Considerado uno de los poetas más grandes de la
humanidad y el padre de la poesía alemana, había nacido en
Frankfurt am Main en 1749. Comenzó su formación literaria muy
tempranamente. Su padre, un acaudalado doctor en leyes y
consejero imperial trató de que su hijo recibiera educación
humanística desde la infancia: a los siete años empezó a
aprender latín y griego, y en años sucesivos, francés,
italiano, inglés y hebreo. En 1765 viajó a Leipzig para iniciar
estudios de leyes a pedido de su padre, pero no descuidó su
natural inclinación por las letras. Sus obras poéticas de la
juventud pertenecen a la modalidad rococó y esa influencia puede
percibirse en algunos pasajes de "Werther". Una grave
enfermedad pulmonar le obligó a interrumpir sus estudios
volviendo a su ciudad natal en 1768. En su convalescencia fue
influenciado por el pietismo (actitud ascética ante la vida que
opone a la ortodoxia dominante, la vivencia personal de Dios), la
lectura de los clásicos, investigaciones de la teoría del arte
y la práctica del dibujo y el grabado. Una notable influencia en
su obra poética vino de la mano de Johann Herder, poeta,
filósofo y crítico precursor del romanticismo. Durante su
estancia en Estrasburgo, Goethe lo visitaba casi diariamente,
recibiendo de él una enseñanza que le abrió insospechadas
perspectivas: "La poesía se me reveló en un aspecto para
mí desconocido hasta entonces, y sentí en ello particular
deleite...El nos incitaba a buscar los documentos más antiguos
de la poesía popular que sobrevive en Alsacia, y éstos
demostraban que la poesía es un don universal y popular y no el
patrimonio exclusivo de unos pocos hombres cultos y distinguidos.
Yo asimilaba todo esto con avidez, y si bien era impetuoso al
recibir, él era pródigo en dar, por lo que pasamos juntos las
horas más amenas. Procuré continuar mis estudios de la
Naturaleza, y como siempre se tiene tiempo cuando se lo
administra bien, trabajaba el doble y aún el triple...". En
la búsqueda de las raíces de la poesía nacional y popular, fue
llevado al estudio de la Edad Media y de la mano de Herder se
introdujo también en la novela inglesa del siglo XVIII
(Goldsmith, Fielding, Richardson, Sterne). Pero todo ello no
desplazó el entusiasmo que siempre tuvo por las grandes obras de
la Antigüedad. Viviendo en Estrasburgo tuvo una relación
sentimental que marcó profundamente su obra poética: conoció a
Federica Brion con quien tuvo un vínculo que comenzó en
comedia, siguió en idilio y terminó en drama, según algunos.
Por ese entonces Goethe leía "El vicario de
Wakefield", del novelista inglés Oliverio Goldsmith y
deseó vivir en la realidad la emoción que el procuró la
lectura del libro, según declara en sus memorias. La relación
duró menos de un año y volvieron a verse recién en 1779.
Federica inspiró "Los cantos de Sesenheim" y la
Margarita de "Fausto", y para ella tradujo "Los
cantos de Selma" de Ossian. En 1771 volvió a Frankfurt con
mucha experiencia y un título de abogado. En octubre de ese año
organizó una reunión en honor a Shakespeare y pronunció una
arenga en su favor: "No dudo ni un solo momento en abjurar
del teatro sujeto a reglas. La unidad de lugar me parece tan
angustiosa como un calabozo, mientras las unidades de acción y
de tiempo son pesadas cadenas para nuestra imaginación..El
teatro de Shakespeare es una hermosa cámara mágica en la que
vemos transcurrir agitadamente la historia del mundo por la
invisible urdimbre del tiempo". Y en otro pasaje: "Yo
exclamo: ¡Naturaleza! ¡Naturaleza! y no hay nada más natural
que los personajes de Shakespeare". Es el período fermental
del "Sturm und Drang", un movimiento no solo de
libertad literaria, sino también social, política, personal y
artística. Este movimiento, cuyo nombre provino de un drama de
F.M.Klinger (1752-1831), se difundió por toda Europa y culminó
en Francia con la revolución que puso fin al Antiguo Régimen de
la monarquía absoluta. En 1772 Goethe viajó a Wetzlar para
perfeccionar su formación jurídica. Allí conoció otra pasión
amorosa en la persona de Charlotte Buff, quien inspiró el
personaje de Carlota en "Werther". El hecho está
documentado en el diario íntimo de Johan Kestner, secretario de
la Legación de Hannover y prometido de Charlotte. Hacia fines de
1772, escribió: "Cuando terminé mi trabajo fui a visitar a
mi novia. Encontré allí al Dr. Goethe..Y aunque parece ser
filósofo y es bueno conmigo, no se alegra cuando me ve llegar. Y
aunque lo aprecio, no veo con agrado que quiera estar a solas con
mi novia para conversar". Con fecha 16 de agosto, se lee en
el diario de Kestner: "Goethe recibió un sermón de parte
de Carlota que le declaró que no debía esperar otra cosa que no
fuera amistad. El estaba pálido y completamente abatido. Salimos
a dar un paseo por la puerta de la Ciudad Nueva". Es así
que Kestner (quien en la novela se llamará Alberto) se
anticipaba al autor y colaboraba involuntariamente con él al
comunicarle en noviembre de 1772 el suicidio del joven Jerusalem.
Este joven, amigo de Kestner, era un secretario del tribunal que
estaba enamorado de la esposa de su superior. No pudiendo
soportar la pena de su amor contrariado se quitó la vida con una
pistola que el propio Kestner, ignorante del destino real que le
sería dada, le había prestado. Toda la situación aparece
descripta en una extensa carta de Kestner a Goethe, y constituye
casi literalmente el final de "Werther". Goethe
permanecerá en Frankfurt hasta 1776 y vivirá allí un nuevo
conflicto amoroso, el último que tiene relación directa con la
génesis de "Werther". Se enamora de Maximiliana, hija
de la escritora Sofía von La Roche, una joven que estaba casada
desde los diecisiete años con un comerciante que termina
prohibiéndole a Goethe las visitas a su casa en vista del afecto
que se prodigaban los jóvenes. La novela tuvo singular
repercusión enseguida de ser publicada y son numerosísimos los
textos críticos, comentarios, cartas y notas escritos al
respecto. Más adelante en su obra "Poesía y Verdad"
Goethe dirá: "Con esta composición, más que con ninguna
otra, me había liberado de un impulso tempestuoso que me había
atormentado por mis propias culpas y por las ajenas, por modos de
vivir voluntarios y casuales, de propósito y por precipitación,
por terquedad y condescendencia. Ahora me sentía liberado y
dichoso como después de una confesión y dispuesto a emprender
una nueva vida. El viejo remedio había obrado esta vez a la
perfección. Pero mientras yo me sentía aliviado y libre de
confusiones al haber transformado la realidad en poesía, mis
amigos se equivocaron al creer que era preciso transformar la
poesía en realidad, imitar la novela y matarse. Esto que al
principio sucedió a unos pocos, se extendió luego al gran
público, y el pequeño libro que tanto me había beneficiado,
fue censurado por ser extremadamente peligroso". Más
adelante Goethe escribió "Ifigenia en Táurida" y
"Torcuato Tasso", obras que encarnan todo el anhelo
clásico del poeta. En los últimos años de su vida se entregó
por entero a las investigaciones científicas y publicó
"Metamorfosis de las plantas"; "Estudio acerca de
la óptica" y "Teoría de los colores", entre
otras muchas. Su ansia de inmortalidad quedó plasmada en
"Fausto", que son en realidad dos obras, una publicada
en 1808 y la segunda poco antes de su muerte. Goethe es nombrado
infinidad de veces en la obra de Freud, ya desde sus cartas
adolescentes. Alguno de sus trabajos consistió precisamente en
obras de éste autor como "Poesía y Verdad" o
"Grande es Diana Efesia" por ej. Goethe murió en
Weimar en 1832. (12 Bb)