¿CONSERVADOR 1?

 ¿En algún momento nos ha pasado por la mente la idea de que el actual Presidente de Venezuela es Conservador y que la pregonada “Revolución” es su fachada?. ¿Cierto o falso?. Ambas sugerencias referidas a tal personalidad pública obligan un debate, a una discusión, a un diálogo sobre el tema. Y de no poder hacerlo, por “temor a represalias”, por lo menos, a un ejercicio con la imaginación. He aquí una opi nión “imaginaria”.

¿Desde cuál punto de vista?.

Nos ubicamos en el ámbito político, desde la perspectiva política, teniendo presente la existencia de muchos más puntos de vista: liberales, socialistas, comunistas, racional, empírico, científico, iluminista, religioso, burgués, capitalista, económico, militar, social, psicológico, sociológico, etc., etc.

¿Políticamente conservador?

Entendemos, para estos efectos, por tal aquel “actor”, en este caso nos imaginamos al Presidente, cuyas acciones, independientemente de sus declaraciones, en casi todos los casos, están dirigidas, como reacción, a restituir un estadio, proceso, valores, concepción, status quo, “aparentemente” ya superado por el tiempo e historia o con poca o casi ninguna vigencia, actualidad.

Es una reacción política contra todo cuanto venía siendo, “desde su perspectiva y la de su grupo”, destruido, según él, como los auténticos valores patrios, sus raíces esenciales, por tanto, hay que restituirlos mediante una “acción”, la cual tilda de “Revolucionaria”. He aquí la supuesta fachada.

¿A quienes ubicamos en esta corriente conservadora?

A los que no participaban ni participan, están fuera de los círculos, intelectuales y elites rectoras del proceso político-económico vigente, tales como los campesinos, los dueños de la tierra, la clase media, los trabajadores, cantidad y diversidad de profesionales de todos los niveles y clases, los grupos y clases bajas de la sociedad en general y de las Iglesias y del sector Militar. En ellos ha prevalecido, por su ubicación socio-económica, educación y rol, las tradiciones y la historia boca-oído. Se han opuesto, de alguna manera, al liberalismo, al capitalismo, al imperialismo. Tratan de rescatar valores y estilos de existencia, supuestamente olvidados, dejados de lado por el “liberalismo salvaje”, tales como: organizar la sociedad dentro de la visión de los “conservadores”; revalorizar la familia, auspiciar los sentimientos de solidaridad y privilegiar lo espiritual sobre lo material.

Ubicamos también a quienes se identifican, desde el punto de vista político-ideológico, en determinado momento histórico, contra el interés y los valores antagónicos al pensamiento y vida de una sociedad aburguesada y burocrática. Repetimos algo muy viejo: “los conservadores miran demasiado hacia el pasado”(No recuerdo quién lo dijo)

¿Qué proponen los conservadores?

Llevar al primer plano las ideas relacionadas con el principio jurídico de la revolución y los derechos del hombre; gobierno fuerte; difundir y aceptar, casi a ciegas, la doctrina de la soberanía popular.

En su Programa de Gobierno Básico: Divisiones del poder público(más allá de lo usual) y celebración, en períodos cortos, de elecciones; buscar, de inmediato y en lo interno, la restauración del crédito público;  Proteger el capital y fomentar la industria y el comercio.

Miran hacia la forma Federal de Gobierno; extienden el mandato en el poder; reforman el Sistema de Justicia; exaltan el Gobierno Popular; justifican a cada momento la búsqueda de “equilibrios” para toda decisión gubernamental como una forma supuestamente disuasiva ante una posible tiranía.

Se muestran muy sensibles ante la miseria de cualquier sector de la población; tienen y dan señales de poca preocupación e inclinación hacia la clase media y dejan a la imaginación un “posible” entente y/o acercamiento entre los capitalistas y el soberano.

Intentan la conquista de los intelectuales y artistas y pregonan la acentuación del proceso democrático por intermedio de su partido en el poder.

Tienen y pregonan conceptos y actos de fé a cada momento, tales como la historia, la nación, el pueblo, el soberano, la vida misma; las instituciones políticas y sociales son percibidas desde el punto de vista “orgánico” y de igual manera la sociedad.

Condenan la doctrina económica percibida como vigente, en nuestro caso “el liberalismo salvaje”. Tienen una concepción casi mítica de la política. Llaman a formar poder a los identificados por ellos como más capaces y virtuosos y, además, que reconozcan a su líder, jefe, sacerdote. Los conservadores son, posiblemente, una mezcla de autoritarismo, heroísmo e idealismo.

¿Cuál es y de dónde le viene su inspiración conservadora?

Aparentemente es y le viene de una contradicción y él luce contradictorio. Ejemplo: denuncia públicamente corrupción y robos generalizados; pero no captura ni presenta los corruptos (en la misma proporción) y ladrones ante el soberano y la justicia, teniendo bajo sus órdenes los mecanismos para hacerlo. Pregona una nueva moral pública, de hecho está plasmada en la Constitución; pero tampoco se atrapa ni castiga tan siquiera a los funcionarios dependientes de él que incumplen la Constitución.

Denunció en las campañas electorales y ahora exceso de legalismo y formalismo y en el presente apela a ellos para justificar la no-observancia de sus propios Decretos y Decisiones Ejecutivas, como por ejemplo, “la mocha”; el pago, luego de meses decretado, en varias dependencias públicas, del aumento de salario y, por si fuera poco, el famoso Bono de los Bs. 800.000,00. Hay quienes afirman que todavía están dando intereses bancarios.

¿Cuándo aparecen los conservadores?

Desde siempre; pero como filosofía conservadora, aproximadamente desde mediados del año 1.700. Históricamente han sido asociados, por algunos observadores, con el “atraso económico” de un País; entonces surgen con fuerza y actúan básicamente en esos momentos críticos. Otros, los ligan con la “desaparición” y/o ausencia, casi total, de la clase media en una sociedad; hasta con la ausencia de imaginación, de futuro, de Utopía.

Conclusión:

A la vista de las decisiones y de las declaraciones observadas, desde la campaña electoral de 1.998 hasta las presentes “cadenas” y “aló Presidente”, el perfil del Conservador antes expuesto, le cuadra, está dentro de esos parámetros. El Ciudadano Presidente sería Conservador; pero  tengo aún dudas que me hacen presumir de que guarda cierta distancia con la Filosofía Conservadora. Todo está por comprobarse.

Las decisiones, conducta, ciertos actos y declaraciones se “oyen” con algo de sindéresis, contundencia; pero se perciben, se sienten con muy poca eficiencia, pocos efectos prácticos. Su “equipo” luce sordo, mudo, invisible, distante, carece de respuestas en tiempo y adecuadas, muy poco práctico; para colmo, parece cercano y relacionado, en alguna medida, con práctica y hechos de moral pública condenables y repudiables.

Ahora bien, esta es, lógicamente, una visión parcial e imaginaria. Son muchos los modelos y métodos de análisis. Aquí no se agota el tema; tampoco pretendemos eso. Continuamos la discusión y el análisis entre quienes tenemos o creemos tener independencia para hacerlo y rechazamos, eso sí, toda forma de tiranía distinta a la impuesta y regida por las Leyes.

Deseamos, queremos y trabajamos por una inmediata rectificación. Creemos en la oportunidad para el cambio y le sugerimos “imaginariamente” al Ciudadano Presidente que formule el Plan Nacional de Desarrollo y lo someta, cuanto antes, a la aprobación de la Asamblea Nacional, tal como es su obligación de acuerdo con el Artículo 236, 18, de la nueva Constitución. Los planes de emergencia  a cada rato y  para casi todo están dando mucho qué pensar y los resultados todavía no se palpan. ¡A  rectificar, Presidente!. ¡EL CAMBIO, HACIA EL FUTURO Y CON MENOS INCERTIDUMBRE, LO PODEMOS LOGRAR!. ¡Ojo Pelao!. Nelson Maica C. /150101/.

 

 

Lic. Nelson Maica C       nmaicac@starmedia.com      

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