|
JOSÉ DAMIAN PARDO MAICA Vio la luz en San Fernando de Apure por el año de 1.906. Su ascendencia paterna era alemana y su materna criolla, apureña. Hasta donde tengo conocimiento, ambas, de trabajo y empuje. Su educación formal alcanzó hasta la primaria y varios "cursos" de aquellos tiempos. Familia numerosa; pero las condiciones sanitarias, médicas y ambientales de entonces redujeron sus hermanos de 9 a 4. Cuatro de ellos quedaron enterrados en el camino entre Urañon y San Fernando por Difteria, en el mismo viaje. "Damián", excelente nadador, alto, blanco y fornido, quería superarse y conocer mundo. Soltó amarras y se ocupó como Contador en barcos de la Compañía Naviera del Gobierno: La Venezolana de Navegación, lo cual le permitió conocer y viajar: Ríos Apure, Orinoco y Portuguesa, Isla de Trinidad, Islas del Caribe y varios puertos de EE.UU. Luego contrajo matrimonio del cual queda una hija. Se divorció y no volvió a casarse. En el devenir y actuar, en su desarrollo, realizó muchas actividades económicas, sociales y políticas. Subalterno, Jefe y Propietario. Inquieto. Activo. Entre ellas, recordamos: Secretario Privado del Gobernador del Estado Apure, 1.939; empleado en el Bufete Rivas Vásquez, Caracas-Cuba-Nueva York,1.939; Administrador del Servicio Técnico de Reforestación, Ministerio de Agricultura y Cría, 1.941; Inspector del Trabajo en los Estados Portuguesa(1.940) y Guarico(1.941); Administrador de la Gran Alfarería Mecánica de Catia, Caracas, 1.944; Secretario en el Congreso de la República bajo la Presidencia de Rivas Vásquez; Administrador del Hospital del Seguro Social José Gregorio Hernández, Caracas; Dueño de un transporte de mercancías, básicamente, entre La Guaira y Caracas. Otras actuaciones: Co-fundador de un partido político en San Fernando denominado "Brote Cívico"; Diputado al Congreso Nacional: 56-58 por el Estado Apure; Miembro del Radio Club Venezolano y del Aeroclub Caracas, La Carlota, y finalmente promotor y creador de la Fundación Internados Rurales, en el año de 1.964, junto con sus amigos: el General (AV) Francisco Miliani, José Gregorio Sánchez, JM Barceló Vidal, Antonio Henríquez Amado, Eudes Cedeño Tovar, Méndez Arocha y otros. Fueron sus Padres: Miguel David Pardo Cistiaga y Ana Guillermina Maica Veracierto, quienes contrajeron matrimonio en San Fernando en el año de 1.901. Doña Ana, antes de las nupcias, había heredado el Hato Urañón, el cual pasa, luego, a sus 3 últimos hijos: José Damián, Francisca de la Soledad y Antonieta Teodora, en ese orden, quien le vende, salvo los derechos de Don Damián, a su actual propietario en 1.986. INTERNADO RURAL CAPANAPARO Así lo denominó inicialmente Don Damián Pardo desde finales del año 1.959, cuando una señora se presentó ante él, por el río, en el Hato Urañon, en invierno, con su hija moribunda, buscando ayuda para salvarla. Mediante el equipo de radio-aficionado, Don Damián Pardo solicitó ayuda al Dr. Rafael Lairet, en Caracas, quien le prescribió antibióticos, los cuales tenía "Damián" casualmente, y la niña se salvó. La escena se repitió muchas veces, con diversos casos, y fue, entonces, cuando se le ocurrió realizar un censo, personalmente, por la zona, el cual le reveló una cifra superior a los 200 niños en edad escolar prácticamente condenados a carecer de educación. He aquí una parte del por qué la idea del Internado Rural. Esa idea se hermanó con otra, producto de los retiros espirituales que efectuaba en el Hato Urañon su gran amigo Monseñor Segundo García, Salesiano y timonel en Puerto Ayacucho, así como, ocasionalmente, el Nuncio de su Santidad el Papa en Venezuela, de apellido Dadaglio. De allí que la primera edificación que se hizo a expensas de él y sus hermanas, como otras, fue la Capilla, bautizada por los Monseñores García y Polachini, acompañados por unos sacerdotes que vinieron para esa ocasión de EE.UU., de la Congregación Glenmery, en Marzo de 1.965, y hubo, además 5 matrimonios, entre ellos el de Vicente Mónaco(Maestro albañil en la Obra para aquel entonces) y Lelia, hija de trabajadores en el Hato Los Caobos; más de 100 bautizos; más de 30 confirmaciones y ya olvide cuántas primeras comuniones. Para el año 1.962 Don Damián y sus hermanas no podían costear ese Internado e hizo contacto con el Ministerio de Obras Públicas(MOP) para solicitarle ayuda y la creación y construcción de la Estación Metereológica y, en 1.963, con el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. Inició su cruzada, "pidiendo más que una gallinita ciega"; difundir la idea de construir un Internado Rural en Capanaparo y convocar voluntades públicas y privadas para esa causa social. Logra terminar los Edificios correspondientes a la Capilla, Medicatura, Casa para el Médico, la Estación Metereológica con casa de habitación para el funcionario respectivo y el 26 de Febrero de 1.964 protocoliza, en Caracas, la Fundación de Internados Rurales(FIR), sin ningún tipo de patrimonio tal como está asentado en el Registro Público, de la cual es su primer Presidente y le acompañan sus amigos y relacionados: el General de la Aviación y Comandante de la misma Francisco Miliani; José Gregorio Sánchez, JM Barceló Vidal, Antonio Henríquez Amado y Herrera Uslar, entre otros. A petición suya y de sus amigos el Congreso Nacional designó una comisión de sus miembros quienes visitaron el Hato y la Obra en noviembre de 1.964. De allí en adelante se multiplicó la actividad y creció la atención y el esfuerzo por terminarla. Colaboró mucha gente e instituciones, privadas y públicas. Recuerdo algunos de los muchísimos colaboradores de los alrededores de Urañon: sus primos y primas, dueños y herederos de los Hatos vecinos: Mata Larga, San Antonio, Los Caobos, La Pastora, Mata de Caña; las familias Maica Veliz, Maica Aponte; Alejo Tovar, Juan Rivero y su Chalana, Blas y Modesto Veliz, Belarmino Tovar, Rafael y Eusebio Puerta y Francisco Bermejo, hay muchos otros cuyos nombres ya no recuerdo. Muchachos entonces que durante días y semanas picaban piedra, traída del "Cerrito" a 9 Km a mandarria para fabricar el ripio que se usaría en el Internado, debajo de apamates y mangos en la casa del Hato, también sembrados por Don Damián. La Fuerza Aérea Venezolana con sus aviones y pilotos; la Guardia Nacional de Venezuela con todo su apoyo y "gabarras" en el invierno; sus amigos transportistas para acopiar materiales en la Base Aérea Libertador; y, paro de contar porque falla la memoria. Los innumerables amigos del aire(Radioaficionados), profesionales de todas las especialidades médicas, pilotos, ingenieros, arquitectos, administradores, educadores, comerciantes, banqueros, dueños de fábricas y empresas de diversa índole, comunicadores sociales, estaciones de radio y televisión, radioaficionados, amas de casa, sacerdotes, monjas, seglares, políticos, etc., etc., de todo el País, los de Barquisimeto, Maracaibo y del exterior, fueron tantos y tantos. A pesar de su esfuerzo y desvelos, Don Damián, el Marques de Urañon y Conde del Capanaparo, "protector de viudas desamparadas", como se identificaba jocosamente cuando salía al aire con su equipo de radioaficionado y sus siglas YV9AH, no vio en pleno funcionamiento su Obra. Los intentos fallaron: el primero, el cual era su deseo, los Salesianos no pudieron encargarse de ella; segundo, con unas monjas traídas directamente de Bélgica; tercero, con otras monjas traídas directamente de España. Luego de un accidente de tránsito del cual quedó "sentido" cayó en cama, fue hospitalizado en el Hospital Clínico Universitario de Caracas, en dónde innumerables amigos y familiares le prodigaron su atención y testimoniaron su amistad y la ciencia no pudo detener el rápido deterioro de su salud y finalmente nos dejo a los 64 años de edad, el 17 de Enero de 1.970. A Francisca de la Soledad Pardo Maica, cariñosamente llamada "Panchita", le tocó el turno de la dirección y administración del Hato y las gestiones para la puesta en funcionamiento del Internado y cuya dependencia gubernamental, no suficientemente clara a mis ojos y entender, confusa en lo formal, jurídico y propagandístico, se ha mantenido hasta el presente. Inmediatamente de su muerte, acaecida en 1.974, correspondió a Antonieta Teodora Pardo Maica las mismas funciones. Una idea, por ahora, debe quedar clara: JOSÉ DAMIÁN PARDO MAICA, es el promotor y fundador del Internado Rural Capanaparo, en terrenos suyos y de sus hermanas y que, hasta donde los documentos registrados que conozco indican la privacidad personal de los mismos. Uno de tantos Pioneros en cumplir con la función social de la propiedad privada y en coadyuvar a la salud pública utilizando medios radioeléctricos y, sobre todo, con un sentimiento plenamente identificado con su Estado natal y con su Patria. Oswaldo Bocaney, en una oportunidad Director del Colegio, le rindió un pequeño homenaje a Don Damián, el 7 de Noviembre de 1.977. Considero que es tiempo oportuno para recordar y clarificar todo cuanto es positivo para los Apureños. Vale. Lic. Nelson Maica Carvajal. 04/06/2001. |
|