Las mujeres al poder


Guadalupe Rivera Marín, delegada en Álvaro Obregón

Pide la ciudad menos diferencias sociales


Rodolfo Rojas-Zea

En la Delegación Álvaro Obregón que reúne en San Ángel y Santa Fe a los dos centros financieros más poderosos del país —mismos que asociados a consorcios internacionales invertirán este año cifras multimillonarias en dólares para la erección de conjuntos inmobiliarios administrativos y habitacionales de arquitectura ultramoderna, tecnología avanzada y torres que se elevarán por encima de los veinte y treinta niveles— la delegada Guadalupe Rivera Marín, hija del pintor Diego Rivera, luego de una reciente visita a Santa Fe, la ciudad del futuro, abogó por superar con participación ciudadana los dramáticos contrastes que hay en esa demarcación política entre los 300 mil habitantes de los aristocráticos barrios de altos ingresos —Florida, Chimalistac, Guadalupe Inn, San Ángel Inn, Jardines del Pedregal, Tlacopac, San Ángel y Santa Fe que, con excepción de esta última están ubicados del Anillo Periférico hacia abajo— y los 700 mil habitantes de los barrios deprimidos que están en las partes altas —del Anillo Periférico hacia arriba— “la inmensa mayoría de los cuales —reconoció— vive en la pobreza absoluta.”

Esa inmensa mayoría, precisó, “no vive, sobrevive, no existe, subsiste, en zonas consideradas de alto riesgo: en las laderas y cauces de cinco barrancas que corresponden a las cuencas de otros tantos ríos, en los bordes y embalses de trece presas construidas hace muchísimos años, y en cuevas, promontorios y falsos terraplenes de minas de arena que han dejado de ser explotadas y que hay que ir llenando poco a poco —con concreto, con costales o como se pueda, y conformando con sampeo, que es la construcción de retenes en los terrenos altos— para hacerlas menos peligrosas”.

“Total —dijo como para resumir— que la mayor parte de los habitantes de la delegación viven enfrentando el peligro”. Y abogó nuevamente por superar con participación ciudadana los contrastes de miseria y opulencia en la delegación política a su cargo, sobre todo ahora que el peligro acecha a la inmensa mayoría de los 700 mil ante la inminente temporada de lluvias. “Población que —declaró categórica en una entrevista exclusiva con Rino— es nuestra más grande preocupación, no vaya a haber inundaciones como en otros años que han costado vidas. Ese es nuestro problema fundamental”, subrayó. Y, resuelta y directa como es, anunció: “La inversión más importante que haremos para prevenir contingencias será destinada a solventar los gastos que permitan proteger a esa población. Haremos lo que sea necesario para que esté a salvo”.

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