Pompeya:

 el arte.



        Los frescos y restos pintados encontrados en esta ciudad son de una gran importancia ya que por su carácter este tipo artístico suele perderse con el paso del tiempo. Así los restos de pinturas griegas son escasísimos, si bien hay numerosas fuentes que atestiguan que existían excelentes pintores tanto griegos como romanos. Sólo perduran las decoraciones realizadas sobre las cerámicas o los mosaicos de la época romana. En cuanto al arte romano, existen mayores restos recuperados de las antiguas ciudades de Pompeya, Campania, Herculano, Stabias (Stabiae), que fueron todas destruidas de manera repentina por la erupción del Vesubio del año 79 AC. 

LOS MOSAICOS
    En todos estos restos sorprende el gran papel que el color desempeñaba en las decoraciones de las casas, aún en aquellas modestas, en las que se pueden observar numerosos patios y suelos pavimentados en mosaicos así como numerosos frescos en sus paredes, formando un homogeneo conjunto decorativo junto con las partes arquitectónicas.
    El pavimento podía realizarse siguiendo una técnica antigua y sencialla, que consistía en barro pisado con rectángulos de color ordenados siguiendo un modelos de dibujo simple. Una técnica más compleja y refinada consistía en pavimentar con mosaicos formando dibujos geométricos y en el centro colocando un diseño figurativo en mosaico más refinado, conocido como "emblema". 
En la casa de Fauno, casa de un noble y rico morador, se encontró un mosaico representado a Alejandro Magno que es una excepción al tipo de mosaicos conocidos como emblema, ya que ocupa la representación figurativa una gran proporción (ver página de imágenes de pompeya). En él se representa una de las batallas que Alejandro Magno combatió contra Darío, rey de los persas en el 333 AC. En el momento más crítico de la batalla, la falange macedónica alcanza a los jinetes persas. Alejandro primero a caballo intenta traspasar a Darío, quien en su carro de guerra se da a la fuga. Un joven persa se coloca delante de Darío, haciendo de su cuerpo un escudo, recibiendo en él una lanza macedonia. Posiblemente este maravilloso mosaico fuese derivado de otro mosaico griego anterior. 
    Muchos de los cuadritos en mosaico fueron firmados por Dioscúrides de Samos y se representa en uno de ellos a una hechicera con sus clientes, escena tomada de alguna comedia griega. En el otro en cambio se muestra un grupo de actores o músicos ambulantes en un escenario. 

   Muchas veces los temas se repiten, como en la composición de la fauna marina que se observa en la figura. Otras veces se vuelven sobre temas mitológicos. Se difunden así temas como por ejemplo en las casas de Pompeya las tres Gracias, Teseo y el Minotauro, la vida en el Nilo y los animales nilóticos, luchas de gallos, gatos y palomas o esqueletos que exhortan a gozar la vida, perros encadenados que sustituyen al animal vivo que no se puede o no se quiere tener a la entrada de la casa, etc.


 
PINTURAS MURALES
Se han distinguido cuatro estilos, cada uno con una manera de componer orgánicamente como un todo unitario la decoración de la pared. El cuadro con figuras, cuando aparece, constituye el elemento central. Estos tipos son simplemente clasificatorios y no está claro si corresponden a fases cronológicas o su génesis.
PRIMER ESTILO:
Derivado del este de Grecia y difundido durante el helenismo. Sobre paredes con recuadros de estuco, blanco o coloreado, se imita la estructura en bloques de los edificios griegos, o el revestimiento de losas marmóreas de varios colores que se encontraba en las casas ricas. 
SEGUNDO ESTILO:
También de procedencia griega pero desarrollado y madurado en Italia Meridional en el último siglo de la República. La pared recibe una decoración de elementos arquitectónicos como columnas, vigas, muros, exedras, puertas, una arquitectura sólida y bien compuesta que da la ilusión de una perspectiva más allá de la pared. Esta partición arquitectónica servía para rimar las fajas figurativas. Por ejemplo los frisos de una villa de Boscoreale, en el agro pompeyano y el de la Villa de los Misterios, casi a las puertas de la ciudad. El primero se ha subdividido entre varios museos por lo que se ha perdido la unidad del conjunto. Se trata de una escena cuyo significado exacto no es comprensible, pero se debe a un ambiente helenístico, tal vez a la corte macedónica. El friso de la Villa de los Misterios está mejor conservado e in situ. En el se representa la iniciación de una esposa a los misterios dionisíacos. se distinguen diez escenas. Se comienza con la lectura del ritual y con un rito sacrificial. El grupo pastoral con Sileno y la bella figura de una mujer aterrada, silenios y sátiros sigue a continuación. En el centro de la sala y de la composición, la pareja divina de Dionisio y Arianna. Luego prosigue el rito de iniciación con el descubrimiento del emblema de la fecundidad, flagelación, tocado y hasta que cierra el ciclo la imagen de la mujer cubierta, esposa y ministra del dios.
Estos murales, de inspiración helenística, pueden considerarse realizadas por artistas de Campania que vivieron hacia la mitad del siglo I AC.
TERCER Y CUARTO ESTILO:
En el tercer y caurto estilo la síntesis decorativa cambia. En el tercer estilo la división de la pared no es dada ya por elementos arquitectónicos, sino por rígidas encuadraturas geométricas, mientras que en el cuarto, se vuelve a las arquitecturas pero concebidas de modo fantático, no funcional, con adornos y escorzos de saber escenográfico. 
No siempre el cuadro con figuras era pintado por la misma persona que hacía la pared. A veces se hacía aparte y se embutía en el muro. Otras veces se rehacía la parte mural pero no se tocaba el cuadro central.

        Otro tema es el de Perseo, como el que se observa liberando a Andrómeda, tal vez derivado de un cuadro del ateniense Nikias, que floreció en la mitad del siglo IV AC.
Otros motivos mitológicos muestran una gran sobriedad en la elección de los colores como el episodio de la entrega de Briseida o el grupo de Ares y Afrodita. Mientras que se vislumbra un trabajo más corriente en obras como la representación de Aquilen en Sciro desenmascarado por Ulises y en la que vemos a Hefaistos que, en su fragua, ofrece a Tetis las armas para Aquiles.
        Son muy difundidos los temas troyanos como composición inspiradas en la Ilíada, el caballo troyano, la muerte de Laocoonte, el vaticinio de Casandra y el Encas herido de derivación virgiliana. También aparece el motivo dionisíaco, como el tema de Dionisio en Naxos que aparece a Arianna durmiendo.
En muchas representaciones se enmarcan los personales en un gran paisaje con montañas, mares, árboles, etc. Por ejemplo en las representaciones de el Amor Castigado, Hércules y Neso, el rapto de Europa, el suplicio de Dirce, o bien los de Perseo y Andrómeda o la caída de Icaro. Parece una introducción al tipo de pinturas de carácter campestre del tercer y cuarto estilo.
En la Casa de Vetti encontramos hermosos murales pintados sobre colores rojo, amarillo, negro y azul de fondo. Se complementa con imágenes de satirillos, ménades, ninfas y otros seres del mundo menor de la mitología.

        Muchos de ellos poseen representaciones de carácter mitológico y heroico, como la imagen de Dédalo y Pasífae, Hércules estrangulando a las Serpientes, el Apolo Vencedor o el Triunfo de Baco. 
Y es en la residencia de los Vettii, donde se encuentra una de las mayores muestras de la vanidad mitológica: un gigantesco fresco con la figura de Príapo (el hijo de Venus y Baco) pesando su pene en una balanza de época.
En el mural de la Villa de los Misterios se representa un ritual de iniciación.
En el l Centro Termal o El Lupanar, una casa de citas con las paredes de sus cuartos pobladas de escenas de amor y juegos eróticos. 



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