LA DRAMATURGIA EN LAS LETRAS DEL CARIBE

Por:
Guillermo Henríquez Torres


No es la región Caribe Colombiana tierra abonada para el ejercicio del teatro vivo, o sea montado sobre un escenario e interpretado por actores. Pero por sus orígenes en el teatro español y las reconocidas dotes artísticas de nuestra sangre andaluza y las tradicionales muestras orgíasticas de nuestra también hereditaria sangre aborígen y africana, debería serlo.

El teatro a la manera occidental, tanto como el carnaval, fue instroducido por los conquistadores hipanos, quienes lo utilizaron en primera instancia como un elemento de dominación cultural:fue un recurso recurrente -valga la redundancia- entre curas doctrineros y frailes evangelizadores, que mediante autos sacramentales y cuadros religiosos, cambiaron las creencias religiosas de los indios y negros esclavos. Produciéndose a veces un sincretismo cuyas huellas aún podemos ver en algunas danzas que de ser rituales pasaron al Carnaval: VG: la danza del caimán de la Ciénaga Grande y el río Magdalena, los diablos de Corpus Christi y algunas mojigangas y loas de Navidad y Reyes Magos.

Entre los amerindios pudieron haber, y en efecto los hubo, rituales que podrían asimilarse con los orígenes del teatro griego y romano en su fase ceremonial: sacrificios de vírgenes y efebos al sol y la luna, según la sociedad aborígen fuese patriarcal o matriarcal, algo que aún se descubre en la danza del caimán susodicha, donde una muñeca va dentro de la fauces del saurio.

Pero un origen certero del teatro caribeño o costeño, puede hallarse en evidencia, en los autos sacramentales, en las loas y cuadros religiosos, que durante la colonia, se escenificaron en los atrios de nuestras viejas iglesias de ciudades y pueblos de fundación española o india.

Pasada ésta, el teatro costeño tuvo un ciero matiz acorde con los tiempos que corrían de la Independencia y la República. Así los autores caribeños, especialmente los cartageneros, desarrollaron estos temas en los cuales las figuras ya no eran los personajes religiosos o en casos aislados, los mitos y leyendas grecorromanos, sino que fueron reemplazados por héroes de la gesta libertadora o caciques e indígenas aguerridos.

Avanzado el siglo XX, nuestros autores contemporáneos se puesieron casi al día con las vanguardias europeas y norteamericanas: teatro neoclásico, romántico, realista, naturalista, futurista, surrealista, teatro del absurdo y en fin, todas las vanguardias occidentales fueron recibias por los dramaturgos colomianos enfiorma entusiasta, aunque tal vez con poca calidad teatral, hbidas algunas excepciones. Siendo los caribeños quizás los más aproximados a la contemporaneidad, por su proximidad al mar y a los puertos, vía expedita de toda vanguardia.

Echando un poco hacia atraás, hallamos muy temprano en Cartagena, la ciudad de mayor desarrollo durante el período colonial, que hubo un autor dramático hispano pero residenciado en esta, llamado Juan de Cueto y Mena, cuyos títulos -obras teatrales- permanecen aunque no se sabe si las obras subsisten: "La competencia de los nobles y discordia concordada" (1659), y "Paraphrasis panegírica" (1660).

sin embargo, el primer autor cartagenero y caribeño es José Fernández de Madrid y Fernádez de Castro, nacido en 1789, de padre mexicano y madre samaria, tía de mi bisabuela de igual procedencia. Fue un político importante y desempeñó cargos diplomático; murió en Londres en 1830. Es el autor de dos obras de corte neoclásico: "Atala" y "Guatimoc", antecedentes de Luis Vargas Tejada, a quien en el interior de Colombia consideran nuestro priemr autor moderno.

Otros autores cartagemneros son: Manuel María Madiedo, nacido en 1815 y fallecido en Bogotá en 1888. José Manuel Royo, geógrafo también, dejó una considerable producción rescatada en la Biblioteca Nacional de Bogotá. Algunas obras son comedias y otras dram,as y tragedias.

Lázaro María Pérez, nacido en 1824 y fallecido en Vichy (Francia) en 1892. Militar, periodista y diplomático. Sus obras, algunas editadas en Francia, debieron influiir en algún novelista posterior como lo dicen sus títulos: "El corsario negro", "El gondolero de Venecia", "El sitio de Cartagena de 1815", y otras. Rafael Núñez y Juan García del Río, incursionaron en el siglo XIX con obras para la escena, siendo más conocidos en otras actividades intelectuales y políticas.

Ahora un samario del siglo XIX, pianista e historiador, padre de un pianista notable: Horacio Alarcón. Se trata de José del Carmen Alarcón, de quien carecemos de otros datos biográficos, a no ser que fue el maestro de música del primer compositor de música costeña documenado: Eulalio Meléndez, cienaguero. Autor Alarcón de "Escena de dos mundos" y "Receta para curar el amor".

Finalmente, Candelario Obeso (Mopox, 1849 - Bogotá, 1884), escribió dos obra de teatro: "Secundino el zapatero" y "Lucha por la vida".

Autores del siglo XX: los voy a enumerar, y en lo posible reseñar, según su procedencia geográfica. Comenzaremos por:

Atlántico: la iniciamos como un homenaje a Ramon Vinyes (Verga, 1885 - Barcelona, 1952). Muy joven se trasladó a Colombia, para laborar en Ciénaga, donde estuvo tal vez dos años viviendo. Se trasladó a Barranquilla y aquí desarrolló pricipalmente una gestión cultural de envergadura, al convertirse en mentor del grupo literario conocido como Grupo de Barranquilla. Aunque escribió tres obras de teatro deargumento y contenido colombiano, tituladas "Arrán del Mar Caribe", desarrollada en la Guajira, "leyendas de brumas" y "El arca y la serpiente", estas obras que pudieron -dada la simulitud de los idiomas- ser leídas por García Márquez y otros miembros de este grupo, no se tradujeron al castellano -estaban escritasen catalán-, y tampoco se montaron en Barranquilla ni en ningna ciudad colombiana.

Amira De la Rosa, poetisa y narradora de primer orden. Nacida en Barranquilla, en el seno de familia de distinción. Fue diplomática, desemepeñando en cargo de agregada cultural de Colombia en Madrid, donde vivió muchos años. Autora de "Madre Borrada", "Las viudas de Zacarías" y "El ausente". Es autora de un cuento admirable, que para nosotros, inspiró un famoso cuento de Gabo titulado "El ahogado más hermosos del mundo". El cuento de Amira se llama "Marsolaire", incluido en el libro "25 cuentos barranquilleros".

Nestor Madrid-Malo, nacido en el Carmen de Bolívar en 1918, pero radicado desde su niñez en Barranquilla, donde se casó y se destacó como escritor notable y político. Sus cuentos y dramas son antecedentes de algunas obras hoy reconocidas dentro del "realismo mágico". Es, con el cesarense José Francisco Socarrás, de los primeros autores en aboradr el tema hoy tan socorrido de la Masacre de las Bananeras (Ciénaga, 1928). "La bandera", "Los frutos masacrados", "El fugaz retorno" y "Padres a domicilio", son sus obras más notables.

Alfredo de la Espriella Zabaraín, aunque nacido en Ciénaga en 1925, es en escencia un barranquillero integral. Impulsador con Amira De la Rosa y otros, del teatro contemporáneo en Barranquilla. Estudió teatro en Madrid. Sus obras breves y divertidas son: "La sal de mi pueblo", "La reina del Carnaval" y "Los novios de ayer".

Otros autores, algunos nacidos en otros lares, son: Ramón Illán Bacca, autor de una obra breve, adapatación de un cuento suyo: "Marihuana para Göering". Tomás Urueta, autor de piezas para niños. Martiniano Acosta y Guillemo Tedio, nacidos en la tierra de las loas españolas: Baranoa.

María Fornaguera, barranquillera pero residenciada en Bogotña, con obras para niños; y Fanny Buitrago, narradora consagrada, ha incursionado varias veces en la escena. Ganadora de prmios de dramaturgia nacionales e internacionales.

Bolívar. Es tierra poblada de dramaturgos. En el siglo XX están:

Régulo Ahumada Zulbarán -sin fecha de naciminto-. Vive aún. Es el autor dramático más destacado de Cartagena, en unión de Judith Porto de González, de quien más adelante diremos algo más. Autor de la "Ruleta rusa" y "Club de Jacobinos". Su obra más conocida es "Los derrotados", premiada en México. Es un autor fino y elegnate, con manejo de escena e idioma.

Judith Porto de González. Narradora, periodista y gestora cultural en su tierra natal. Es una mujer consagrada al quehacer teatral; ha dirigido varios grupos de teatro experimentales. Obras suyas: "Pasan los años de la tierra", "Para m´´í un pirata", "Al convento", "Cena de Navidad", y otras.

Alberto Sierra, hombre de teatro, escritor y narrador. Fue un autor de vanguardia, muy celebrado en los años 60. Hoy parece silenciado. Obras: "El anfiteatro", "El sueño", "Misa para tiempos futuros", entre otras obras de corte surrealista y muy influidas por el existencialismo francés.

Otros autores: Eduardo Lemaitre, político, ensayista e historiador. Clemente María Canabal y Germán Espinosa.

Códoba:

Manuel Zapata Olivella. Nacido en Lorica en 1920, fallecido en Bogotá en 2004. Autor de varas obras experimentales. Su obra más celebrada es "Pasos del indio", la cual figura en "Teatro Colombiano Contemporáneo. Antología", Mincultura, Españam 1992. Es, con este reseñador, el único costeño incluído en esta antología, editada con motivo de los 500 años del descubrimient de América Su obra tiene hondo contenido social y etnológico.

Su hermano Juan, también escritor, es autor de obras cortas y de regocijo.

Otros autores son: David Sánchez Juliao, nacido en Lcorica en 1945, diplomático y narrador, merecedor de premios nacionales e internacionales. Su obra para escena es "El pachanga", muy popular por su difusión como literatura de casete.

Antonio Mora Vélez y Guillermo Valencia salgado, este último ya fallecido. Son autores motivados por la ciencia ficción y el folclor, respectivamente.

Magdalena:

José Francisco Gnecco Mozo. Nacido en Santa Marta en 1905. Periodista y narrandor además de autor de teatro. Vivió su mayor tiempo en Bogotá. Perteneció a los movimientios teatrales auspiciados por Víctor Mallarino en el Teatro Colón de Bogotá, donde estrenó su obra más famosa: "Manuelita, la libertadora del Libertador", obra de contenido patriota y algo melodramática. Ganó permio nacional de dramaturgia con ella. No se le conocen otros títulos.

Gilberto García González. Nació en Ciénaga en 1906 y murió en esta en 1955. Vivió una larga temporada en Madrid, donde se casó una sobrina del Generalísimo Francisco Franco. Era aficionado al ocultismo, a los movimientos espirituales esotéricos y al anarquismo, lo que se trasluce en su obra narrada y de teatro. En Barranquilla publicó varias de sus obras y estuvo vinculado en estos movimientos ya citados. Entre sus obras, alguans desaparecidas, están: "La liberación del preso", "El clérigo y el hombre", "la culpa de un prejuicio" y otras aún inéditas. Podría considerarlo, porque lo conocí, como el primer hippy del mundo.

Otros autores del Magdalena son: Rafael Caneva, nacido en El Banco en 1919 y muerto en Ciénaga en 1986. Su paisana Feliciana Caamaño, es autora de una drama de contenido político: "Cesó la horrible noche" (1930). No tenemos más datos de esta dama.

Orlando Cantillo, ciénaguero, residenciado en Valledupar. Narrador y dramaturgo, sus obras son de raiz telúrica. Gilberto Cadena, era un adolescente cuando esta reseña se escribió por primera vez en 1988, es el autor de dos piezas de tipo comic: "Avispilla" y "El hijo de Jim", que presagiaban a un autor notable. Está desaparecido desde hace varios años.

Omar Gastelbodno, también era un autor juvenil es ese entonces. Hoy es un dramatugrgo esporádico, amén de educador. Su obra más representada y reconocida es "Entre cortinas", bastante audaz para su tiempo.


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