Freud se encontró con el jefe de la División de
Medicina Interna en octubre de 1882 y dijo de él en aquel
momento: "Es siniestro ver a un hombre que tiene tanto poder
sobre nosotros y sobre el que nosotros no tenemos ningún poder.
No, ese hombre no es de nuestra raza. Un leñador germano, pelo,
cabeza, mejillas, cuello totalmente rubios". Sin embargo
este "leñador" estuvo benévola y complacientemente
dispuesto a ayudarlo. Era un campeón declarado de las causas
liberales, cosa que agradaba mucho a Freud. Gran conferenciante
público, fue uno de los fundadores en 1891 de la Sociedad para
la lucha contra el Antisemitismo. (11 Bb)