El libro de los muertos.
CONJURO LXVII
PARA ABRIR LAS PUERTAS AL MÁS ALLÁ
He aquí que los diques del Océano celeste son violentados y los pasos de los Hijos de la divina Luz, liberados. Se entreaben las puertas del santuario oculto de Shu... ¡Verdaderamente! Y como este dios sale con libertad también puedo yo salir con libertad. Me dirijo hacia mis dominios, recibo ofrendas y tomo los tributos del Príncipe de los Muertos, voy hacia mi trono construido en medio de la Barca de Ra... protegido de las Fuerzas del Mal ¡Ojalá pueda navegar en paz... ¡Oh radiación, divina del Lago celeste! |