutir, a debatir, a dialogar sobre cómo hacer el gran cambio hacia la calidad del sistema educativo, cómo hacer el gran cambio que fortalezca la calidad de la educación, cómo llevar a cabo una revolución en la calidad educativa. 

Propongo que nos abramos un espacio de reflexión nacional, que identifiquemos el proyecto de nación con toda claridad, el proyecto de nación que queremos construir entre todos y el papel que debe tener la educación para convertirse en la palanca del progreso y de la transformación del país. 

Propongo que transformemos nuestro sistema educativo, impulsándolo, para dar justicia, igualidad y oportunidades a nuestra sociedad y a toda la gente, para que vuelva a ser la educación el instrumento fundamental de justicia social. 

Amigas y amigos, 

Compañeras y compañeros de sector: 

Estos son, en mi opinión, los cuatro grandes retos que el país debe plantearse en los siguientes años. Superarlos puede considerarse una hazaña. 

Hoy quiero invitarlos a todas y a todos ustedes a pensar en grande, a que juntos realicemos la enorme hazaña de transformar al país para tener un país mejor del cual nos sintamos orgullosos. 

Como mexicanos, nos sentimos orgullosos de nuestro pasado por la riqueza de nuestra cultura, por la raza que conforman a este gran pueblo, por nuestra historia, por las hazañas de nuestros antepasados. Pero nunca debemos olvidar que México es una nación con destino de grandeza. 

Así lo soñaron los hombre y las mujeres que forjaron nuestra Independencia, así lo concibieron los hombres y las mujeres de la Reforma y la Revolución, así lo construyeron los mexicanos que los sucedieron. 

A nuestra generación, a las generaciones que hoy vivimos en el país nos corresponde el reto de convertir los ideales en realidad, de construir un futuro que nos une y que nos identifica. 

Los convoco a que trabajemos para que no seamos la generación de la crisis. Que seamos en México la generación que reconstruya la esperanza para todos los mexicanos. Los convoco a que hagamos de3l siglo XXI el siglo de México. 

- SENADORA ELBA ESTHER GORDILLO MORALES: Hemos preguntado al licenciado Francisco Labastida si prefería responder las preguntas sentado o de pie y él ha decido hacerlo de pie. 

Vamos a rogar a nuestra amiga, la compañera diputada Luz del Carmen López Rivera, que nos haga una pregunta sobre el tema de soberanía y democracia. 

- DIPUTADA LUZ DEL CARMEN LOPEZ RIVERA: Licenciado Labastida: sea usted bienvenido a su sector popular. 

En mi calidad de bajacaliforniana y viviendo cotidianamente la problemática de la frontera norte, me preocupa que inmersos como estamos en la globalidad, en la industria de la cultura y del mercantilismo, de los enormes impactos de la tecnología y de los flujos de capital; de la interdependencia en prácticamente todo, nos resulta difícil imaginarnos hacia el futuro como una nación soberana. 

No se trata de renunciar al concepto, sino de que este concepto ya no expresa lo que ahora vivimos. Antes la soberanía estaba resguardada por las fronteras. 

Igualmente muchos de los problemas que nos impactan, como las crisis financieras o los delitos del narcotráfico, reclaman también de soluciones que rebasan el ámbito geográfico de una nación que antes definia muy claramente la soberanía. 

Mi pregunta, licenciado Labastida, es: 

¿Dónde está o dónde quedará el equilibrio, si es que lo hay? 

¿Cómo compatibilizar la necesidad política de la soberanía con la realidad objetiva de la globalidad? 

Muchas gracias por su respuesta. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: Les agradezco la presentación de este tema en la pregunta que me formulan porque me permite abordar uno de los temas más complejos y también más importantes en el desarrollo del país. 

Es obvio que los conceptos de soberanía se han modificado, pero yo quisiera agregar que no se han eliminado porque los mexicanos querremos seguir decidiendo por nosotros mismos nuestro destino, nuestro futuro y tomar nosotros las decisiones que nos corresponden como país. 

Los requisitos para fortalecer la soberanía en esta época de globalidad y de intercambio abierto de mercancías, en mi opinión, están -en primer lugar- en fortalecer el nivel de vida de nuestra gente y de nuestro pueblo. 

No hay nada que dañe más a la soberanía de un país que un pueblo que está insatisfecho con la realidad que está viviendo. Nuestra historia como nación así lo demuestra y la historia de todos los pueblos y naciones del mundo son ejemplo de ello. 

Lograrlo -entonces- requiere fortalecer el camino del desarrollo para que nuestra sociedad encuentre no sólo caminos de crecimiento, sino soluciones justas, particularmente para quienes menos tienen, que son los pobres y todas las mujeres pobres del país. 

En segundo término, hay que fortalecer mucho nuestra identidad cultural porque hoy el riesgo no es que entre o salga mercancía de un país; el riesgo es que nos dejemos de identificar como pueblo y como nación. 

Por ello, sin lugar a dudas, la tarea cultural que nos refuerza nuestro conocimiento de la historia y nuestra identidad como mexicanos es tarea vital y estratégica hoy y hacia el futuro. 

Identificarnos como nación es lo que nos va a permitir defendernos y reafirmar la soberanía. Que nuestro pueblo esté satisfecho con la situación que vivan y que entre todos nos sintamos orgullosos de la nación y del país que estamos construyendo. 

- LIC. ESTHELA PONCE BELTRAN: Muy buenas tardes a todos. 

Licenciado Labastida: 

La inseguridad y la delincuencia, como usted lo comentaba hace un rato, el hampa organizada ha venido creciendo de manera incontenible. También nos hemos dado cuenta que el Estado ha mostrado que no ha podido crecer en la misma proporción y en la velocidad requerida. Los ciudadanos vivimos un estado de psicosis que no puede describirse. ¿Se imagina la angustia de las familias cuando alguno de sus miembros se demora en llegar? 

El mensaje es muy claro: nadie está exento de la violencia y de la delincuencia, lo que nos coloca en una situación de indefensión que se torna algo político a la hora de votar. 

No exagero si le digo que esa inconformidad será una de las que más pese a la hora de emitir el voto, como también lo será la oferta que se haga a la sociedad para enfrentar el problema. 

¿Usted considera que hay solución? ¿De qué depende y a qué plazo? 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: Por supuesto que creo y estoy convencido de que hay solución para el problema del crimen y la delincuencia en el país. 

Creo -además- que las naciones que se han planteado con decisión y con rigor el combatir el crimen y la delincuencia, hay muchas que han tenido éxito y que nosotros, en los Estados en que nos hemos empeñado en hacerlo, también se ha logrado realizar. 

Quiero sólo poner como ejemplo que en mi Estado, en Sinaloa, logramos reducir algunos índices de la delincuencia en más del 90 90 por ciento. Por ejemplo, de 36 asaltos bancarios que se daban por año, redujimos estos a dos y este esfuerzo, para darnos resultado, nos tomó de dos a tres años. 

Hacerlo requiere que fortalezcamos el camino del desarrollo y del crecimiento económico, para que no por hambre se cometan delitos; y hacerlo requiere fortalecer las actividades de procuración de justicia con cosas muy simples y sencillas. 

Asegurarnos de que quien esté trabajando en procuración de justicia estén del lado de las mexicanas y de los mexicanos. Es decir, que se comporten con honestidad, que no le sirvan a los rateros ni a los delincuentes, sino que le sirvan a la gente de bien. 

Segundo: todo el rigor dentro de la ley, sin salirse de ella, pero todo el rigor de la ley contra la delincuencia, el crimen y el narcotráfico. 

Tercero: apoyo económico y tecnológico, y de información, para que los gobiernos de los Estados tengan recursos monetarios, económicos, y recursos humanos y tecnológicos, para combatir con eficiencia y efectividad el problema del crimen y del narcotráfico. 

Noventa y cinco de cada cien delitos son competencia de los gobiernos de los Estados. Tenemos que apoyarlos con decisión, con energía, con recursos económicos y con la solidaridad del gobierno federal hacia los gobiernos de los estados, para que éstos traduzcan su trabajo en favor de la gente y en la lucha contra la delincuencia y el narcotráfico. 

Y, por último, hay que fortalecer sin lugar a dudas lo que hoy está provocando un muy grave problema: fortalecer la campaña y el trabajo que está haciendo el gobierno federal en contra del narcotráfico, por varias razones: 

Porque nos está corrompiendo a los sistemas de procuración de justicia, porque está corrompiendo la escala de valores en todo México, porque está haciendo que la gente vea el dinero fácil como el único camino de su vida, porque nos está degradando la escala de valores a todas las regiones y a todos los estados, y porque se nos está olvidando que sólo el dinero bien ganado como fruto de nuestro esfuerzo es válido disfrutarlo. 

Por todas estas razones y porque está ensangrentando al país y provocándole un inmenso daño, yo considero que ésta lucha es la primera lucha que el Estado Mexicano debe dar. Fue su origen; el Estado moderno nació para dar seguridad y hay que retornar a ese origen y decir que vamos con todo en contra del crimen y de la delincuencia, con la firme y serena decisión de aplicar toda la ley y el peso de la ley contra los delincuentes, para que recobremos la tranquilidad de vivir sin temor en todo el país. 

- SENADORA ELBA ESTHER GORDILLO: El licenciado Jorge Cravioto Galindo hablará del tema Productividad y Modelo Económico. 

- LIC. JORGE CRAVIOTO GALINDO: Licenciado Francisco Labastida Ochoa, desde hace algún tiempo el debate acerca de los instrumentos del modelo económico han sido más importantes que los objetivos de éste. 

Si bien no es una discusión estéril, lo más significativo es definir qué es lo que buscamos en la economía y a partir de ello decidir cuál es el camino a seguir. La creación de empleos, la recuperación del salario y su poder adquisitivo, el fortalecimiento del mercado interno, el abaratamiento del crédito, la ampliación de las expectativas sociales. En una palabra: la mejoría del nivel de vida del ser humano es el objetivo de todo modelo económico. 

Si lo logra, el modelo funciona; si no, hay que ajustarlo o cambiarlo. A su vez, después de la caída de las ideologías del bloque oriental a finales de los años 80âs y del agotamiento o fracaso de modelos alternativos en países emergentes, parece ser que los pensadores económicos no encuentran opciones y se restringen a un sólo marco teórico. 

Respetuosamente le pregunto, licenciado Labastida, ¿puede el neoliberalismo cumplir con los objetivos mencionados? ¿Lo ha hecho en alguna otra parte de este planeta en algún momento? Y si no, ¿qué otro camino hay en materia económica? Por sus respuestas, muchísimas gracias. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: A los modelos económicos, licenciado Cravioto, compañeras y compañeros, hay que pedirles lo que pueden dar y no pedirles cosas para las cuales no están diseñados. 

Uno no le puede pedir a un jugador de futbol que meta jonrones. Esos se los pide a los que juegan beisbol. 

Los modelos económicos abiertos pueden dar y deben dar eficiencia en el crecimiento económico; alta velocidad de crecimiento y generación de empleos. La justicia social, la mejor distribución del ingreso, el combate a la pobreza, el impulso a los sectores estratégicos como es el campo, el impulso a los sectores prioritarios porque generan empleo, como es la pequeña y la mediana industria, el combate a la pobreza en las regiones marginadas y el apoyo a las regiones marginadas para cerrar la brecha entre los dos Méxicos, el México del sur y el México del norte, eso se lo tenemos que pedir a quien lo puede hacer, que es el gobierno, el Estado Mexicano y el país todo. A esos nos corresponde hacerlo. 

Por eso el gobierno tiene que definir con claridad cuáles son sus propósitos y cómo los va a lograr, con quién se compromete, de qué lado está, si está realmente del lado de los pobres y del desarrollo del país y explicar cómo puede cumplir con esos propósitos fundamentales y pagar la deuda que tenemos con las mexicanas y los mexicanos para elevar su nivel de ingreso de vida real. 

Y eso es lo que propongo: hacer que al modelo económico neoliberal no le pidamos lo que no puede dar. La economía de mercado es una economía para lograr crecimiento y eficiencia pero hace más graves las distribuciones del ingreso. 

Tenemos entonces como Estado, como gobierno, como nación, la obligación de corregir estas desigualdades en el desarrollo regional, combatir la pobreza, luchar en contra de la miseria, apoyar los sectores estratégicos y ser congruentes entre lo que proponemos y lo que hacemos. Y traducir, todos los días en las acciones de gobierno los compromisos que durante la campaña asumimos. 

- SENADORA ELBA ESTHER GORDILLO MORALES: En el uso de la palabra nuestro amigo y químico Gildardo Bueno Avechuco, que nos hablará sobre el tema Salud y Calidad de Vida. 

- QUIMICO GILDARDO BUENO AVECHUCO: Licenciado Francisco Labastida Ochoa, aspirante a la candidatura de nuestro partido, el Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República. 

Mi intervención es por el Movimiento Sindical de nuestro sector y a nombre de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado. 

Hablar de calidad de vida es hablar prácticamente de todo, de salud, de educación, obviamente de vivienda y empleo. El propósito de mejorar la calidad de vida nos conduce a tres temas: la economía, que debe generar las condiciones para que el progreso sea posible y tangible. 

El desarrollo social que habla de la tarea que el Estado habrá de desplegar, para contribuir con eficacia en la distribución del ingreso, lo político, que debe convertir a la democracia, al equilibro entre poderes, el federalismo, en contribuyentes del esfuerzo por mejorar la calidad de vida de los mexicanos. 

Conscientes del rezago económico social existente, debemos proponernos actuar con rapidez y eficiencia, para cumplir con las expectativas que exige la población. 

Si la gente percibe que sus posibilidades crecen y su futuro es más promisorio, el escenario político cambiará radicalmente y el potencial del país crecerá. 

Licenciado Labastida: 

Nos interesa saber si dentro de su programa de gobierno est es posible y qué propone al respecto. 

Por sus respuestas, muchas gracias. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: Sí considero que es factible, considero que siendo elementos independientes, están íntimamente entrelazados, que son objetivos que se apoyan uno así y que podemos pasar de un círculo vicioso a un círculo virtuoso. 

Est, al final de cuentas, depende de no dejarnos ganar por la inercia ni el fatalismo. No hay fatalismo ni a favor ni en contra. En las naciones ocurre en muy buena medida lo que las mujeres y los hombres decidimos por hacer, no por caer en el voluntarismo, pero es obvio que cuando una nación y un pueblo se decide para transformar las realidades, lo logra. 

Y en este sentido, los capítulos de salud y seguridad pública, siendo capítulos prioritarios, en ellos se pueden avanzar simultáneamente con los otros. 

En las siguientes reuniones, particularmente con el Sector Obrero, quiero definir con mayor abundamiento este y otros temas, también el tema del crecimiento económico. Me limito, por ello, a darle un pequeño avance de lo que plantearemos y en detalle iremos desglosando. 

Muchas gracias. 

- SENADORA ELBA ESTHER GORDILLO MORALES: El senador Jorge Guadalupe López Tijerina hablará del tema Educación, Cultura y Globalidad. Tiene la palabra. 

- SENADOR JORGE GUADALUPE LOPEZ TIJERINA: Señor licenciado Francisco Labastida: 

Podemos decir que la globalización está determinada por la tecnología de las comunicaciones que han convertido al mundo en una aldea global. 

La irrupción de los medios de comunicación globalizados, si bien es la expresión de la posibilidad de interacción de los seres humanos, también constituye un enorme reto. 

Si queremos mantenernos como nación, con la percepción que supere el absurdo debate acerca de que podemos excluirnos del contexto mundial, tenemos que crear un blindaje cultural. Es la cultura lo que nos determina, lo que nos identifica. En la medida en que esa cultura sea derrotada, nuestra idea de nación también lo será. 

No podemos dejar de entender que la industria de la cultura, que se recrea a través de los medios de comunicación global, ha venido modificando nuestros conceptos básicos, como tampoco podemos aceptar que los paradigmas nacionales se creen en los espacios de la mercadología y el utilitarismo. 

La política cultural del Estado, en la nueva época que es la de los medios de comunicación, será tan importante o incluso más importante que la política económica, ya que de ella dependerá nuestra permanencia como nación. 

¿Podemos ser parte de la sociedad globalizada y seguir siendo mexicanos? Habrá una política cultural impulsada por el Estado, ¿cuál sería ésta? 

Por sus respuestas, muchas gracias. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: Difícilmente podría estar más de acuerdo con conceptos aquí expresados, como los que ha dicho el señor senador. 

Estoy total y profundamente convencido de que si no fortalecemos la política cultural y el impuso a la cultura en el país, corremos, sin lugar a dudas, el riesgo de perder nuestra identidad como nación. 

Con la tecnología se dio un gran cambio. En el Siglo XIX la cultura que rebasaba la frontera era lo que se transportaba, que eran fundamentalmente los libros. 

Hoy, con el desarrollo de los medios electrónicos, lo que se está exportando es la cultura para las grandes masas 6y los grandes sectores de la población. 

En este sentido, la música, la televisión, la radio, penetra a todo el país y nos hace que si no lo advertimos y lo corregimos y trabajamos en ello, perdamos nuestra identidad cultural y para eso baste la pena recordar que algunas naciones, en sólo 20 años, inclusive cambiaron de idioma. 

Por la cercanía con el gigante del norte pocos riesgos tan fuertes, tan graves tenemos para la identidad de los mexicanos y nuestro desarrollo soberano, como el fortalecimiento de la cultura. Y cultura no es sólo la cultura o la transmisión de eventos para pequeños grupos elitistas, sino es al identificación, la difusión, la multiplicación de todas las manifestaciones culturales, para nutrirnos con ellas con sólo el criterio de calidad, pero también para reforzar muy fuertemente las manifestaciones culturas que durante siglo y décadas hemos construido en los mexicanos. 

Hablo de este tema con total tranquilidad, porque puedo acreditar que cuando fui Gobernador de Sinaloa, construí el Museo de Arte de Culiacán, el Museo Tecnológico de Culiacán, el Museo Regional de Los Mochis, el Museo de Antropología en Mazatlán, dos museos de sitio en otros municipios del estado, que construimos 80 bibliotecas por año en promedio; que hicimos el Festival Cultural, que llegó a tener un millón de espectadores por año, y que la tarea editorial que hicieron las imprentas del Gobierno del estado, e imprentas nacionales alcanzaron niveles sin precedentes. 

Por eso digo con tranquilidad que mis compromisos los puedo respaldar, los respaldaré como Presidente de la República y haré honor a mi palabra empeñada ante ustedes cuando -si ustedes me apoyan- sea el destine, el que dirija los destinos del país y coordine los esfuerzos de los mexicanos. 

- SENADORA ELBA ESTHER GORDILLO MORALES: El doctor Manuel Jesús Angulo Romero, hablará del tema Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable. 

- DR. MANUEL JESUS ANGULO ROMERO: Buenas tardes a todos. Hago uso de la palabra en representación de mis compañeros secretarios generales de los estados de nuestro sector. 

Ciudadano licenciado Francisco Labastida Ochoa: Una de las grandes preocupaciones de los mexicanos, sin duda, son los grandes daños al medio ambiente y de cómo poder alcanzar un desarrollo sustentable. 

En relación a esto hay quienes opinan que el agua será el factor que termine con nuestra civilización. Ya sea por su carencia, ya sea por su abundancia, ya sea por su contaminación. 

Los cambios climáticos son una realidad y sus efectos cada vez nos generan mayores problemas, y casi siempre se traducen en tragedias. Es éste un asunto, que si bien involucra a todos los mexicanos también nos rebasa. 

Lo que está en juego es la supervivencia de la especie, y la comunidad internacional ha demostrado muy poca voluntad para enfrentar de manera decida este grave problema. Y es que en el sentir de la población está la búsqueda del bienestar, entendido éste como la comodidad en su forma de vida y la de su familia, y precisamente en la búsqueda de ese bienestar, en muchas ocasiones daña su propio hábitat, lo cual complica más esta situación. 

Licenciado Labastida: ¿cuál es su opinión al respecto y qué perspectiva tiene en relación a este transcendental asunto? Por su respuesta muchas gracias. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: De todos los temas que se tratan sobre los problemas del medio ambiente, la contaminación de las aguas, el ruido, los problemas de basura e incluso la elevación de la temperatura, ninguno, sin lugar a dudas, para los mexicanos es tan agudo y urgente como el problema del agua. 

Muchas razones lo explican, somos un país fundamentalmente semiárido, más de la mitad del territorio nacional, más de un millón de kilómetros cuadrados tiene lluvias que sólo alcanzan 200 milímetros o menos de 200 milímetros. Esto quiere decir la quinta parte, la cuarta parte de lo que llueve en la Ciudad de México, y en cambio en estados como Chiapas llegan a llover 4 mil milímetros, es decir cinco veces más lo que llueve en la Ciudad de México. 

Este problema nos está determinando que haya sobreexplotación de acuíferos y que haya el riesgo de que los pozos a los que hoy le están sacando agua al subsuelo con el tiempo sólo le saquen polvo, y se convierta en eriales, algunas zonas del país. 

Es por ello, no sólo importante, vital para el futuro de la nación, sino urgente atender este grave, muy serio problema que tenemos los mexicanos. Hay que cambiar algunas leyes y reglamentos, asignarle recursos económicos, trabajar junto con los agricultores para lograr que el agua no se nos pierda, para lograr hacer un uso más eficiente de ella; retener una cantidad mucho mayor de agua en el territorio para que ésta se penetre en el subsuelo y mil cosas más que dejamos a los expertos que nos resuelvan. 

Pero lo que nos debe quedar claro, como sociedad, como pueblo, como nación es que este problema no podemos diferir la solución de ello. Que durante muchos años y décadas hemos hecho soluciones y pequeños arreglos que no son de la magnitud del problema que estamos viviendo, y que o nos decidimos a enfrentar de una vez por todas este gran reto o nos va a rebasar como nación, y vamos a tratar de corregirlo cuando el costo para el país y para varias regiones del país sea excesivamente alta. La viabilidad de muchas regiones de México está dependiendo de ello. 

Hay que pensar en grande, concebir e identificar el tamaño y magnitud del problema que vivimos y decidirnos, como pueblo y como país, enfrentarlo con todo el rigor y la fuerza que tiene el Estado y que tiene la nación. 

Hay que pararlo porque el tiempo no lo está solucionando, sino que lamentablemente lo está haciendo más grave. 

Por ello mi último comentario es que a este punto -que es crítico y fundamental dentro de los programas de gobierno que, por cierto, ya empezamos a concebir a través de ideas, planes y programas- vamos a darle toda la atención, la prioridad, el esfuerzo, para parar los problemas en materia de contaminación que en el país lamentablemente han crecido. 

- SENADORA ELBA ESTHER GORDILLO MORALES: Nuestro amigo, el Capitán P. A. Agustín Sánchez García, hablará sobre el tema Sociedad y Estado. 

Tiene la palabra, por favor. 

- CAPITAN P.A. AGUSTIN SANCHEZ GARCIA: Señor licenciado Francisco Labastida Ochoa: hace unos años, la aspiración nacional se resumía en el concepto de más sociedad y menos Estado. 

Era necesario que la sociedad asumiera plenamente su responsabilidad y que el Estado acotara su participación para que ello fuera posible. 

Sin embargo, el crecimiento de problemas que sólo pueden atenderse con el esfuerzo colectivo, el cual debe proponerse desde el Estado, como la inseguridad pública, la pobreza, la contaminación ambiental, entre otros, reclaman de su efectiva y contundente presencia. 

Si bien resultaría inconveniente que la sociedad renunciara a los espacios que ya disfruta, tampoco podemos diferir más la solución de problemas que sólo pueden atenderse desde el esfuerzo colectivo el Estado. 

Señor Licenciado Labastida: 

¿Cuál es su definición al respecto? 

¿Sigue siendo conveniente el que haya menos Estado? 

¿Dónde están las fronteras de uno y de otro? 

Por su atención y por su respuesta, muchas gracias, señor licenciado Labastida. 

- LIC. FRANCISCO LABASTIDA OCHOA: Esta es una disputa y una discusión que hace años se dio en el país y en otros países del mundo, con un claro tinte ideológico. 

El propósito último: hacer pensar que el Estado no era necesario y es obvio que el Estado es necesario. 

Es necesaria, sin lugar a dudas, por su vitalidad y su fuerza, la sociedad; son también -sin lugar a dudas- necesarias las empresas. Pero también es, sin lugar a dudas, necesario el Estado. 

Esta es una disputa yo diría inconsistente, porque los tres grandes grupos y pilares tienen que coexistir y la pregunta que debiéramos de hacernos -más bien- es: ¿en dónde queremos menos Estado y en dónde queremos más Estado? 

Por ejemplo: yo creo que necesitamos más Estado en seguridad pública, leyes más rigurosas y acción más fuerte y más definitiva, pero necesitamos menos Estado en la burocracia y en el papeleo que le entorpece la vida a las mexicanas y a los mexicanos e impide en desarrollo económico del país. 

Y respecto a la siguiente pregunta de en dónde necesitamos un Estado más eficiente, más efectivo, para lograr los propósitos que como nación nos planteamos, no intento -como se los dije a ustedes- hacer un monólogo ni pretender tener yo todas las respuestas. 

A lo que quiero invitar a las compañeras y compañeros del sector es que sobre estos puntos, sobre los asuntos importantes para el país, sobre estos temas que han incluido ustedes en su relación de preguntas, abramos la agenda de la reflexión nacional; que seamos, los mexicanos y las mexicanas, quienes llevemos en la búsqueda de la verdad la identificación de los problemas, de los grandes problemas nacionales y también de sus grandes soluciones para que nos hermanemos -desde ahí- en la identificación de lo que queremos hacer hacia los siguientes años. 

Para que nos hermanemos también en la identificación de cómo hacerlo y para que unamos, entre todos, nuestra voluntad, que es lo que nos da la fuerza como nación para transformar los problemas y solucionar las dificultades. 

Por eso, lo que les propongo, lo que le propongo a Elba Esther, lo que propongo a todos ustedes es que abramos espacios de reflexión nacional, para hablar con toda verdad y claridad y encontrar fórmulas de solución a nuestros problemas. 

Yo, por supuesto, participaría en estos foros con mucho gusto y plantearía mis ideas y mis propuestas. 

Quiero -identificando que esta es la última pregunta- hacer tres cosas: 

Primero, felicitar al sector al cual pertenezco y obviamente a nuestra dirigente Elba Esther, por haber presentado, conducido y organizado esta reunión, con un grado de excelencia como lo hizo, con apertura hacia los temas difíciles del país, con pluralidad, con equidad y con transparencia. 

Creo que los priístas estamos haciendo y poniendo ejemplo de que podemos discutir, con civilidad, con alturas y con propuestas, poniendo un ejemplo en el país de cómo se hace una transformación democrática. 

Por eso, al felicitar a mi sector y a Elba Esther, les quiero refrendar que hoy me siento otra vez orgullosamente priísta. 

Le quiero pedir a mis compañeras y compañeros de sector su apoyo, su ayuda, su trabajo para que si las propuestas que les he presentado creen que son convenientes para aplicarse en el país en los siguientes años, trabajemos juntos, entre todos, para que el PRI tenga la Presidencia de la República en el año 2000 y tengamos mayoría en el Congreso; para que tengamos la capacidad de conducir al país hacia los nuevos derroteros que la nación reclama, para que sepamos que las mexicanas y los mexicanos nos demandan y nos exigen con razón llevarles respuestas prontas y eficaces a los rezagos que por décadas estamos padeciendo. 

Creo, soy hombre de ideas pero no soy hombre que atropella. Tengo ideas que debato y discuto como los hombres que están convencidos de ellas. Pero respeto los otros puntos de opinión, sé escuchar con humildad. 

Quiero pedirles que entre todos definamos hacia dónde ir y que nos unamos porque en ustedes está la fuerza para ganar las elecciones y para llevar a la Presidencia de la República al partido y a la mayoría en el Congreso. 

Quiero pedirles su ayuda y su apoyo para conquistar la Presidencia y para hacer un proyecto de transformación en México del cual nos sintamos orgullosos los mexicanos, para hacer que el siglo XXI se ale siglo de México y para constituirnos en la generación que nos transformamos de la generación de la crisis en la generación de la esperanza. Muchas gracias. 

- SENADORA ELBA ESTHER GORDILLO: A nombre de nuestra organización, la CNOP, agradecemos a todas y a todos ustedes su presencia. Valiosa que es, estimulante para seguir trabajando por nuestra organización, por nuestro sector, por nuestro partido. 

Y muy particularmente quiero decirle a todos y cada uno de ustedes, y al licenciado Labastida, que estoy segura que en el debate de las ideas podremos construir la agenda del futuro. Muchas gracias, licenciado Labastida, por su participación. Ha sido este diálogo, sin lugar a dudas muy enriquecedor y no dudamos tampoco que también será para bien del Partido Revolucionario Institucional y para bien de México. Gracias. 
 
 

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