El libro de los muertos.
CONJURO XXVI
PARA RESTITUIR AL DIFUNTO SU CORAZÓN
¡Qué mi corazón ib pueda encontrar su lugar! ¡Qué mi corazón hati pueda encontra su lugar! ¡Qué mi corazón repose en paz conmigo! ¡Qué me comunique con Osiris as Este de la pradera en flor! ¡Qué pueda subir y descender con mi Barca el Nilo celeste! ¡Qué los poderes de mi boca me sean devueltos, de modo que pueda pronunciar las palabras de Potencia! ¡Qué los poderes de mis dos piernas me sean restituidos, de modo que pueda caminar! ¡Y de mis brazos, de modo que pueda derrotar a mis enemgiso! ¡Qué las puertas del Cielo permanezcan abiertas para mí! ¡Qué pueda Keb, Príncipe de los dioses, abrir mis dos mandíbulas! ¡Qué pueda él abrir las pesadas vendas que cubren mis dos ojos! ¡Qué pueda él separa mis dos piernas! ¡Qué Anubis fortalezca mis piernas de modo que pueda mantenerme erguido! ¡Qué pueda la diosa Sekhmet conducirme al Cielo! ¡Qué los secretos me sean revelados en Menfis! ¡Mi saber visionario lo doy a mi Corazón ib; mi poder mágico lo doy a mi Corazón hati. Yo dirijo a mis dos brazos y mis dos piernas me obedecen. Mi Alma no será aprisionada en mi cadáver ante las Puertas del Más Allá; así podré entrar y salir en pa. |