Hoy te escribo lento y pausado intentando poner en cada
palabra todo mi empeño y un poco del aroma que despide el
amor cuando se experimenta. Te escribo lento porque procuro
que no leas un Te Amo vacío, seco y frío escrito en una hoja
de papel, sino que cada palabra te diga, te haga imaginar y
te haga sentir el amor que la vida nos regaló. Hoy no intento escribir para que leas, sino para que
sientas; para que sientas cada palabra como un beso y cada
verso como una caricia. Hoy te escribo para intentar cubrir
tu cuerpo de poesía, para llenar tu mente de pensamientos y
para colocar en tu corazón todo mi amor. Hoy te escribo sólo algunas gotas del dulce néctar del
amor, sólo te escribo algunos de los finos rayos de sol que
iluminan tu mirada, te escribo sólo las pocas migajas que mi
pluma puede expresar, pues toda la tinta, todo el tiempo de
la historia, y todas las palabras existentes, no serían
suficientes para poder escribir cuanto te amo. Jack Fermón Schwaycer