15 de mayo de 1998 | Brecha | 19 |
encuentro y repetición
Juventud, ¿divino tesoro?
Desde hace poco, las cifras de suicidios en Uruguay se han convertido en voz de alarma.* Hay tres intentos y uno consumado a diario.
MARY
VIDELA Uno de los porcentajes más altos comprende
a la población de más de sesenta y cinco años, quienes
se suicidan por la ingesta -ingente- de medicamentos a la
que tan característicamente se someten. Hecho que en
realidad no constituye una novedad porque así como la
industria química prospera en el mundo (y como toda
empresa, vorazmente necesitada de consumidores), también
prosperan los gerontocomios -más conocidos por el
eufemismo de "casas de salud"-, miserables
paliativos para la soledad de ancianos a quienes el
capitalismo no les encuentra utilidad. |
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sus educandos, el sustituto de los
traumas que los demás adolescentes encuentran en otras
condiciones de vida. (…) la escuela media tiene que
conseguir algo más que no empujar a sus alumnos al suicidio;
debe instilarles el goce de vivir y proporcionarles
apoyo, en una edad en que por las condiciones de su
desarrollo se ven precisados a aflojar
sus lazos con la casa paterna y la
familia. Me parece indiscutible que no lo hace y
que en muchos puntos no está a la altura de su
misión de brindar un sustituto de la familia y despertar
interés por la vida de afuera, del mundo." Por
discutibles que sean las puntualizaciones de Freud e
incluso las de Goethe, resulta de la mayor importancia
rescatar los elementos que tienen en común y que apuntan
directamente a las causas del problema: el joven, para
ser feliz o sentirse mínimamente realizado, necesita ser
protagonista de la vida, actuar en ella. Nunca del modo
que nuestra cómoda burguesía propone, a saber, con
autitos importados, con motos de agua, con cine de
ultra-violencia, con drogas, con cajeros automáticos, o
convirtiéndose en empresas unipersonales o en
micro-empresas que reducen a los sujetos a no ser más
que un libro con entradas y salidas de dinero. Una
persona es mucho más que eso. La sociedad capitalista
actual solo nos muestra un restringido panorama de lo que
es vivir , señalando sin piedad los límites dentro de
los cuales moverse, construyendo a cada paso hombres
unidimensionales. ¿Cómo desarrollar en estas
condiciones un interés por la vida de afuera, por el
mundo, distinto de lo que socialmente se reclama, que
podría resumirse en "tener éxito y mucho dinero en
el bolsillo"?. Se sabe que pagando altos costos
personales y sociales se puede ser muy exitoso. Pero esto
no alcanza como respuesta, puesto que muchos jóvenes con
éxito se suicidan. |
mujeres, y que habría
que hacerse la pregunta de qué sucedería si los hombres
negaran su contribución a los bancos de esperma. De esa manera, junto a estas mujeres no puede haber más que padres humillados, relegados a la mera función de sementales, ajenos al deseo de su mujer quien solo encuentra completud -y por ello, felicidad- en el hijo, sin necesitar la presencia de un hombre a su lado. Si el sexo masculino ha erradicado el NO de su vocabulario, si cambia con facilidad la responsabilidad de padre por la de amante o compañero eventual, si cede ante un deseo unilateral, si no se pregunta por su deseo propio, que no espere hijos felices o psíquicamente sanos. El perverso personaje de Malcom Mac Dowell en "Naranja Mecánica" es un sujeto sin salida frente al deseo de la madre y la indignidad que muestra el padre. El patético Alex no tiene padres, tiene unos queridos "M" y "P", como él los llama. ¿No habría que ver en la intolerable inmadurez, en la debilidad moral de esos "mayores" una de las principales causas de la rabia y la violencia de Alex?. Más de veinte años después de la película de Kubrick, otra vez el cine inglés nos muestra el signo de estos tiempos con esa pequeña obra de arte que es la muy conocida "Trainspotting". Hoy seguimos asistiendo al lastimoso espectáculo de jóvenes que son padres de sus padres, ahogando en droga un grito: ¡Sé un padre!, ¡Sé un adulto!, ¡Mostrame un camino!. Kurt Cobain, el líder de Nirvana, se fue de la vida dejando el enigmático indicio de un secreto que nadie nunca sabría. Pero su arte fue más explícito: "Trabajé duro para tener un padre, y sólo conseguí un Papi", dice en una de sus canciones. El deseo es el motor de la vida psíquica. Pero nuestra juventud -ni divina ni tesoro- es terrena, es pobre y está enajenada de su deseo. Sobrevive como puede entre cucharada y cucharada de la sopa de mamá, mientras el papi hace zapping entre la NBA, el ATP Tour, la copa UEFA, la AUF, la AFA y la Peluquería de Don Mateo. Casi la misma situación que describía Goethe, entonces ¿por qué no actuar como Werther?. * Véase informe en BRECHA, 6-III-97, págs. 13-17 ![]() |
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