Que solo te quede mi sombra


Se agotó la inspiración
que me impulsaba a escribir,
los versos de amor
que te dedicaba a ti.

Se murió la pasión
que dejaste de alimentar
y mi triste corazón
dejó de palpitar.

Los poemas que escribía
se los llevó el viento,
al igual que la alegría
que sentía hace tiempo.

Los tomaste de tu mano
pero los dejaste ir,
tu amor no fue tan fuerte
para quererlos compartir.

Este último te escribo
con la tinta que me sobra,
te lo dejo y me retiro,
para que solo te quede mi sombra.

Jack Fermón Schwaycer




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