Palabras pronunciadas por Francisco Labastida Ochoa, durante el acto de Registro de su Precandidatura a la Presidencia de la República. 

México, D. F., julio 21 de 1999.

Compañeras y compañeros de Partido: 

Aquí, está la fuerza del Partido. 

Aquí, está la fuerza de los ideales de la Revolución Mexicana, que plasmados en nuestra Constitución, inspiran hoy nuestras más grandes y mejores luchas. 

Hoy está aquí presente la fuerza del Partido, el Partido de nuestros padres y el Partido que será de nuestros hijos. 

Me siento muy satisfecho y honrado, de estar con la militancia del Partido y con la dirigencia del Partido. Me siento muy contento y satisfecho de estar aquí, junto con ustedes. 

Me siento muy contento porque me transmiten la emoción y con ella la vivo y la convivo con ustedes, la emoción de buscar la candidatura a la Presidencia de la República. 

Hoy están aquí conmigo, María Teresa, mi esposa, mi compañera y amiga. Están también mis hijos, mis hermanos, mi familia y mis amigos. A ellos y a todos ustedes, quiero decirles lo orgulloso que estoy de ser miembro del Partido Revolucionario Institucional, el Partido que se renueva para impulsar las grandes transformaciones en favor de la democracia en nuestro Partido y en la política mexicana. 

Aquí, se siente la fuerza del PRI; aquí, se siente la renovada vitalidad de las organizaciones obreras, campesinas y populares; del Movimiento Territorial, de la Unidad Revolucionaria, de las mujeres y de los jóvenes. 

Aquí están reunidos mujeres y hombres de todos los estados de la República, porque esta es la fuerza del priísmo del país. 

Aquí está el pueblo que sustenta las instituciones revolucionarias; aquí está el pueblo que demanda democracia y libertad y que forma un dique para defender la independencia y soberanía del país. 

Aquí están los hombres del campo que quieren producir más alimentos y demandan apoyos y precios justos para sus productos. Porque los conozco, a los campesinos les digo: Que porque he trabajado con ustedes, me comprometo a fomentar y desarrollar el campo mexicano. 

Aquí están los obreros que impulsan el crecimiento industrial, los que hacen el desarrollo del país, que exigen empleos mejor pagados, con mejores prestaciones y mejores salarios. Porque reconozco la justicia de sus demandas, las demandas de mis amigos los obreros, quiero hoy sellar con ellos mi compromiso de luchar junto a ustedes. 

Aquí están las mujeres y los hombres de las colonias populares, que aspiran a formar su patrimonio y están dispuestos a trabajar para mejorar su casa, su colonia, su pueblo, su ciudad. Quiero estar cerca siempre de ustedes y del Movimiento Territorial y luchar junto con ustedes y hacer de su lucha mi lucha. 

Aquí están las clases populares que con su trabajo y su nacionalismo siguen construyendo, todos los días, un México más próspero, pero que demanda más justicia. La superación de ellas es mi compromiso. 

Aquí están los maestros, que con su ejemplo, con su trabajo y con esfuerzo han hecho crecer el sistema educativo del país, llevando el mensaje de la patria a todos sus rincones. Hoy y siempre mi alianza con ustedes y mi primer prioridad con la educación de nuestro país. 

Aquí están los jóvenes, presente y futuro de nuestro país, que luchan por un espacio en la sociedad y exigen oportunidades de educación y de trabajo, fomento al deporte y la cultura. Con los jóvenes quiero trabajar porque ellos serán motor fundamental de la campaña y a ellos les vamos a responder entregándoles un país mejor. 

Aquí están las mujeres que exigen equidad de trato y oportunidades para su desarrollo y para sumar su esfuerzo, su talento y su creativa a la transformación de México. Quiero repetirles a ellas, que quiero ser el candidato de las mujeres para trabajar junto con las mujeres, por las mujeres de México. 

Aquí está este pueblo vigoroso que hoy, más que nunca, sabe que México tiene un destino de grandeza; que ante la adversidad se supera; que sabe que la solución de los problemas del país está en la fuerza de los mexicanos, está en nosotros y está, desde luego, en las instituciones que hemos formado; está en la suma de voluntades, de fuerzas, de trabajos y de lealtades al interés superior de todos nosotros, que es México, la República que nos alberga y que nos cobija. 

Aquí están los priístas de México, que como dijo Luis Donaldo Colosio, quieren democracia, pero rechazan su perversión, que es la demagogia. 

A todos ustedes, les agradezco que me acompañen este día y se los agradezco con gran emoción; se los agradezco con plena convicción porque hoy es el día más importante de mi vida. 

Para luchar por ello, he recogido de los campesinos mexicanos la sabiduría y el profundo amor por la tierra; de los obreros, la reciedumbre y el esfuerzo; de las clases populares, su nacionalismo; de las mujeres, su alegría y su solidaridad; de las organizaciones, su fuerza y su lealtad; de los jóvenes, la alegría y la esperanza en un México mejor. 

Realizaré mi campaña con el entusiasmo y la fuerza de todos. Mi campaña llegará a toda la gente y a todos los lugares de la patria, porque es la campaña de ustedes, de todos los que hoy aquí estamos reunidos para triunfar en las elecciones del 2000 y en las primarias de este año. 

Les pido a mis amigos y a mis simpatizantes su voto, su apoyo y su trabajo político para ser el candidato de nuestro Partido y después, el Presidente de todos los mexicanos. 

Respaldo mi solicitud en que me he preparado para ello durante toda mi vida; respaldo mi solicitud, en los ideales de un mejor país que comparto con ustedes; respaldo mi solicitud en los resultados que he dado como Gobernador y como funcionario público. 

Lo solicito, les solicito su apoyo con el orgullo de quien sabe que su comportamiento público le permite tener la frente en alto porque tiene las manos limpias. 

Quiero pedir su apoyo para construir, entre todos, el país que anhelamos, un país libre y soberano, democrático, nacionalista y desde luego, con justicia social que llegue a los pobres y a todos los rincones del país. 

Estos son los postulados del Partido Revolucionario Institucional y en ello baso mis principios ideológicos y mi actuación política cotidiana. Y eso les pido a mis compañeros, que por esos ideales y por esos postulados luchemos y les demos vigencia en la República Mexicana. 

Quiero nutrir la fuerza de la campaña con las bases del Partido, con el vigor de sus sectores, con la creatividad de toda la sociedad. 

Busquemos juntos el poder de la Presidencia y la mayoría en el Congreso; busquémoslo juntos, para avanzar en la construcción de una sociedad más igualitaria. 

Busquemos el poder para servir al pueblo, que es el que establece las prioridades y fija los rumbos que la nación debe seguir. 

No nos equivocaremos nunca, si le hacemos caso al pueblo; no nos equivocaremos nunca, si escuchamos al pueblo; no nos equivocaremos nunca, si caminamos junto al pueblo para atender las necesidades de todo el pueblo. 

Los mexicanos deseamos un país en que prevalezca el Estado de derecho; en donde la delincuencia y el crimen sean abatidos y no quede la impunidad vigente; en donde no haya corrupción. Ese es mi compromiso y por eso quiero luchar junto con ustedes. 

Con el esfuerzo de todos, los cimientos de los mejores años del país están fincados, pero las mejores páginas de nuestra historia están por escribirse. Debemos hacer juntos que el siglo XXI, sea el siglo de México. 

El país al que aspiramos, hay que construirlo con propuestas y resultados; con propuestas y resultados que reflejen los anhelos de los mexicanos; con propuestas y resultados que generen empleos mejor pagados, que le alcance a la gente para vivir mejor. 

Con programas que impulsen y multipliquen la construcción de la vivienda, que promuevan la pequeña y la mediana industria, los pequeños negocios, el campo, el turismo y todo lo que significa desarrollo para el país. 

El país al que aspiramos hay que construirlo con decisión, con emoción, con vigor y con firmeza. Con decisiones para proteger el medio ambiente y heredarles un mejor país a nuestros hijos. 

Con decisiones que cierren la brecha que existe entre el campo y la ciudad, para que no tengan que irse los campesinos a buscar mejores niveles de vida de braceros o en las ciudades; para cerrar la brecha entre el sur y el norte del país. 

Para hacerlo con propuestas que mejoren la calidad de la educación; que combatan a fondo el crimen y que le den combate también a la pobreza. 

Este es el tiempo de las respuestas; es el tiempo de las soluciones a los problemas y de la superación de los retos. 

En la construcción de ese futuro, cabemos todos los priístas y tenemos que luchar hoy y siempre por la unidad del Partido. Todos y cada uno de los priístas que trabajamos a lo largo y a lo ancho del país, tenemos una tarea que cumplir; todos y cada uno de los priístas, de los millones de priístas, tenemos la responsabilidad de trabajar para construir un mejor México. 

Juntos construiremos el México del siglo XXI; juntos responderemos a los legítimos anhelos de nuestro pueblo, que ya no quiere, que no puede esperar más para superar la pobreza, para acabarla y erradicarla del país. 

Me impulsa para buscar la Presidencia, el dolor de la pobreza; el dolor de la pobreza que duele a millones de mexicanos. 

Me impulsa para buscar la Presidencia, la miseria que todavía vulnera el alma del país. 

Me impulsa para buscar la Presidencia, el anhelo de trabajar por los más pobres, por los que quiero ser Presidente de México. 

Dejaremos atrás, así lo propongo, por ello quiero luchar, las crisis y el desaliento, para construir juntos la prosperidad de México con más justicia en todas regiones y con todos los pobres. 

Por ello, para servir al pueblo de México hasta el límite de mi ser, quiero encabezar las fuerzas de este gran y vigoroso Partido para conquistar la Presidencia de la República y ganar la contienda interna del Partido. 

Para tener el poder, para servirle a las mexicanas y a los mexicanos; para tener el poder de la Presidencia y el poder del Congreso para hacer los cambios en favor de la gente, que México está demando. 

Por eso quiero que juntos luchemos para alcanzar la Presidencia de México. 

Aquí está la fuera del pueblo de México. 

Aquí está la fuerza de los campesinos. 

Aquí está la fuerza de los obreros. 

Aquí está la fuerza de las clases populares. 

Aquí está la fuerza de las mujeres y jóvenes. 

Aquí está la fuerza de quienes luchan por México y por la justicia social. 

Yo tengo la voluntad, ustedes tienen la fuerza. Sumemos la fuerza y la voluntad para hacer de México un mejor país en favor de todos los mexicanos. 

Que viva el PRI. 

Que viva México. 
 
 

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