Los utensilios más antiguos provienen de la zona de Olduvai, al este de Africa, y fueron confeccionados en piedra. Esta industria se conoce como Oldowaiense y fueron obtenidos de los estratos más bajos de Olduvai (lechos I y II) que datan entre 2 a 1 millones de años.
Estos hallazgos se los debemos a Mary
Leakey quien ha realizado trabajos por unos 40 años, en los cuales se
dedicó a recolectar, examinar, ubicar, describir e interpretar los miles
de trozos de materiales encontrados en la zona. Estos restos presentan
diferencias notables, que los antropólogos han separado en dos
tradiciones diferentes en el trabajo en la piedra. Una es la oldowaiense,
la más antigua y primitiva, que producía principalmente una herramienta
conocida como pebble, pero que se conoce como chopper.
Algunos
son muy grandes, entre 7 a 10 cm de ancho. Es el utensilio más simple y
primitivo, se trata de un guijarro (piedra gastada por la acción del
agua), confeccionado en algún material graneado, duro, de textura suave,
como cuarzo, pedernal o calcedonia.
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La mayoría en Olduvai, están hechos de lava endurecida que proviene de los volcanes de la región.
Para su confección debía el homínido, golpear este guijarro contra una roca, lo que provocaría que saltara un pedazo. Al segundo golpe, salta otro pedazo, dejando un borde dentado en la punta de la herramienta. Este borde es lo suficiente afilado para cortar carne, aserrar o triturar articulaciones y cartílago de las piezas de caza.
Todo esto junto a restos o despojos dejados por su confección como astillas pequeñas, acumuladas en los lugares en donde los tallaron.
El homínido responsable de la confección de esta industria es el Homo habilis. Se han hallados lugares con concentración de restos que representarían asentamientos de homínidos que han permanecido por largo tiempo dejando restos de sus diversas actividades. Se hallaron restos de animales cazados para su consumo que seguramente son desechos que dejaron luego que los consumieron como huesos de animales, cabezas de pescados, y otros animales.
Se han hallado unos 20 de estos sitios de concentración. Uno de ellos presenta una distribución especial: densa concentración de pedazos y astillas de manufactura de herramientas líticas, mezclados con gran número de pequeños fragmentos de animal destrozados, amontonados en un área con forma algo rectangular de 4,5 m por 9 m de largo. Rodeando este rectángulo hay un espacio de 1 m donde hay pocos restos culturales. Pero fuera de este espacio comienzan a encontrarse nuevamente restos. Se ha interpretado esta distribución de manera que el lugar central era la morada permanente, y el espacio sin restos correspondería a una cerca de espinos que protegía a los homínidos. Así tiraban fuera de su lugar de residencia las elementos que no querían usar o no sirvieran.
Otra configuración diferente para estos sitios concentrados es circular, de unos 4 m de ancho, en cuyo interior las piedras aparecen diseminadas al azar y no siguiendo un patrón concentrados. El círculo en cambio es una densa concentración de piedras que parecen haber sido ordenadas, posiblemente para sostenerla ramas formando una estructura como las chozas, sobre las cuales se colocaría pieles o hierbas.
Hay pruebas de varias actividades desarrolladas fuera de esta concentración circular. Hay restos de varios animales como: antílopes, hipopótamos, jirafas, y un diente de Dinotherium (elefante extinguido). Posiblemente algunos fueron cortados en los lugares de caza para ser transportados a estos lugares para su consumo. Existen dos sitios de matanza en los cuales se puede ver el procedimiento de cortar o desarticular para transportar pedazos de carne. Junto a los restos de huesos se hallaron numerosos choppers para cortarlos.
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