Palabras pronunciadas por Francisco Labastida Ochoa, durante la reunión con sectores productivos. 
Morelia, Mich., julio 27 de 1999.

Muy estimados y apreciados amigos empresarios que hoy nos han hecho el favor de reunirnos, de invitarme a que me reúna con ustedes, quiero agradecer su presencia en esta reunión. 

Agradecerle también a Sergio Sixto y Alipio Bribiesca, los conceptos generosos que han vertido y decirles que además de agradecérselos, me compromete con ello. 

Como es costumbre, yo traigo algunas tarjetas para esta reunión, permítanme que las haga a un lado y trate el tema que ustedes me han planteado, alguno de los temas que ustedes me han planteado directamente. 

Tengo la fortuna y el honor de conocer el estado de Michoacán desde hace muchos años; quizás las primeras veces por lo que hace la mayor parte de la gente, visitar a Michoacán, porque Michoacán es parte central de México como turista. 

A partir de fines de la década del 60, visitarlo porque un hermano mío trabajaba como maestro aquí, en la Universidad Nicolaita y con este motivo asistir con mayor frecuencia después a Michoacán. 

Después como Secretario de Energía, me tocó asistir para ver el desarrollo de plantas vitales, el Puerto Lázaro Cárdenas, de la siderúrgica Lázaro Cárdenas. 

Posteriormente como Secretario de Agricultura, emprender junto con ustedes la batalla que después de cerca de 80 años ganamos para que las exportaciones del aguacate se volvieran a restablecer hacia Estados Unidos. 

Y después, como Secretario de Gobernación, poner en funcionamiento aquí el plan de seguridad y también realizar reuniones de procuradores generales de los estados, junto con el señor Gobernador del Estado. 

Esta muy apretada síntesis del conocimiento que en diversas épocas he tenido del estado de Michoacán, me permite, si ustedes me lo aceptan, que haga algunos comentarios con ustedes. 

Me quiero referir a lo que decía Alipio, es decir, Michoacán es sin lugar a dudas uno de los estados con más recursos naturales que existen en el país. Pero todo mundo dice y es cierto, que tiene serios rezagos, vale la pena que lo recordemos. 

Michoacán tiene cerca del 20 por ciento de su población, más de 700 mil habitantes, en condiciones de pobreza extrema o de muy alta marginalidad en este momento. 

Tiene seis años de educación primaria en promedio, contra cerca de ocho años que hay tiene el país. Es, a pesar de que tiene más de cuatro millones de habitantes, sólo la economía número 13, en términos de la aportación a la riqueza nacional. 

Ha avanzado sobre todo en años recientes con el establecimientos de maquiladoras, 60 ó 70, que están generando más de tres mil o cuatro mil empleos. Pero es Michoacán uno de los estados que más braceros envía a Estados Unidos y que más gente sale a trabajar en otros estados. 

La pregunta es ¿por qué? Y creo que vale la pena tratarlo con absoluta franqueza. 

En parte, perdónenme que lo diga, por algunos problemas, porque también influyen, en la estabilidad política del estado. Michoacán ha tenido cerca de cinco gobernadores en 10 años y esto es un elemento que distorsiona e impide el desarrollo de los negocios y la generación de empleo. 

En parte también porque las inversiones en el estado, relacionado con ello, no han crecido a la velocidad debida y tengamos presente que hoy los elementos que determinan el desarrollo de un estado y de una región, están marcados en parte por los recursos naturales en los cuales, sin lugar a dudas, Michoacán es un estado prodigioso. 

Pero en muy buena medida por el desarrollo tecnológico, por la capacitación de la mano de obra, por los conocimientos que da el sistema educativo. Por las nuevas inversiones que se realizan, que es lo que determina fundamentalmente el progreso de una región o de un estado. 

Y la pregunta es: ¿Cómo enfrentamos juntos estas demandas, estas carencias que tiene el estado de Michoacán y cómo hacemos compatible que estos extraordinarios y prodigiosos recursos que tiene el estado, sirvan para impulsar su desarrollo, para atender sus necesidades no sólo de generación de empleo y de inversión, sino también para combatir el rezago que durante muchos años el estado ha tenido y recogemos lo mejor que tiene Michoacán, que es mucho? 

Porque parte importante de lo que ha ocurrido en el país no se explica sin las aportaciones de los hombres de talento, de creatividad, y las mujeres también, que han contribuido a nuestros movimientos de independencia, a la reforma, a la revolución y al engrandecimiento del país con sus aportaciones talentosas, creativas, de mentes luminarias que sin lugar a dudas le han dado luz al pensamiento nacional y eso se lo han dado los michoacanos. 

Es por esto, que Michoacán no sólo es importante por el número de habitantes que tiene, más de cuatro millones, es importante también por sus recursos naturales, pero es también muy importante por los rezagos que una parte considerable de la población tiene y tiene en condiciones de pobreza. 

¿Cómo logramos tener un desarrollo económico que se traduzca en justicia social, en elevación del nivel real de vida de la población, de toda la población, pero particularmente en donde está concentrada la pobreza? 

¿Cómo logramos que este desarrollo, también al mismo tiempo atienda las necesidades urgentes que el estado plantea, de combate a la delincuencia, al crimen y al narcotráfico? 

Y cómo lo hacemos impulsando la construcción de obras de infraestructura, impulsando la generación de empleos y logrando también combates de fondo al crimen y a la delincuencia y apoyando a un sector que es estratégico para el desarrollo del estado, porque puede dar sorpresas muy importantes y agradables, que es el desarrollo del campo y de todo el sector agropecuario. 

Yo planteo que lo hagamos de varias maneras: primero hablándonos como lo hemos hecho hoy, como lo ha hecho Sergio, como lo ha hecho Alipio, con absoluta franqueza y con la verdad. 

Porque si estamos construyendo y fortaleciendo una relación que tenemos desde hace muchos años con algunos de ustedes, tiene que ser con base en la confianza y en la credibilidad y eso sólo se logra cuando uno habla con la verdad y con total honestidad. 

Segundo, partiendo de las confianzas, se construye también con base en los valores elementales que nos deben de unir a los michoacanos y a los mexicanos. Debemos defender siempre un gobierno honesto, que haya un gobierno en donde los funcionarios puedan andar con la frente en alto porque tienen las manos limpias y en ello tenemos que luchar las dos partes. No fomentar que haya actos de corrupción, ni permitir que haya ningún acto de corrupción y debe ser lucha conjunta de ambas partes. 

Tercero, fortalecer la estabilidad política del estado, es elemento fundamental para que el clima de inversiones y de empleos se dé y yo creo que ahí debemos de tener muy claro que la pluralidad política que existe en Michoacán, como existe en todos los estados de la República, no deben de llevar a enfrentamientos ni a desgastes que paren el desarrollo del estado, que inhiban su crecimiento y mucho menos la atención de las demandas sociales que tienen los habitantes. 

En cuarto lugar, les planteo a ustedes que trabajemos en los avances de las metas y de las palancas que a mí me parecen fundamentales para que Michoacán pueda desarrollarse y crecer en los siguientes años. 

Impulsar muy fuertemente la generación de empleo y creo que ahí podemos trabajar juntos para que lo hagamos con el apoyo a la pequeña y a la mediana empresa, que es la que genera la mayor cantidad de empleos; con apoyos específicos orientados a la capacitación, al diseño, a las normas de calidad, a la capacitación en administración y obviamente a la capacitación para que penetren en otros mercados no sólo de otros estados, sino también del mundo. 

El apoyo en la capitalización de las empresas, porque la transferencia de tecnología y la productividad no se da si no apoyamos la capitalización de la pequeña y de la mediana empresa. 

En un impulso fuerte a la industria de la construcción, no sólo para construirle al estado de Michoacán las obras de infraestructura que les hacen falta, particularmente para conectar algunas zonas en donde hay un gran potencial y hay presencia notable del desarrollo industrial, como es el caso de Lázaro Cárdenas, sólo cito un ejemplo, sino también un impulso muy fuerte a la industria de la construcción. 

Mi propuesta es que levantemos el número de viviendas que se están construyendo en México, de 170 mil a cerca de 700 mil viviendas, más de tres veces lo que hoy construimos, para dispersar el crecimiento económico en toda la República, para que no se nos concentre en el norte del país y tengamos un país que crece a dos velocidades: un norte que crece rápido y una parte del centro del país, entre ellos Michoacán y otra parte del sur y del sureste, que crece a una diferente velocidad. 

Que cerremos la brecha del crecimiento regional que en México se está dando y que también cerremos la brecha del nivel de vida que existe entre el campo y la ciudad y que lo hagamos impulsando estos factores básicos y uno adicional en términos de generación de empleos, en donde Michoacán también tiene condiciones de privilegio. 

Es el impulso al turismo, en donde por sus bellezas naturales, por lagos tan hermosos como el de Pátzcuaro, por las ventajas en clima y por múltiples atractivos históricos, Michoacán debe de ser, sin lugar a dudas, un estado en donde pueda apoyar parte de su desarrollo o a la captación del turismo que realice tanto del país, como de otros países. 

Creo que si por estos rumbos caminamos, podremos hacer viable que la generación de empleo en Michoacán sea superior y agregamos a ello el desarrollo del sector agropecuario al cual me referiré enseguida- sea superior y no tengan que emigrar tantos michoacanos para encontrar fuentes de empleo o en Estados Unidos o en estados de Jalisco o incluso en mi tierra, en Sinaloa, en donde también una parte importante de hombres y mujeres de Michoacán iban a buscar empleo porque no lo encontraban aquí. 

Y que no pierdan ustedes lo más valioso que tiene el estado, que son sus gentes, son hombres y sus mujeres, que dolorosamente salen a trabajar a otros lugares porque no hay empleo aquí, en el estado. 

Para impulsar el campo, les planteo a ustedes que defendamos la participación de nuestros productos en el comercio internacional, en los países de América del Norte, Estados Unidos y Canadá, y también obviamente en Europa. 

A Michoacán se le están planteando perspectivas de desarrollo en el sector agropecuario de una riqueza y un potencial extraordinario. Quiero coadyuvar a que esto no sólo se realice, quiero sumar mi voluntad y la capacidad de gestión que tenga como Presidente de la República, que confío llegar con su apoyo y con su voto, para apoyar, entre otras cosas, a los michoacanos en esta defensa de sus legítimos derechos. 

Apoyarlos para que abramos mercados, para que eso signifique además de un acto de justicia, la oportunidad real de crear muchos más empleos y prosperidad en el estado de Michoacán. 

Conocen ustedes y hay aquí varios de Uruapan, cómo se están transformando los precios de los productos y cómo se cambiaron las perspectivas de desarrollo de la industria del aguacate a partir de que se logró entrar y sólo entrar en este momento a 16 ó 18 estados de Estados Unidos de América. 

En el momento en que avancemos en ello, las perspectivas para el estado, en este campo y en muchos otros, por ejemplo en exportación de otros frutales, de hortalizas y también de muchos otros productos, son enormes para el estado y en materia pecuaria, sin lugar a dudas, Michoacán es de los estados que no sólo tienen historia y tradición en desarrollo pecuario, sino tienen presente y tienen desde luego una gran potencialidad. 

¿Cómo hacerlo? Además de esto, hay que capitalizar que a la actividad agropecuaria y hay que utilizar para ello los recursos presupuestales, apoyando no sólo la instalación de infraestructura, sino ampliando los esquemas con los cuales trabaja la Alianza para el Campo, haciendo que esta llegue hasta abajo, hasta los agricultores y ganaderos más pequeños y haciendo de este instrumento con más recursos, uno de los fuertes instrumentos para capitalizar al campo, a la actividad agrícola y ganadera e impulsar la productividad y la elevación del nivel de vida y mayor competitividad de los productores agropecuarios del estado. 

Todo esto que es muy importante, le debemos de agregar, sin lugar a dudas, también la defensa de los precios de los productos agrícolas. Porque al final de cuentas, los agricultores cuando terminan las cosechas, quieren que le quede dinero aquí en el bolsillo y no una lista de créditos enorme en el banco que ya luego no saben cómo hacer para pagar. 

Eso, en parte es con productividad, en parte es con capitalización, pero también es parte con precios de los granos que sean rentables para la actividad agrícola, en donde trabajan una buena cantidad de los hombres que se dedican y están laborando en el campo en este momento. 

Todo esto creo que nos atiende y nos apoya en las necesidades del corto plazo, pero debemos también pensar en el futuro y yo asocio la construcción de un mejor futuro, en parte a estas medidas y también en una transformación de fondo del sistema educativo que arranque desde la educación básica, desde la primaria, desde la preprimaria, fortaleciendo en ellos la escala de valores; fortaleciendo la escala de valores que nos unen como familia; fortaleciendo la escala de valores que nos identifican como nación y fortaleciendo las actitudes que permiten que la gente con su trabajo y su esfuerzo se desarrollen. 

Propongo para ello, que le hagamos cambios al país, cambios orientados a la gente. Mi discurso es fundamentalmente un discurso con contenido humano, es un discurso y un compromiso de hacerle cambios para que, la construcción de los cimientos de la macroeconomía se traduzcan en mejor nivel de vida de la gente. Porque la macroeconomía se tiene que reflejar en que la gente viva mejor, si no, la macroeconomía sirve para que tengamos buenos números, pero no sirve para que la gente tenga buen nivel de vida. 

Lo que propongo es que hagamos cambios para que elevemos el nivel de vida de la gente y en particular, concentremos la atención en donde existen más rezagos y más pobreza, y Michoacán tiene en este sentido, lamentablemente, problemas de pobreza ancestrales, pero que dicen un ya, ya basta, en donde tenemos que unirnos todos para trabajar y combatir estos problemas de fondo que tiene el estado, que ha rezagado su atención durante muchas décadas. 

Para ello, en educación, mi propuesta es, creo, la que va al fondo del problema que tenemos. Propongo que la educación sea de nuevo, la palanca que permita la movilidad social en el país y que evite que la pobreza se herede de abuelos a padres, de padres a hijos. 

Propongo que la educación sea el instrumento que le dé movilidad y que impulse también el desarrollo del país. Hoy el desarrollo de las naciones y el desarrollo de los estados, se dan por razones diferentes de lo que se dieron hace siglos o hace décadas. 

Hace siglos se daba el desarrollo de las naciones por los recursos naturales que tenían. Cuando se desata y se impulsa el desarrollo industrial en el siglo XVIII, es fundamentalmente la tecnología y el capital lo que marca el desarrollo de los países y de las naciones. 

Pero conforme pasa el tiempo, es más el conocimiento y más la tecnología, lo que marca el desarrollo de un país, y si no impulsamos un programa de capacitación para que nuestros trabajadores, para que los hombres y las mujeres que están en el estado, que con su trabajo ganan su vida, tengan capacidad para desarrollarse y vivir en mejores condiciones, no impulsaremos su progreso y tampoco impulsaremos la transformación de la nación. 

Mi propuesta en este sentido, es que en lugar de que los niños vayan a las escuelas primarias durante cinco horas o menos, vayan ocho horas; que se les dé comida al mediodía en la escuela; que se incorporen además del fortalecimiento de los valores, conocimientos de idiomas que van a ser cada vez más necesarios para actividades como turismo, comercialización y el propio desarrollo industrial y empecemos a introducir conocimientos de computación desde la propia primaria. 

Que agreguemos, adicionalmente, algo que hoy sólo lo hacemos de manera muy reducida, por decirlo de alguna manera, queremos deporte. Porque hoy sólo toman una hora de deporte en las escuelas los muchachos y con eso, si van a todas las clases les ponemos 10 de calificación o le ponen 10 de calificación, pero obviamente no estamos construyendo una cultura deportiva ni incitando y formando una cultura para que luego no tengamos que lamentar que los muchachos se van por mal camino porque no generamos hábitos y actitudes desde las escuelas primarias. 

Esto impliía también poner salas de lectura y bibliotecas en las escuelas para que no digamos que aprendieron a leer sólo leyendo un libro de texto gratuito, que fue un gran avance, sino que tengan además la posibilidad de formarse y de cultivarse de manera amplia y que emprendamos junto con los maestros, con los padres de familia, los alumnos, una transformación de fondo en el sistema educativo. 

Si impulsamos el empleo, empleos mejor pagados; si hacemos también un pacto y una alianza para apoyar el desarrollo del sector agropecuario e impulsamos la transformación del sector educativo, creo que nos queda como gran prioridad el combate contra el crimen, la delincuencia y el narcotráfico. 

Porque no servirá de nada tener buenos ingresos y un buen empleo, si a la vuelta de la fábrica, si a la vuelta del trabajo son asaltados, si hay el temor de ser secuestrados, si en la casa no se vive con tranquilidad o en los caminos no se tiene la seguridad de encontrarse quién el vehículo, quién lo baje del camión para robarle lo poco o lo mucho que una persona traiga. 

Por ello mi cuarta gran propuesta es que nos concentremos con un gran programa de combate a la delincuencia en todo el país, combatiendo de fondo y mi compromiso es hacer todo, todo lo que sea posible para ayudar a los michoacanos para combatir el crimen, la delincuencia y el narcotráfico. 

Permítanme hacer un comercial: cuando fui Gobernador de Sinaloa, el primer día de gobierno expedí el primer decreto, fue iniciando la depuración de los cuerpos policiacos y en particular de la policía judicial del estado que tenía indicios muy claros de que estaba protegiendo a los delincuentes y realizando ella misma hechos delictivos. 

El 40 por ciento de la policía la metimos a la cárcel, en seis meses y otro 40 por cientos los sacamos porque habiendo encontrado evidencias francas de corrupción, no tuvimos pruebas para documentar que lo habían cometido el ilícito y simplemente los dimos de baja. 

Eso nos permitió, junto con muchas otras cosas más, reducir los índices delictivos de tal manera, que por ejemplo, en asaltos bancarios traíamos 36 asaltos bancarios por año y los bajamos a dos; los últimos tres años de gobierno tuvimos dos asaltos bancarios, tres asaltos bancarios y dos asaltos bancarios. Reducciones de más del 90 por ciento en los índices delictivos. 

La clave fue obviamente poner tecnología, poner recursos, atender el problema y preocuparse de él todos los días, toda la decisión, dentro de la ley pero mano firme para aplicar con todo rigor el combate contra la delincuencia y el combate contra el crimen en el estado. 

Pero clave fundamental fue limpiar, depurar, a los cuerpos policiacos, que es fundamental porque si no, no se puede avanzar con la velocidad que están demandado con razón en todo el país, los mexicanos, y también parte de los michoacanos para combatir la criminalidad. 

Entonces, lo que les planteo a ustedes, les digo que lo razonen y que lo piensen, es que este precandidato sí sabe con mucha claridad qué quiere hacer. Sí sabe que con certeza cómo llegar a ello y tengo la mano firme para hacer los cambios que se necesiten en estas y en otras materias en el país. Eso es lo que ofrezco. 

Ofrezco también no atropellar, no humillar; escuchar y atender, sé construir consensos. Soy absolutamente intolerante contra el crimen y la delincuencia, pero soy 100 por ciento tolerante con las actividades políticas. Sé escuchar con humildad, diría yo, porque he aprendido a lo largo de mi vida muchas de las pocas cosas que sé, de las gentes con las cuales he tenido la oportunidad de tratar y sé que quienes tienen el conocimiento de los problemas con mucha frecuencia tienen también la solución en la mano. 

Les ofrezco a ustedes, si soy el candidato del Partido y después el Presidente de la República, hacer eso: trabajar junto con ustedes y motivar y tratar de motivarlos y trabajar junto con ustedes para lograr algo que a mí me parece importante. 

Los cambios en un país sólo se hacen cuando la sociedad trabaja en favor de ellos, no se hacen por decreto, no se hacen por decisión superior, sólo se hacen los cambios de fondo cuando la mayoría de las gentes estamos a favor de ellos y peleamos por ellos. 

Quiero por ello, pedirles con absoluta claridad su apoyo en esta campaña, que es una campaña ardua, de a deveras, competida, con tres buenos precandidatos que están contendiendo al igual que el que hace uso de la voz, para alcanzar la candidatura a la Presidencia de la República, en un cambio que si a ustedes y a mí nos lo hubieran platicado hace un año o dos años, hubiéramos juzgado que era casi imposible que estuviera aquí un exsecretario de Gobernación pidiéndoles a ustedes su apoyo y su ayuda para llegar a tener y alcanzar el honor de ser el candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República. 

Pero que bueno que el PRI está cambiando así; que bueno que los que vamos a surgir y el que surja de esta contienda como candidato, le va a deber a ustedes ser candidato del Partido y que bueno que son millones de mexicanos los que deciden quiénes quieren que lo represente en la contienda contra otros partidos y no en la decisión de una sola persona; y que bueno que el partido es capaz de tener un cambio tan de fondo como para hoy poner ejemplo de cómo se puede hacer la democracia en el país, sin tener temor a lo que ello provoque. 

Porque estamos convencidos los priístas que queremos de a deveras al Partido; que el mayor riesgo es el inmovilismo y que el mayor daño que le podemos hacer al Partido y a la nación, es no animarnos a cambiar, a evolucionar y a impulsar los cambios que está demandando el país y también desde luego el Partido. 

Para eso les quiero pedir su apoyo y su ayuda, para ser el candidato del Partido, primero y después, ser el Presidente de la República, ofreciéndoles a ustedes que trabajaré con ahínco, con anhelo y poniendo en todo momento como única preocupación, los intereses superiores del país. 

Digo con orgullo y pregúntenle a mis paisanos y a los miles de personas que he tenido el honor de conocer a lo largo de mi vida ¿cuál ha sido mi comportamiento público? No tengo más que un solo interés que servirle al país. 

Por ese interés empeño absolutamente todo lo que soy capaz, no hay esfuerzo que no sea capaz de realizar para alcanzar la candidatura a la Presidencia de la República y después servirles a ustedes y servirle al país, recogiendo las palabras de Morelos: Simplemente Siervo de la Nación, que es el más alto honor al cual puede aspirar un mexicano. 

Les comento que me enorgullece mucho el apoyo y la presencia de ustedes en esta reunión. Que me comprometo a corresponderlo con un trabajo intenso para alcanzar la candidatura a la Presidencia y luego ser Presidente. Y después, desde la Presidencia, hacer un pacto y una alianza con los michoacanos; un pacto y una alianza con ustedes para digan ustedes que Michoacán está alcanzando el desarrollo y que el siglo XXI, el siglo que viene, es el siglo de Michoacán. 

Y que entre todos, los que estamos aquí, millones de michoacanos lo hemos logrado hacer juntos y que dejemos de ser la generación que ha vivido estas dos décadas de crisis, para que construyamos entre todos nosotros la época de la esperanza y de la prosperidad para el país. 

Muchas gracias. 
 
 

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