- ¡ Oh vida de las vidas,
Beatísima Trinidad ! postrados ante vuestro divino acatamiento deseamos celebrar con el
más fervoroso afectodenuestros corazones, de la admirable obra de vuestras manos, en la
Rosa de Santa María, y por lo que en ella os complaceis, os suplicamos otorgueis nuestros
ruegos, si son para mayor honra y gloria vuestra.